En nuestra reciente charla con Mafalda Cardenal, la cantante emergente comparte cómo su último single, «Solo un Nombre», refleja su capacidad para transformar el dolor emocional en música auténtica. Revela cómo la composición sirve como una forma de autoterapia y discute su conexión especial con el público en México. Además, esta voz que ya apunta maneras en la industria del pop, ofrece un vistazo a su enfoque único en las letras y sus expectativas para su próxima gira y álbum.
En «Solo un nombre», tu último single, hablas sobre el caos emocional y el desamor. ¿Cómo transformas el dolor en algo positivo a través de tu música?
Lo que quiero decir es que lo que sientes es real, y es fácil expresarlo. La verdad es que no sabría decirte si hay un truco específico. Simplemente, como canto sobre cosas que me suceden, al final se vuelve algo natural y sencillo de transmitir.
¿Dirías que componer te sirve más como una forma de terapia?
Absolutamente, es que realmente lo es. Llega un momento en que hay temas que he hablado tanto con mis amigas que ya no quiero seguir dándole vueltas. Así que, en lugar de insistir, lo escribo y de esa forma no molesto a nadie, y me quedo tranquila.
¿Alguna vez te has sentido expuesta emocionalmente?
Sí, claro. Al final, cuando hago canciones personales, lo que pasa es que explico exactamente cómo me siento. Sobre todo cuando estoy escribiendo una canción y sé que la persona a quien va dirigida va a darse cuenta de que es para él. Ahí es cuando me planteo un poco…
He asumido que las cosas no son tan profundas como pensamos, y que la gente no se toma todo tan en serio. Al final, llorar es parte de la vida, ¿sabes? No eres el centro del universo y la gente no te presta tanta atención como crees. Así que yo publico lo que me da la gana.

¿Qué hace especial a «Solo un Nombre»?
Me gusta mucho esta canción porque, aunque es de desamor, tiene un ritmo animado. Estoy acostumbrada a hacer canciones tristes, más baladas, y la verdad es que nunca viene mal tener una canción triste pero con un ritmo alegre, para que no te sientas demasiado mal.
Eso es lo que me encanta de esta canción. Además, en cuanto al sonido, hemos dado un salto de calidad enorme porque esta vez la grabaron músicos de verdad. Antes, la mayoría de los instrumentos que usaba eran digitales, como un MIDI conectado a algo. Ahora hemos pasado a usar batería real y otros instrumentos con músicos de verdad, y ha sido muy divertido grabarla. Estoy encantada con el resultado.
Cuando tienes un bloqueo creativo o emocional, ¿qué te ayuda a reconectar contigo misma y a volver a escribir?
Lo más importante es no agobiarme ni pensar que mi carrera se ha acabado. Creo que todos pasamos por momentos en los que estamos más o menos creativos. Si de repente no me sale escribir una canción, pues invierto mi tiempo en otras cosas. A veces me pongo a pensar en la melodía que quiero hacer o empiezo a darle vueltas a las ideas con mi equipo.
Y creo que, tarde o temprano, la inspiración siempre vuelve.
Tienes influencias de artistas como Taylor Swift y Noah Kahan, pero ¿Qué sientes que aportas como voz nueva dentro del pop español?
Creo que me alejo un poco del pop español más tradicional, el que suena en los Cuarenta Principales o en la radio comercial. Lo que siento que me diferencia, o al menos lo que me gusta pensar que me diferencia, son las letras. Todas las canciones las escribo yo, y creo que eso se nota.
Al final, todas hablan de cosas que me han pasado de verdad. Creo que eso hace que, al escucharlas, sea más fácil que la gente se sienta identificada, porque son auténticas.
¿Eres antes de letra o de melodía?
Soy muy de fijarme en las letras. Es cierto que, generalmente, una canción se hace popular por la melodía que tiene, pero yo presto mucha atención a las letras. Si una canción me gusta por su letra, aunque no tenga la melodía más pegadiza, me seguirá encantando igual.
Tu música ha resonado con una generación jóven que a menudo siente mucha incertidumbre. ¿Cómo manejas tú esa presión que pueden venir con la juventud y la carrera artística?
La verdad es que lo llevo bastante bien. Siento que tengo una suerte inmensa y, realmente, no me puedo quejar. Es cierto que, como en todos los trabajos, a veces te agobias un poco, pero por suerte tengo personas a mi alrededor con quienes puedo hablar si algún día me siento de bajón o estoy estresada por algo. Siempre pienso que lo que tenga que pasar, pasará, y no me preocupo por cosas que no están bajo mi control.
¿Por qué sientes que en México tienes una conexión más especial?
No te diría que más, pero sí te diría que tengo una gran conexión con ellos. En España, les adoro y lo paso fenomenal. Pero es verdad que en México no me esperaba el recibimiento que tuve. Fue increíble llegar a un lugar que no conoces y que la gente te trate tan bien, como me trataron a mí en México. Así que les tengo muchísimo cariño.
