Sergio Contreras revela detalles fascinantes sobre su último sencillo «Quién me va a querer» en una entrevista exclusiva. Desde la inspiración detrás de la canción hasta los desafíos de la producción, Sergio comparte su visión única sobre la música y su evolución a lo largo de su carrera. Descubre cómo enfrenta los altibajos del mundo de la música y su enfoque personal para mantenerse fiel a su estilo. Además, conoce sus emocionantes planes futuros, incluyendo colaboraciones y proyectos musicales que prometen deleitar a sus seguidores.

 

¿Qué tres palabras crees que describen mejor la esencia de tu último sencillo «Quién me va a querer»?

Muy buena pregunta, porque describirla o resumirla en tres palabras es complicado, pero podríamos decir «mucho amor propio». La canción trata un poco de eso, de que es verdad que hay que encontrar amor en los amigos, en la familia, en la pareja, pero no tiene que ser lo principal. Lo principal para cada persona, y creo que, especialmente hoy en día, con la idealización a través de las redes sociales y la televisión, es que todos tengan que darse cuenta de quiénes son realmente, y aceptarse por ello. Entonces, antes de decir «me quieren», primero es importante quererse a uno mismo. Y siendo buena persona.

¿Cómo ha sido la respuesta inicial al lanzamiento de «Quién me va a querer»?

Estamos alcanzando un buen número de reproducciones, cerca del millón o medio millón en YouTube, lo cual no está nada mal. En el mundo de la música, lo que he aprendido es que debes seguir sumando y remando. Llevo 19 años en esto y se dice pronto.

¿Qué expectativas tienes para «Quién me va a querer» en términos de recepción del público?

Aquí, sí y no, porque nunca lo tengo y segundo, porque la música me ha enseñado que es una tontería tenerlos. Tú tienes que apostar por algo, ya sea de todo lo que hay en mi estudio, mi ordenador, mis canciones, las maquetas, o por el final, las cuestas por las que crees que más puede molar o que más te mole a ti. Pero nunca hay que tener una pretensión, porque nunca, es que nunca se cumple realmente. A veces está y dices, «este tema va a pegar», o «este tema se va a quedar», y se queda, pero otras veces no corresponde lo que crees con lo que pasa. Así que, como te he dicho antes, es ir sumando.

¿Cómo te sientes cuando no se corresponde ese trabajo con la respuesta del público?

Y si escuchas una canción mía y pienso que esta canción no tiene lo que quizá la gente espera de mí, pues trabajo en ello para evitar que eso suceda o intento que no suceda. Si observas el mercado, este va cambiando constantemente, los oyentes cambian y cada vez escuchan menos variedades de música, solo se centran en el reguetón y el latino, entonces ya no puedo culparme. En ese momento, decido si sigo mi camino o me adapto un poco.

Una vez que reflexiono sobre esas dos cosas, siempre termino diciendo: «Voy a seguir adelante. Otra canción, otra canción, vamos, a por otra». Y ya está. Diría que para mí lo más importante es ser fiel a mí mismo.

Ser fiel a mí mismo en el mundo de la música significa que hago lo que quiero y lo que quiero muchas veces forma parte de la tendencia actual. Siempre he sido muy urbano y me gusta fusionar diferentes estilos. Entonces, al final, termino siguiendo lo que está de moda o lo que se lleva, pero por gusto propio, no porque sea una tendencia. A veces no lo hago, a veces miro hacia atrás y opto por algo más antiguo porque me apetece. En resumen, siempre hago lo que me inspira.

¿Cómo nace el tema?

Este tema tiene su tiempo, la maqueta estaba en mi ordenador desde hace unos cuatro años. Lo que sucede es que no encontraba la dirección adecuada. Al principio, la canción comenzaba con un piano y todo eso, ya estaba grabado. Pero luego quería que tomara otro rumbo, que se dirigiera hacia otro lugar, y no encontraba hacia dónde.

