Descubre la vibrante fusión musical de Samuel Nagati, un artista emergente norteafricano de Barcelona. Con raíces familiares en el arte, Nagati se sumerge en la escena con una energía única, colaborando recientemente en «Iluminao» con Mery Myles y Bexnil. Desde su incursión en el hyperpop con el EP «N2K» hasta su ambición de ser una voz para una nueva generación en la escena musical española, Samuel Nagati ofrece una experiencia sonora auténtica y diversa.

 

Para quien no te conozca, ¿cómo comienza tu relación con la música y quién es Samuel Nagati?

Es un artista emergente de Barcelona, norteafricano, y mis primeras tomas de contacto fueron a muy temprana edad, gracias a mi familia, ya que indirectamente, aunque no se dedicasen a ello, eran artistas. Mi hermana tocaba el piano, hacía el teatro, mi hermano era DJ y tal, entonces tuve que crecer un núcleo artístico y eso me hizo generar esa ambición de querer hacer lo mismo, el amor por la música. Tengo una energía loca también.

Sacaste hace nada una colaboración con Mery Myles y Bexnil, “Iluminao”. ¿Qué te han aportado como artistas y como personas?

La mejor palabra para decir esta canción es “bomba de energía”. Da un mucho buen rollo, es como una batería que te recarga, la verdad, y gracias a Mery por ofrecerme, dejarme ese huequito en el verso y creer en mí y darme la oportunidad de trabajar. Y Bexnil es un productor que ha trabajado y trabaja con gente muy guay en el panorama urbano. Ha sido una maravilla. Mery, es una de mis buenas amigas, durante este último año hemos estrechado muchísimo nuestra relación y hemos aportado un montón personalmente sobre todo y artísticamente también porque es una curranta. Ver a alguien que se dedica tanto y trabaja en su proyecto tal y como lo hago yo y ver que hay gente igual, ha sido muy guay y lo agradezco muchísimo. Bexnil es una persona muy currante, tiene una energía súper humilde, te abraza mucho, te hace estar tranquilo cuando estás en el estudio con él. Hay muchas enseñanzas, a nivel profesional sobre todo, y personal, que es una persona de diez.

A finales de noviembre también sacaste “Xpensivo» con Franky Brownz y Quiroga en una canción también en tu línea de las anteriores. ¿Tienes algún criterio a la hora de elegir con quién trabajas?

Cuando tengo una idea, me gusta ver quién es el productor que podría plasmarlo mejor. Hasta la fecha y este tema concretamente, siempre he trabajado con mi productor Kusuri y he empezado mis composiciones con Juli, que es mi mano derecha que siempre va conmigo. Entonces estaba en un punto donde necesitaba empezar a conocer a otros productores, trabajar con otra gente, más que nada para empaparme, aunque luego lo contraste con mis productores de confianza, que son ellos. Kiroga es alguien que encaja bastante con el tema y me puede dar un resultado semejante al que tenemos en mente. Me baso en eso, que el trabajo de un productor sea bueno y que se pueda implicar también porque si es un mero servicio no es igual que una conexión.

Tu enfoque musical va más allá de lo convencional. ¿Cuál crees que es la contribución más significativa que has hecho y seguirás haciendo en la escena musical actual y futura?

Intento experimentar un pelín más y al final del día soy yo mismo, y eso es súper importante en la industria, el intentar construir o intentar ser voz de una nueva España. Soy hijo de inmigrantes de origen marroquí norteafricano, y como yo hay un montón de personas originalmente de África, Latinoamérica o de Asia

Hay artistas que cada vez se están dando más voz, como Deva o Paranoid, que son artistas que están entre lo underground y el mainstream, y se agradece. Me gustaría formar parte de esto, una voz para una generación que cuando crecí no veía tanto. Podría aportar eso, ser yo mismo y una voz para una generación que posiblemente pueda ayudar.

Dentro de tu versatilidad, eres fiel a ti mismo pero, ¿alguna vez has estado a punto de caer en los productos comerciales de la música?

Sí, claramente, no voy a mentir. He tenido crisis, que flipas, y al final el proceso artístico va así, fluctuaba arriba, abajo, arriba, abajo, y es complejo, sobre todo cuando ves que estás dando todo de ti y que no se llegan las expectativas que uno quiere. Somos muy ambiciosos y fantaseamos y nos cuesta a veces pisar tierra, volamos mucho.

Pero supe entender cómo funciona la industria y dónde estaba. Si el patrón de producto fácil que invento es “ABCD”, me voy a intentar adaptar pero manteniendo un toquecito mío y mi esencia, dentro de lo que a mí me gusta.

¿Crees que innovar o morir?

Hoy en día es muy difícil innovar, porque se dice que llegará un momento, si es que no se ha llegado, donde ya no va a haber más matemática de acordes musicales. Toda la métrica de acordes ya se va a hacer. Dado que eso es algo matemático y que eventualmente va a suceder, llegará un punto en el que va a ser imposible que una canción no te recuerde a otra. El punto está en que tú sientas que has innovado en ti mismo y en lo que has hecho anteriormente, más allá de lo que sea exponencialmente hacia afuera, que sea contigo mismo. Eso ya es más que suficiente y luego, el público dirá. Al final también uno hace música que le gusta y si no vas contigo mismo, puedes morir musicalmente. A lo mejor en esta época es algo más comercial que va a gustar a todo el mundo, pero a ti te gusta. Será el momento de tu vida en que te apetece hacer eso y es lícito.

El EP “N2K” lanzado en junio expandió tu esencia musical hacia el hyperpop. ¿Qué caracteriza a este estilo y por qué decidiste experimentar con él?

