«Tan Flamenca» es el nuevo sencillo de Javier Belizón, una rumba alegre que irradia vivacidad y energía. En este tema, Belizón celebra la llegada de aquella persona que trae alegría a nuestras vidas, sea pareja, amigo o familiar, dándonos la fuerza necesaria para enfrentar cada día. Aunque fue lanzado en noviembre, Belizón está ahora inmerso en la promoción del sencillo, compartiendo el desafío de equilibrar su proyecto musical con otros compromisos. El videoclip acumula más de medio millón de visualizaciones en YouTube, un éxito que lo llena de satisfacción y lo impulsa a seguir adelante. Manteniendo un equilibrio entre lo tradicional y lo contemporáneo, Belizón infunde un toque fresco en su música sin perder su esencia, buscando conectar auténticamente con su audiencia. Mientras reflexiona sobre el cambio en la industria musical y sus propios planes a largo plazo, Javier Belizón aspira a seguir viviendo de su pasión por la música y encontrar satisfacción en todas sus formas de expresión artística.

 

«Tan Flamenca» es tu último tema. ¿Cómo definirías la canción?

La defino como una rumba alegre, una melodía con letras vivaces dedicadas a esa persona que irrumpe, dándote la energía necesaria para enfrentar cada día. Es una canción que celebra la llegada de la alegría a nuestras vidas, ya sea pareja, amigo o familiar, quien te brinda esa alegría tan necesaria en este mundo para seguir adelante.

El tema salió en noviembre pero estás ahora con la promo. ¿Por qué ha sido esto?

Ahora mismo estoy promocionando mi proyecto porque estoy un poco abrumado por la acumulación de trabajo. Me genera un poco de ansiedad porque no puedo dedicarle todo el tiempo que quisiera a mi proyecto, y también reconozco que gracias a otros proyectos en los que estoy involucrado, uno aprende y se enriquece, lo que luego beneficia a mi propio proyecto. Aunque ojalá poder dedicarme por completo a él.

En cuanto a trabajar al 100% en lo mío, no es tan sencillo. No solo se trata de producción de vídeos, música o composición. Siempre colaboro con otros compañeros porque me encanta compartir la música. Creo que la música está hecha para compartir, no para competir. El aprendizaje es constante y lo estoy llevando bien, y me llena de alegría la aceptación que ha tenido, con más de medio millón de visitas en YouTube. No es algo normal, generalmente se publica un tema y se obtienen reproducciones, pero no tantas. Cuando veo que mi trabajo es reconocido y escuchado, me siento muy feliz.

Estoy también trabajando en el disco de Rebujitos. Aunque aún no ha salido, estoy seguro de que cuando lo haga y veamos la reacción de la gente, me sentiré muy satisfecho porque al final es una responsabilidad que uno asume.

¿Qué es lo que te llevas de estos días de ajetreo y cansancio? 

Llevo un ritmo de aprendizaje constante, y aunque a veces puede resultar abrumador, es realmente enriquecedor. Siento la necesidad de tomar un descanso de tres o cuatro días, aunque cuando digo «descanso» me refiero a pasar tiempo con mi familia y mis hijos, reír, divertirme y aprender con ellos, para luego volver a la carga. Llevo un tiempo trabajando de lunes a domingo, con la mente siempre activa, lo que puede generar estrés, pero lo estoy manejando bien. Honestamente, no sabría vivir de otra manera en este momento. Esta es mi forma de vida y no la cambiaría por nada.

El videoclip acumula más de medio millón de visualizaciones en Youtube. ¿Te importan los números?

Me he acostumbrado a esa presión, aunque tampoco es que sea demasiada, ya que el éxito de un tema no necesariamente implica una carga negativa. Sin embargo, es cierto que existe cierta presión. No solo por superarme a mí mismo, sino también por mantener el nivel de éxito alcanzado. Aunque tengo claro que no creo volver a alcanzar medio millón de reproducciones por el momento, ¡ojalá! Pero también entiendo las dificultades que conlleva y lo complicado que es mantener la continuidad. Lo importante es seguir adelante, lanzar canciones y seguir trabajando duro, sin desanimarse. Persistir en el camino, paso a paso.