Entonces, lo dejé un poco de lado y pasó el tiempo. Volví a retomarlo, pero no me convencía, así que pasé a otra cosa. Como tengo más proyectos, fui avanzando en otros temas. Hasta que llegué a este ritmo, este estilo breakbeat, algo similar. No son ritmos rotos y tal, pero ahí sí me convenció. Entonces, mi madre también lo escuchó ayer y dije, «Bueno, pues ahora sí, vamos a grabarla». Fue entonces cuando decidí involucrar a más personas en el proyecto.

¿Cómo fue trabajar con Rasel y Alejandro Mora en este single?

Muy bien, ambos son personas muy singulares, unos verdaderos personajes en el mejor sentido de la palabra. Profesionalmente, trabajar con ambos ha sido muy cómodo y placentero. Es la tercera vez que colaboro con Rasel y la segunda con Alejandro.

¿Qué papel juegan las colaboraciones en tu carrera musical? ¿Te enriquecen más personalmente que sacar un tema solo?

Por una parte está la parte personal y por otra la artística y laboral. En el ámbito artístico y laboral, siempre te llevas el talento que aportan. Algunos colaboradores se involucran más que otros, pero al final cuentas con su talento para enriquecer tu obra, al igual que cuando colaboro con alguien en su canción. Por eso siempre es genial evitarlo, porque puedes contar con artistas que realzan tu trabajo.

En lo personal, realmente puede haber más afinidad con algunos que con otros, pero te llevas la experiencia. Si no, con el tiempo podrías perder de vista esa conexión. Con personas con las que tienes más afinidad, es más probable que colabores en más ocasiones, y a veces, incluso, llegas a hacer amigos.

¿Tienes algún patrón a la hora seleccionar los artistas con los que trabajas?

Me gusta colaborar con aquellos con los que me identifico musicalmente o siento afinidad personal. No sigo un patrón específico, simplemente pienso en quién podría funcionar y lo considero. En cuanto al proceso creativo, a veces cambio de rumbo al trabajar en una canción para adaptarla mejor a cierto estilo. Creo que trabajar con otros enriquece la experiencia y hace que sea más divertido. Prefiero colaborar con otros artistas, ya que siempre he valorado la colaboración en la música. Aunque he tenido éxito con algunas canciones en solitario, disfruto más cuando trabajo con otros artistas, especialmente si aportan un estilo flamenquito.

¿Con quién te gustaría colaborar entonces?

Estaría genial colaborar con El Barrio. Es alguien con quien nunca he colaborado y la verdad es que es muy flamenco, todo el sabor de Andalucía.

¿Cómo describirías el estilo musical de «Quién me va a querer» en comparación con tus trabajos anteriores?

Creo que una peculiaridad mía es que no se puede encasillarme en un solo estilo, porque voy variando, mezclando y fusionando. Pero si hablamos de este tema en particular, ni siquiera dentro de una canción, ya hay dos estilos distintos. Es una balada que luego se convierte en breakbeat, un breakbeat bastante comercial y con un tempo más lento de lo habitual en el género. Es un ritmo roto, como una balada breakbeat.

¿Por qué grabar el videoclip en Granada? ¿Qué sentido le da al tema? 

Me podría inventar cualquier historia que quedara genial. Pero no, te voy a decir la verdad. Es cierto que me gusta grabar los videoclips cerca de mi tierra, si es posible en Cádiz o Jerez. Pero en esta ocasión, el estudio que necesitábamos para crear lo que ves en el videoclip, esa habitación y toda esa escenografía, estaba en Granada. Mi compañía discográfica trabaja mucho con ellos, una empresa de Granada, entonces me pidieron grabarlo allí porque lo que necesitábamos para el videoclip estaba disponible en ese estudio.

¿Cómo crees que tu música ha evolucionado desde tus primeros trabajos hasta este último single?

Mi estilo musical no ha experimentado una evolución significativa porque siempre he seguido haciendo lo que me gusta y lo que me apetece. Aunque estoy al tanto de las tendencias actuales, nunca me fuerzo a hacer algo que no siento genuinamente. Al final del día, si intento hacer algo que no me gusta, probablemente no quedará bien. Por eso, sigo fiel a mí mismo y a mi enfoque original. Eso no significa que no haya cambios en mi música; estos cambios pueden depender del gusto de cada persona. Por ejemplo, mi última canción es una balada que incorpora un ritmo más enérgico, lo cual no sigue necesariamente la corriente actual. Pero al final, sigue siendo una expresión auténtica de mi estilo.