Tu canción «Tu fan» rompió récords y fue viral en más de 25 países. ¿sentiste presión por igualar ese hit?
La verdad es que nunca me he fijado mucho en los números. De hecho, hasta que me mencionaron hoy las cifras de «Tu fan», no había mirado nada, ¿sabes? Yo hago música porque me gusta, y confío en que, si una canción es buena, tarde o temprano encontrará su momento. Con «Tu fan» pasó exactamente eso. La lancé en mayo, pero estaba en exámenes finales, saliendo de fiesta con mis amigos, y lo último que pensaba era en promocionar la canción.
Y de repente, en septiembre, la gente empezó a descubrirla y a gustarle, y pasó lo que pasó. Así que eso, no me agobio mucho con los números ni nada de eso.
Aparte de la música, ¿qué otras pasiones o intereses tienes que te ayudan a desconectar del mundo artístico cuando lo necesitas?
Sobre todo, lo que disfruto es estar con mis amigos, pasármelo bien y compartir tiempo con ellos. Tengo 22 años, y lo que me gusta hacer es disfrutar de la vida. Me encanta salir a cenar en restaurantes buenos y disfrutar de la comida. De hecho, diría que comer bien es uno de mis hobbies, aunque no sé si se considera oficialmente un hobby. Pero, en definitiva, me gusta disfrutar de tiempo de calidad con gente de calidad.
En tus canciones hablas mucho del desamor, pero hay algo que sientas que todavía no has dicho en tus temas?
Seguro que sí. El día que me sienta de una manera particular, diré, «mira, tengo una canción que encaja con eso». Por ejemplo, he escrito una canción sobre mi mejor amiga, porque nunca había hablado sobre la amistad en mis canciones, y me parece un tipo de amor completamente diferente, pero igual de fuerte que el amor por una pareja. Tengo muchas ganas de que esa canción salga; es muy bonita, única y especial. No sabría describirla con precisión, pero es realmente especial.

Tu estilo combina pop con elementos de otros géneros como el country o el folk. ¿Te ves explorando otros géneros en el futuro?
Ahora mismo estoy enfocada en lo que estoy haciendo, así que, por el momento, no me cierro a ninguna posibilidad. Por ejemplo, no me imagino haciendo techno, pero quién sabe, en dos años podría estar muy metida en eso. Nunca se sabe. No me cierro a nada, pero, considerando lo que escucho y mis gustos actuales, el reggaetón, por ejemplo, no me veo haciéndolo. Aunque, al final, nunca se sabe.
¿Qué podemos esperar de tu próximo álbum? ¿Eres más de disco o EPs conceptuales que se ahora se llevan tanto?
Sobre todo, busco un sonido un poco distinto al que se escucha convencionalmente en España. Quiero incorporar muchos toques de Nashville y estilos americanos, con canciones de desamor que sean tanto felices como tristes. Por ejemplo, hay canciones que, aunque traten temas tristes, tienen una música bastante animada, y habrá otras más lentas pero alegres. En resumen, habrá historias intensas y emocionales, pero también temas más movidos. Será una mezcla de todo, básicamente de lo que me está pasando.
En cuanto al formato, no estoy segura si será un álbum o un EP. Yo soy más de ir viendo cómo se desarrollan las cosas. Quiero que mi primer álbum sea una descripción literal de los últimos dos o tres años de mi vida. Si en algún momento tengo una gran historia de amor, escribiré sobre eso; y si me rompo el corazón, también lo haré.
Me parece interesante porque dentro de diez años podré escuchar el disco y recordar exactamente cómo me sentía cuando escribí cada canción. Será como un diario musical en forma de CD, y eso me parece muy guay.
¿Cómo definirías el proyecto que está por venir?
Sobre todo, quiero que el disco suene auténtico, que tenga un sonido genuino. Las letras deben reflejar que las he escrito yo, con un punto común que las una y que se note mi voz personal en cada una. Además, quiero que el álbum tenga un carácter muy de banda, con instrumentos reales que se sientan auténticos y bien producidos. Busco que todo el proyecto tenga una sensación de verdad y de conexión personal.
¿Cómo se presentan los próximos meses?
Ahora tengo una gira que comienza entre semana. Voy a seguir sacando música y ver cómo la recibe la gente. Creo que les va a gustar, y estaremos ajustando sobre la marcha.
En cuanto a la gira, tengo muy buenas expectativas. Mi banda y yo nos conocemos muy bien; llevamos tiempo trabajando juntos y es muy cómodo y divertido estar con ellos. En el escenario, nos lo pasamos genial, y creo que eso es lo más importante. Si el público ve que estamos disfrutando, eso se vuelve contagioso.
Así que, mi objetivo principal es pasármelo bien y asegurarme de que la gente se lleve un buen recuerdo y quiera volver a vernos.