La canción es una rumba alegre y fresca, pero le incorporas un toque moderno sin perder tu esencia. ¿Eso cómo se hace? 

Estoy en un equilibrio entre hacer lo que me apasiona y lo que puede funcionar comercialmente, tratando de llegar al mayor número posible de personas sin dejar de ser fiel a mí mismo. Es un desafío, pero creo que he logrado ofrecer algo fresco, con un toque de actualidad, sin alejarme demasiado de la esencia de la rumba clásica.

Cuando me presento en directo, quiero ofrecer una experiencia auténtica y cercana. No traigo grandes escenografías ni bandas completas, sino que me presento con guitarra, cajón bajo y mi voz, para que el público experimente la verdadera esencia de mi música. Quiero mostrar mi verdad y conectar con la audiencia a través de ella. Si mi verdad resuena con ellos y van enganchando, entonces podremos avanzar juntos.

¿Crees que el flamenco en su estado más puro ya no se escucha como antes?

El flamenco nunca ha sido un género de masas, a pesar de contar con grandes figuras como Camarón. Desde mi experiencia en San Fernando, tengo acceso a una gran cantidad de información sobre el flamenco y los grandes artistas que han pasado por allí. Históricamente, el flamenco siempre ha tenido un público más selecto, debido a su naturaleza de expresión profunda y auténtica. Aunque poco a poco se está perdiendo la comercialización del flamenco, que nunca fue su enfoque principal, aún sigue siendo apreciado por aquellos que verdaderamente aman y comprenden este arte.

Ahora lo que está despuntando es el flamenco fusión, ¿no?  

Rosalía, por ejemplo, está haciendo su trabajo y llevando el flamenco hacia nuevos horizontes, aunque personalmente veo su estilo más como flamenco-fusión que flamenco puro. El verdadero flamenco-fusión lo veo representado por grupos como Pata Negra o Medina Azahara.

Aunque respeto mucho el flamenco y lo fusiono de manera humilde en mi trabajo, no me considero un artista flamenco puro. Mis raíces sureñas están presentes en mi música, pero no me identifico como un experto en el género flamenco, con letras profundas y todo lo demás.

¿Crees que es importante adaptarse a los nuevos tiempos? 

Es tan importante como estar aquí sentado contigo. Antes solía centrarme más en mis canciones y mis redes sociales, pero en la actualidad es crucial estar presente en el mundo mediático. Siempre ha sido así, pero hoy en día, con la gran cantidad de productos y la corta vida útil de las canciones, la presión es mayor. La velocidad a la que vivimos nos lleva a cansarnos rápidamente de todo, lo que puede resultar abrumador e incluso aterrador. Estamos viendo cómo incluso plataformas como Netflix están adaptándose a esta velocidad, lanzando temporadas enteras de series de una vez. Estamos conscientes de que vivimos en una era en la que el tiempo para producir cosas es limitado, y eso es preocupante y complicado de manejar.

Eres productor y compositor. ¿Cómo se hace una canción desde cero?

El proceso es bastante largo y complejo de entender, ya que algunos proyectos pueden tardar solo un mes en desarrollarse y otros un año o más. Personalmente, suelo empezar con mi guitarra en casa, luego grabo la melodía en mi móvil y la trabajo en casa. Por lo general, suelo componer la letra y la música simultáneamente, ya que siento que la melodía debe reflejar lo que estoy expresando. A veces, me resulta difícil escribir una letra que no encaje con la música, por lo que suelo buscar un equilibrio entre ambas.

Una vez que tengo una versión inicial, la llevamos al estudio, la maquetamos y la presentamos a la discográfica. Si les gusta, la trabajamos juntos; si no, la seguimos trabajando hasta que estén satisfechos. Aunque siempre tengo en mente lo que quiero hacer, trabajo en equipo con la discográfica, y generalmente están de acuerdo con mis ideas. Quiero hacer lo que me apasiona, pero también entiendo la importancia de trabajar  con el equipo.

