La multifacética artista chilena Juga, revela el trasfondo de su último sencillo «Colorblind», una pieza que explora la profunda conexión entre el ajedrez y la vida. En una entrevista exclusiva, Juga explica cómo este antiguo juego sirve de espejo para sus composiciones, ofreciendo una perspectiva poética sobre la existencia, el amor y el autoconocimiento. A través de su canción, que se presenta como una celebración del ajedrez sin distinción de color, el artista busca desmantelar percepciones erróneas y unir a las personas bajo un mismo lenguaje universal. Juga también comparte detalles sobre su colaboración internacional en el videoclip y su próximo espectáculo en Europa, «Mis Universos».

Para hablar de tu último sencillo «Colorblind» es necesario que te pregunte antes. ¿Qué significa el ajedrez para ti y cómo decidiste empezar a incorporarlo en tu concepto como artista?

El ajedrez es muchas cosas para mí, pero primero que nada, el ajedrez es mi musa. El ajedrez es mi paraíso y mi infierno; es un espejo de la vida. Está muy integrado a mi vida, y a través de mis canciones y mis videoclips trato de que la gente se acerque al ajedrez y se enamore de él también.

Describes el ajedrez como un espejo de la vida y un universo paralelo. ¿En qué encuentras esas similitudes?

El ajedrez está lleno de poesía y metáforas sobre la vida, la muerte, el desapego, la valentía, y el estado mental en que uno se encuentra, así como el manejo de las decisiones que uno toma. Hay paralelos entre el ajedrez y la vida amorosa. También hay mucho conocimiento en el ajedrez; es una herramienta de autoconocimiento y meditación.

Cuando analizo una partida clásica o compito en un torneo, experimento un montón de emociones y aspectos psicológicos internos. La sala de ajedrez debe estar en absoluto silencio, y uno tiene que mantener su mejor cara de póker para que no se note lo que está pasando por dentro, aunque por dentro está pasando de todo.

Esas emociones internas son mi inspiración, lo que me nutre para crear las cosas que hablo en mis canciones. Algunas canciones son más sensuales o con doble sentido, mientras que otras son existenciales y tratan sobre el escepticismo hacia los propios sueños, deseos, arrepentimientos, y muchas otras cosas que están reflejadas en una partida de ajedrez.

Imagino que la iniciativa por un cambio social también te mueve mucho. En este trabajo has querido responder a las afirmaciones de que el ajedrez era un juego racista durante el movimiento Black Lives Matter.

Durante el movimiento Black Lives Matter, algunas personas argumentaron que el ajedrez es un juego racista porque las blancas siempre comienzan. Sin embargo, eso no tiene importancia en el ajedrez, ya que la regla se estableció alrededor de 1880, y el ajedrez lleva con nosotros más de mil años. Es un detalle menor. Además, cuando juegas una partida con las piezas blancas, en la siguiente juegas con las negras; no hay ningún privilegio de seguir jugando con las blancas.

Los colores se establecieron por motivos de análisis, teoría de aperturas y razones prácticas, pero no tienen ninguna importancia. Al contrario, el ajedrez une a las personas. En un torneo de ajedrez, encuentras personas de todo el mundo, de África, Latinoamérica, Europa, de todas edades, orígenes y géneros, enfrentándose unas a otras. Por eso se le llama ‘El Gran Ecualizador’, porque frente a un tablero de ajedrez todos somos iguales. Es un lugar donde reina el entendimiento y la armonía, a pesar de ser un juego bélico, pasional y agresivo en términos de cómo debes ganarle al otro.

El ajedrez es un deporte olímpico, no solo un juego, y deseas ganar, pero no destruir a tu oponente. Al final, luchas contra tus propias limitaciones, enfrentándote a ti mismo y a tu capacidad de entender la posición y visualizar la mejor forma de ganar. El ajedrez nos unifica, nos enseña respeto y tolerancia hacia los demás, y nos brinda herramientas personales como paciencia, administración de emociones y una evaluación sincera de la situación presente.

El ajedrez es una forma de meditación muy intensa. Hoy en día, todo es estímulo y gratificación inmediata; todo es luces e instantáneo. En el ajedrez, necesitas estar súper concentrado y enfocado. Debes sumergirte en el ajedrez para ver todas las maravillas y cosas que están pasando en tu mente. En este sentido, el ajedrez ayuda mucho como meditación y enfoque.

