Rafa Púas, el talentoso cantante que comenzó su viaje musical en un coro adulto a los 6 años, nos revela en esta entrevista su conexión profunda con la música. Desde sus primeros días en bares y discotecas a los 14 años hasta su último sencillo, «Ojalá Entendieras», Púas destaca la simplicidad y autenticidad en su arte. Con más de 100 mil visitas en YouTube, valora la conexión emocional con la audiencia sobre los números. Su evolución artística refleja un cambio positivo después de enfrentar desafíos personales, permitiéndole seguir su visión musical sin restricciones externas. Sin metas concretas, Rafa Puas abraza el viaje musical con gratitud.

 

Cantas desde que eras pequeño pero, ¿cómo definirías tu relación con la música? 

Viene en base a cuando era pequeño aunque sigo siendo una persona súper familiar. Siempre que puedo aprovecho el máximo tiempo con ellos y estamos muy unidos. Cuando era chico era súper madrero y mi madre se apuntó a un coro junto con mi padre y yo siempre me quedaba en casa de mis tíos y yo decidí apuntarme también. Era un coro adulto pero estaba yo con seis años allí y así empezó todo.

¿Cómo fueron tus primeros años trabajando como cantante en bares y discotecas?

A los 14 empecé a componer, que por aquella época no tocaba ni la guitarra, y después con mi primo que me dijo que a las letras que estaba haciendo había que ponerles música. A raíz de eso empezamos a hacer conciertos por bares y sin pensarlo. Después vi al manager de un artista que ya me había entrevistado en una discoteca más veces, y con este iba un locutor de radio, me lo presentaron y me metieron de corista con el chaval que fui a ver a un concierto. Ahí me metí más de lleno, empecé con mis primeras maquetas, a trabajar con Sergio Contreras y con mis proyectos solitarios en paralelo.

El 17 de noviembre sacaste tu último sencillo “Ojalá entendieras”. ¿Cómo definirías esta canción?

Es una canción que dentro del pop flamenco tiene unos aires urbanos porque el bombo que uso en la producción no es de batería real, sino más electrónico. Me grabó el bajo un amigo mío que es el mismo que le ha grabado el último disco a Pablo Alborán y es brutal. El bajo que utilicé era de música urbana y este chico me ha dado el rollo que necesitaba.

¿Qué nos puedes contar del proceso creativo que hay detrás? ¿Ha sido de esas canciones que salen “del tirón”?

Sí. En mi pareja afecta que esté trabajando en esto, que me ha conocido en la música y llevo muchos años, pero está esa cosa de los celos, y más como está la actualidad que antes no existían las redes sociales. Más o menos a todas las personas nos afecta y cuando te echas una pareja piensas que te puede engañar y en ese momento que lo compuse estaba un poco cansado de que me pusieran de esa manera. Por eso «Ojalá entendieras» que lo que me está pasando solo me pasa contigo, no con más gente. Era un mensaje dedicado a mi pareja y a todas las personas que pasen por ahí. Nadie está libre, desgraciadamente.

Sales en la mayor parte del videoclip solo con tu guitarra y mostrando tu voz. ¿Crees que en esa sencillez está tu esencia?

Totalmente. Por mucho que haga una producción o trabaje con otros productores y se meta mucha parafernalia, al final estoy con la guitarra o piano, y cuando voy a la radio o la tele me gusta llevarme mi guitarra e interpretar la canción en directo. Es lo que me mola.

Acumulas más de 100 mil visitas en YouTube. ¿Son los números y las visualizaciones tu recompensa por el esfuerzo?

Está claro que es importante pero no es lo que más me importa. Son necesarios porque cuantas más visualizaciones más dinero ganas o a más público llegas que a lo que pretendo aspirar, pero el simple hecho de que una canción mía, creada por mi desde cero hasta el fin, incluso el videoclip, todo muy casero, todo lo creo yo, guiones de videoclips… Cuando la gente te transmite que les mola el tema eso es lo guay y la satisfacción. Con los productores que he trabajado, trabajo muy cómodo porque son de estas personas con las que todo fluye y se crea un aura súper guay. Pero también como va la música tan deprisa, todos los viernes salen un millón de canciones, es de locos, y tienes que estar continuamente sacando canciones, lo que es una inversión. Para una canción con un productor de nivel mínimo hay que gastar 1000 euros. Yo lo que ahorro en producción lo invierto en promoción.