¿Qué pasa con aquellas que desechas?

A veces me planteo si debería colocar mis canciones con otros artistas o quedármelas para el futuro. Le doy muchas vueltas a esa idea. Recientemente, coloqué una canción a un artista de Sevilla que había compuesto en 2007. Cuando la escuché de nuevo, me di cuenta de que sonaba un poco anticuada, así que la volví a grabar y me di cuenta de que las canciones nunca caducan. Siempre se pueden mejorar, pero es importante saber cuándo decir «hasta aquí». Decidir cuándo una canción está completa y dejarla ir es más complicado que empezarla. Terminar una canción y seguir adelante es realmente difícil, pero necesario para continuar creciendo como artista.

En tu vida has compuesto para numerosos artistas como Rebujitos, Cristian Guerrero o Entre mares. ¿Cómo es trabajar para tantos perfiles distintos?

Estudio a cada artista, escucho su música, investigo sus acordes y su estilo, y luego trabajo específicamente para él o ella. Sin embargo, esta práctica me llevó a perder un poco mi identidad como compositor. Gané repercusión al trabajar con artistas comerciales, pero sentí que perdí algo de autenticidad en mis propias canciones.

Con «Tan Flamenca» he vuelto a recuperar parte de mi esencia y verdad como compositor. Estoy muy contento de escuchar mi música y reconocer que refleja mi verdadero estilo. No busco complacer a nadie, simplemente disfruto haciendo música desde el corazón, y se nota. Poco a poco, me estoy reencontrando con mi identidad.

¿Tienes algún criterio a la hora de decidir con qué artistas colaboras?

Hasta ahora, he colaborado principalmente con mi compadre de Rebujitos, pero estoy abierto a más colaboraciones en el futuro. Sé que las colaboraciones pueden ser enriquecedoras y ya tengo algunas en mente, que por el momento no puedo revelar, pero son proyectos emocionantes y auténticos. Me gustaría comenzar a compartir proyectos con otros artistas, aunque hasta ahora la mayoría de mis colaboraciones han sido en composición y producción. Aunque no he tenido muchas colaboraciones en mis propias canciones, estoy seguro de que llegarán en el futuro. Además, tengo noticias sobre una colaboración con Pablo Alborán que se está preparando, así que estad atentos.

¿De qué temas te gusta hablar en tus canciones? 

Últimamente, quizás porque estoy muy enamorado, he estado reflexionando sobre el amor. Aunque siempre he sido conocido por mis canciones que promueven la autoayuda, la determinación y la confianza en uno mismo, he notado que últimamente estoy explorando más temas de amor y ternura. Es importante para mí mostrar esa faceta más dulce e íntima, ya que la gente generalmente me conoce por mi estilo más enérgico. Mostrar esta parte de mí me permite mostrar mi corazón y mi sensibilidad, lo cual considero importante para conectar realmente con mi audiencia.

¿Cuáles son tus planes a largo plazo? 

Mis planes a largo plazo consisten en vivir de la música en todas sus formas posibles: como productor, artista principal, corista, guitarrista e incluso dando clases de guitarra a los niños de mi barrio. Para mí, lo importante es hacer música, sin importar el rol específico que desempeñe. Lograr vivir de lo que realmente me apasiona sería el éxito total en mi vida. La música no se limita solo a estar en el escenario cantando; es un abanico muy amplio que ofrece diversas oportunidades laborales.

Detrás de cada artista hay un equipo de personas trabajando duro, especialmente aquellos que no se autoproducen ni componen. Por lo general, los artistas buscan sus canciones y productores, lo que refleja la amplitud del mundo musical. En cuanto a mis expectativas sobre la música, lo que realmente necesito es estar inmerso en este amplio abanico de posibilidades.

Mi deseo es poder vivir toda mi vida dedicado a la música, sin necesidad de buscar otras fuentes de ingresos.