Hablando ya de la canción «Colorblind», ¿cómo la definirías?

Es una oda al ajedrez sin distinción de color y habla de cómo, a lo largo del tiempo, los ajedrecistas y todos los amantes del ajedrez permaneceremos ciegos al color. Esa es la traducción de «colorblind». Si lo traduces directamente, dirá que significa daltónico, pero en inglés, «colorblind» es una palabra mucho más poética; significa que eres ciego al color, que el color no hace diferencia. A lo largo de las culturas, las distintas latitudes, los tiempos y el espacio, permaneceremos ciegos al color y unidos en esta pasión, esta armonía y este lenguaje universal que es el ajedrez, al igual que la música. Ese es el mensaje que transmite la canción. Es una canción súper bailable.

Si la escuchas, esa es la idea de mis canciones en general: piensas que es una canción pop, rock, soul, o con distintos estilos, y parece una canción totalmente normal. Pero si prestas atención a la letra, encuentras capas de referencias al ajedrez. Si la escuchas con más atención y ves el videoclip, encuentras muchas capas de información, referencias y metáforas que tienen que ver con el ajedrez en un nivel más profundo.

La idea es que la canción te haga bailar, disfrutar y elevar el espíritu. Tiene un toque místico y misterioso, con influencias de instrumentos de la India, porque el ajedrez se originó en la India. También tiene melodías con referencias persas, porque el ajedrez fue desarrollado por los árabes y persas. Así, mezcla esa ancestralidad con un estilo funky, soul, disco, bailable, electro dance.

¿Hay diferencias entre «Colorblind» y tus trabajos anteriores?

Es un video y una canción muy especial. Cada una de mis canciones inspiradas en el ajedrez es un pequeño universo. Por ejemplo, si escuchas «Oh Capablanca», notarás que la canción y sus visuales tienen su propia estética y universo. Si ves «Isolated Pawn», será otro viaje, otro pequeño universo.

Cada canción tiene elementos en común, porque todas las escribí yo, y reflejan mi propio estilo musical y forma de escribir. Sin embargo, cada una también tiene su propio mundo y estética distintiva.

En el videoclip, las grandes pinturas de ajedrez cobran vida y muestras la famosa «Partida Inmortal» con los colores invertidos. ¿En qué te inspiraste?

La partida inmortal es muy famosa entre los ajedrecistas. Fue jugada en 1851, y aunque todos la conocemos como una partida en la que Anderssen, un gran jugador de ajedrez, hizo todos los sacrificios y ganó con las piezas blancas, en realidad, la partida original se jugó con las piezas negras. En esa época, la regla de que las blancas comenzaban no estaba establecida, lo que demuestra que en el ajedrez, los colores no hacen la diferencia.

Esto me inspiró a explorar la transversalidad del ajedrez y la idea de que las pinturas cobran vida. Como esta es una oda al ajedrez y mi musa es el ajedrez, quería mostrar cómo, a lo largo de la historia, el ajedrez también ha sido una musa para los pintores. Miraba estos cuadros maravillosos en los libros y veía cómo capturaban la atmósfera, la luz y el ambiente de las partidas. Algunos eran alegres, solemnes, familiares o festivos, y mostraban celebraciones en torno al ajedrez.

Por ejemplo, hay cuadros de chicos jugando ajedrez en el siglo XVIII en un parque, con hojas volando alrededor. Mirando estos cuadros, deseaba poder meterme dentro de ellos. Esto me llevó a animar estos cuadros junto a Matías Boza, un director y artista gráfico chileno con quien he trabajado en los últimos años. Él entendió perfectamente este concepto y juntos hicimos realidad este maravilloso videoclip. Los invito a que lo vean.

¿Cómo fue la experiencia de producir el video musical de «Colorblind» entre Chile y Barcelona y qué significó para ti dirigir el video junto a Matías Boza y NokiaMilCien?

Lo que pasa es que Matías Boza es chileno y yo estoy en España. Para hacer la parte filmada del video en la que aparezco representando a Caissa, la diosa del ajedrez, con esta corona blanca y un aire medio sobrenatural, necesitábamos filmarlo aquí. Lo filmé justo en La Pasión Company en Barcelona. Fue una producción internacional en ese sentido.