A pesar de producirla con Baby Noel, ¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste durante la producción de «Quién me va a querer» y cómo lo superaste?

Esta canción en particular estaba guardada en mi ordenador desde hace cuatro años, desde el 2020. El desafío estaba en encontrar la dirección adecuada después de la balada. No quería que fuera simplemente una balada; deseaba incorporar diferentes estilos musicales. Sin embargo, esto resultó ser muy desafiante. Las transiciones entre los estilos no encajaban, y las letras tampoco coincidían. A pesar de los obstáculos, perseveramos porque no queríamos abandonar la idea. Al final, logré crear algo con lo que me sentí cómodo.

¿Cómo es el proceso de sacar una canción?

A esa pregunta no puedo darte una respuesta concreta porque depende de una gran cantidad de factores. Primero, depende de cada artista, de cada compañía discográfica, de cada canción, del momento…

En mi caso, suelo trabajar sin prisas. Voy acumulando ideas, las guardo en el ordenador, y cuando escucho algo que me emociona, acelero el proceso. Empiezo a mover la maquinaria para que mi compañía discográfica también se ponga en marcha, para el videoclip y todo lo demás. Pero no es un proceso rápido.

A veces, las canciones salen rápidamente porque todo fluye, porque estamos inspirados. Pero otras veces puede llevar bastante tiempo y ser un proceso tedioso terminar una canción, perfeccionarla y luego lanzarla. Sin embargo, también ha habido ocasiones en las que, de repente, en una sola noche, he compuesto una canción completa que me encanta. Entonces, decidimos lanzarla rápidamente. Es un proceso variable y siempre diferente.

¿Qué te inspira a ti como compositor?
En lo que vivo, y cuando digo «vivo», me refiero a experiencias personales, tanto las mías como las de la gente que me rodea. Me nutro de las emociones, vivencias y situaciones sociales que ocurren en mi entorno, lo que me permite crear música que conecta con la realidad y las emociones humanas.

¿Es difícil encontrar una música que case con las letras de tus canciones?

No es difícil para mí componer una canción. La mayoría de las veces, cuando surge una idea, simplemente tomo mi teléfono móvil, lo pongo en el modo de grabación y canto la melodía y el estribillo que me han venido a la mente. A partir de ahí, al escuchar la grabación, empezamos a trabajar en los acordes y a desarrollar la música que encaje con la letra, en lugar de adaptar la letra a la música. Por eso, el proceso de composición se vuelve relativamente fácil, ya que partimos de una idea concreta.

¿Cómo crees que ha cambiado el panorama de la música desde que comenzaste tu carrera, y cómo afecta eso a tu enfoque como artista?

Hay cambios significativos en los últimos tiempos, con un ritmo acelerado y una proliferación de detalles para analizar y evaluar. Lo más preocupante para mí es la homogeneización del contenido musical. Actualmente, se observa una predominancia abrumadora de géneros como el reggaetón y el latino, lo que ha llevado a una disminución en la diversidad musical y a la falta de apoyo a artistas emergentes en otros géneros como el rock y el pop. Este cambio en las preferencias del público ha impactado negativamente en la variedad y la innovación dentro de la industria musical, y es algo preocupante.

¿Qué planes tienes para promocionar este single y conectar con tu audiencia?

Para este tema, no tenemos mucha más promoción de la que ya estamos haciendo. Involucrar a nuestros seguidores, a los medios de comunicación y a las redes sociales para generar movimiento. Además, seguiremos promocionando nuestra música en plataformas digitales y en conciertos en vivo, ya que realizamos numerosas presentaciones cada año, especialmente en verano.

Además de esto, planeamos lanzar dos temas más, uno de los cuales será una colaboración, y el otro será la recuperación de una canción de Felipe Conde, con quien ya he colaborado anteriormente. También tenemos otros proyectos en marcha, incluyendo uno con Fernando Caro y otro con Rafa Púas.