Es uno de mis EPs más preciosos porque siento que sonoramente me representa tal cual soy. En la esencia del disco predomina bastante el reggaeton pero sentía una necesidad de hacer algo fresco, más actual, un poco más comercial, que le gustase a todo el mundo. Pero me gustaría mantener mi sentimiento, entonces toqué el hiperpop. Me representa muchísimo la época de los 2010 a 2015. Cuando era pequeño, me petaba la cabeza porque la electrónica era muy predominante, y el hyperpop es como esa fina línea del género electrónico que sigue manteniendo esa esencia pop-comercial, que es divertido. Quise reflejarlo en este proyecto y Kusuri, que es el productor del disco, lo hizo súper bien. Estoy súper contento con el resultado.

¿Te gustaría probar otro tipo de géneros que hasta ahora no hayas hecho? 

Tengo un ansia de probar el pop rock. Sé que suena algo que está muy alejado de lo que he hecho hasta ahora o de lo que pueda llegar a sacar. Pero cuando estoy en el escenario me siento bastante rockstar. Me gusta querer romperme en mi fantasía y motivarme. En mi directo me gusta tocar la guitarra eléctrica y concretamente en mi show tengo una canción que está fuera que es en “N’Condena” que la tenemos en versión pop rock que es exclusiva solo de directo. Siempre que la hago, digo que me encanta este género.

Muestras también un especial interés por el baile. ¿De dónde viene?

Mi relación con el baile es muy personal y desde temprana. Siempre tuve ambición por lo artístico. Recuerdo que empecé cantando en un coro, estaba en casa bailando todo el rato y ha tenido un peso importante en mi vida y en mi carrera. Gracias a ello supe reconducir lo que quería, aunque yo siempre supe que el baile no era lo que profesionalmente a día de mañana quería hacer, pero sí que era un proceso en el cual necesitaba nutrirme al máximo y me entregué todo. Estuve profesionalmente desde los 13 años y hasta relativamente los 21 o 22. La base de eso es el amor al arte y que no me quiero cerrar a ninguna disciplina, ya sea actuación, música o baile.

¿Cómo utilizas tus redes para expandirte como artista? 

Las redes hoy en día han permitido que el juego de la industria cambie bastante, lo que antiguamente conocíamos como “típico contrato discográfico”, donde si no estabas no podías salir a la luz o no podías entrar en el sitio. Las redes sociales han revolucionado todo. Intento mostrarme yo mismo y dar lo mejor de mí, ser dinámico, mejor y enseñar todas las facetas y versiones de mi proyecto, que sea profesional. En mi Instagram tengo muy pocas cosas personales y la música es personal para mí, pero para que me entiendas, lo uso como porfolio. Publico una foto porque tengo la necesidad, porque es la era de este lanzamiento y la foto encaja, y en TikTok soy un pelín más yo mismo, como la plataforma también  te permite moverte lo permite, hago más locura sin importar. Soy más espontáneo en Twitter, como me nace, pero intento ser activo, aunque no siempre me mantengo como me gustaría, son importantes las redes en mi proyecto.

En tu corta pero intensa trayectoria musical, ¿crees que es inevitable que artistas como tú,que llegan al panorama para revolucionar y ser diferentes, recibáis comentarios indeseados?

Soy yo quien está eligiendo exponerme de esta manera, de pasar a la primera línea de imagen pública. En mi caso con la música me convierto en imagen pública y tengo que ser consciente de que no a todo el mundo le va a gustar y que puedo recibir mensajes de odio y crítica. No me siento en peligro porque no me están amenazando con algo más tangible, ni mi familia está en peligro, entonces no le hago mucho caso. Doy gracias de que no me afecta tanto, aunque me puedan comentar cosas que no me gusten, como es alguien que ni le veo la cara, no está a mi alcance. Otra cosa sería sentirme en peligro, que ya es otra movida que por suerte no me ha pasado y espero que no me pase. Eso ya se gestionaría diferente.

Desde el lanzamiento de tu primer sencillo en 2020, “N’Condena”, has ganado seguidores y actuado en festivales destacados. ¿Cómo ha sido este viaje y qué experiencias te han marcado más en todo este tiempo?

Esa pregunta es cómo retomar un poco el pasado. Cuando miro hacia atrás y hago un proceso interno pienso que he conseguido y han pasado muchas cosas. A lo mejor no tengo el objetivo donde me gustaría pero al parar y pensar, he logrado cosas que gente que tiene esa misma oportunidad no. Actualmente, como te he comentado antes, las redes sociales permiten que cualquier persona, si tiene amor al arte, puede ser artista y no todo el mundo va a tener el mismo feedback o va a crecer de la misma manera o va a tener el mismo proceso. Entonces estoy súper contento de todo lo que ha sucedido.

Una experiencia que me ha marcado muchísimo fue mi proceso del Primavera Sound. Eso sí que fue heavy. Confiaron en mí plenamente, hasta acabar siendo agendados en 2022 y a día de hoy nada lo ha superado.

¿Qué podemos esperar de ti en el 2024?

Este 2023 me ha servido para poder aprender la industria muchísimo más, porque creo que ha sido el primer año donde realmente he tenido toma de contacto con lo que es la industria, como las grandes caras o los grandes jefes y jefas. He entrado en la realidad, ya no es más algo emergente que hago y que solo tiene alcance de gente a pie de calle, de usuarios, y eso es aprendizaje cara a 2024, aunque ha sido duro también. En 2024 quiero sembrar todo este aprendizaje y ver sus frutos porque estoy artísticamente y a nivel producción de material, en mi mejor año. Tengo todo un año preparado de lanzamientos y bastante música por sacar. Estoy planificando cosas y movidas que creo que van a jugar en beneficio hacia mi proyecto. Espero que sea recíproco y que la gente lo pueda apreciar.