Como cantautor de sus propias letras, ¿es difícil ponerle nombre a tus sentimientos en forma de palabras? 

Es como cuando me dicen que componer es muy difícil. Para mí no. Es más complicado si eres mi amiga y quiero contarte algo. Prefiero escribirlo y hacer una canción. Es una cosa que me sale sola.

¿Qué te inspira a la hora de componer?

Me inspiran cosas que me pasan o me cuentan. Voy escribiendo lo que se me viene. Tengo la suerte de tener “una rayada” en la cabeza y no soy capaz de sacarla y de repente estoy dormido y me tengo que levantar y escribir. Fluye, es como un medio de escape. Así saqué un libro que se llama “Me quedo contigo” que va de la mano del primer single mío. Siempre lo tenía ahí pero como algo lejano.  sobre todo de una enfermedad que tuve. Estuve mucho tiempo en el hospital por una enfermedad que tuve y empecé a escribir cosas en Facebook como superación y autoayuda. La gente me decía que yo había ayudado pero yo solo quería ayudarme a mí mismo, pero me alegra que eso sirva para otra gente. Un autor de Huelva me dijo que se había puesto en contacto con la editorial que le sacaba los libros y estuvo leyendo cosas mías y me cogió por sorpresa para sacarlo. No cuenta con capítulos, sino con muchas historias, algunas más cortas y otras más largas.

¿Estás de acuerdo con que las mejores letras llegan en los peores momentos?

Sí. Pero a lo mejor no estás en un mal momento. Estás feliz y puede haber cosas que te agobian. Una de las últimas canciones que he escrito se llama «Me niego a recordar» que la colgué en TikTok y empezó a tener muchas visualizaciones, pero me ha costado mucho escribirla. Estoy en un momento feliz pero cuando me pongo a pensar en el porqué de esa canción, la muerte de dos tíos míos, eso te revienta, además súper jóvenes. Uno no se hace a eso, aunque te acostumbres. Es un pensamiento que tenía ahí y que tenía que sacar. Las mejores canciones salen de situaciones tanto malas como buenas. Cuando estás alegre también.

¿Has sentido pudor alguna vez al hablar de sentimientos personales?

No porque la gente tampoco me pregunta por qué escribo las canciones, sino que las escribo y después a los demás les puedo contar lo que me dé la gana. Tengo una canción dedicada al Alzheimer y un día me vino una persona en un acústico para decirme que era muy chula, que le había pasado con su novia y que la echaba de menos. Nada que ver con el tema, pero bueno, tú la interpretas así y es la magia de la música.

Desde tu primer tema en el mercado en 2019 “Me quedo contigo” hasta ahora, ¿cómo piensas que has evolucionado?

Ha cambiado en muchos aspectos, sobre todo a raíz del problema este que estuve en el hospital, la cabeza me ha evolucionado positivamente. Me conoces haces 10 años y no soy ni la sombra del que soy ahora. Eso se nota en todo y cuando empecé a sacar mis canciones en solitario me dejaba mucho guiar por la gente que movía los hilos y estaba sacando lo que ellos querían. A día de hoy es lo que me da la gana, y como lo hago yo, no depende de nadie. Por mucho que tenga un sello, soy el que mueve y hace todo. Este tema último me decían que cómo lo iba a sacar, si era pop, que tenía que hacer reggaeton. A mi me gusta, pero con esta música me siento más identificado. Intento llevármelo a lo urbano y al final me siento agosto. ¿Qué dicen que tengo que sacar una canción así? Pues no, y al final 100k visualizaciones para un canal de 1000 suscriptores en YouTube está genial.

Has escrito varios temas para Sergio Contreras. ¿Para quién más te gustaría componer?

Cuando he escrito canciones con Sergio han sido canciones que ya tenía y se las enseñaba. Luego me decía que quería hacerle algo al tema y yo se las daba para que las  transformara a su rollo. Siempre hemos compuesto entre los dos pero me encantaría escuchar algún día una canción mía en la voz de Manuel carrasco, Alejandro Sanz o Ed Sheeran.

¿Cuáles son tus metas musicalmente hablando?

Sinceramente no tengo una meta de querer lograr algo concreto. Lo que venga bienvenido sea pero intento estar agradecido con lo que tengo.