¿Cómo fue la experiencia de presentar «Colorblind» ante los campeones mundiales de ajedrez en Norway Chess? ¿Qué reacciones recibiste del público y de los jugadores?

Fue súper emocionante, muy bonito. Se me ponen los pelos de punta al pensarlo. Además de contar con los mejores jugadores y jugadoras del mundo, el torneo Norway Chess es el más fuerte del mundo y se realiza todos los años en Noruega. Esto es porque el campeón mundial Magnus Carlsen es noruego, y en Noruega el ajedrez es como el fútbol; básicamente, se transmite por la televisión como una asociación nacional.

En ese torneo se reúne la prensa, comentaristas, entrevistadores y todos los relacionados con el ajedrez de todas partes del mundo. Presentar esta canción antes de su estreno, frente a ellos, proyectar el video y luego cantarla en vivo por primera vez fue alucinante.

Después de la presentación, se me acercaron para comentarla y todos estaban súper contentos y emocionados porque realmente el video y la canción son muy bonitos. Siento que representan ese espíritu de unidad y de pasión por el ajedrez que nos une a través del mundo y del tiempo.

¿Quiénes han sido tus mayores mentores tanto en la música como en el ajedrez, y qué enseñanzas importantes has recibido de ellos?

Para mí, en la música, mis máximos referentes son Janis Joplin, que fue mi primera gran inspiración musical, y Edith Piaf, a quien hice un tributo por muchos años. El rock clásico también me formó mucho; bandas como The Beatles, The Rolling Stones, The Doors, The Beach Boys y Led Zeppelin fueron mi cuna. El blues clásico también influyó en mí.

Pero, a los 16 años, descubrí a David Bowie y me enloquecí. Hasta el día de hoy, es mi artista de referencia. Él creaba pequeños universos en todos sus álbumes y su arte era muy conceptual. Las letras de sus canciones, especialmente las de los años 60 y 70, son historias, y eso me inspiró y motivó mucho a querer contar mis propias historias.

Para mí, el arte no debe ser solo entretenimiento, sino que siempre busco el contenido y la profundidad en el mensaje que quiero transmitir.

¿Cuáles son tus metas a largo plazo tanto en el ámbito musical como en el ajedrez? ¿Te gustaría colaborar con alguien que tuviera tus mismos intereses artísticos?

Me encantaría colaborar con distintos artistas del mundo. En este momento, no sé si vale la pena mencionar a alguien en especial, pero, por ejemplo, un sueño sería colaborar con Rosalía, aunque suene un poco loco. Nunca se sabe. Me encanta; ella es una artista conceptual maravillosa. Su voz me hace llorar de lo linda que es, y todo lo que hace es súper interesante, con un concepto artístico muy profundo detrás. La admiro mucho.

Admiro a muchos artistas internacionales y me encantaría colaborar con ellos, crear juntos y fusionar nuestras ideas y estilos.

¿Puedes adelantarnos algo sobre tu próximo show “Mis Universos” que presentarás en teatros de Europa y España?

Estoy preparando un show muy bonito en el que integro todo este viaje de las canciones sobre ajedrez con elementos teatrales, de danza y visuales. En el espectáculo, también he incluido distintos repertorios que han sido parte de mi vida, mis propios universos. Además del universo del ajedrez, exploro otros estilos musicales que han sido importantes para mí, como la chanson francesa, el tango, y la música polinesia que creé cuando viví en Isla de Pascua.

El show se llama «Mis Universos». La primera canción que presentaré de «Mis Universos» se lanzará el 9 de agosto. Se trata de mi versión del clásico de Lola Flores, «Pena, Penita, Pena». Es un video increíble que filmé en Barcelona con unos artistas maravillosos. Les contaré más detalles pronto, pero pueden ver el teaser de la canción en mi Instagram.

 

Esta canción también es parte de «Mis Universos» y tiene un estilo completamente distinto al de las canciones de ajedrez. Lo que hicimos fue conservar la letra y la melodía intactas, pero reharmonizarla y cambiar el estilo musical. No es flamenco, es algo nuevo. Quería crear algo fresco a partir de ese clásico porque la letra y la interpretación de Lola Flores siempre me han cautivado profundamente.

Cantar esta canción me conmueve de una manera visceral. Es una decisión impulsada por el deseo de transmitir esas emociones desde mi perspectiva y mis vivencias.