Jake Williams, es mucho más que un artista de música urbana. Originario de Cuba, llegó a España a una edad temprana y desde entonces ha estado inmerso en el mundo de la música. Su estilo único fusiona influencias de Juan Luis Guerra con elementos contemporáneos del reggaetón, el trap y otros géneros urbanos. Firmado con KRIK Music, Jake ha consolidado una carrera en constante ascenso, colaborando con artistas emergentes y establecidos. Su enfoque en la autenticidad y la conexión emocional con su audiencia lo distingue en un panorama musical saturado. Desde el lanzamiento de su último éxito, «Prendía», Jake se prepara para conquistar los escenarios de Andalucía con una agenda repleta de eventos y festivales.

 

¿Quién es Jake Williams para quien no te conozca? ¿Cuál sería tu carta de presentación? 

J. William es un chamaquito que salió de Cuba a los diez años y ha estado cantando desde entonces interpretando música de Juan Luis Guerra. Llegué a España a los once años y medio y llevé una vida normal hasta que me decidí por la música, mientras seguía con mis obligaciones en el ejército. Siempre he sido un apasionado de la composición.

Durante ese tiempo, una de mis canciones llamó la atención de una compañía, lo que me dio un impulso como artista. Desde entonces, comencé a tomarme la música de manera más profesional. Firmé con compañías como Universal Music, entre otras.

Actualmente, estoy firmado con KRIK Music y estoy muy contento con esta nueva etapa profesional que estoy viviendo.

¿Cómo definirías la música de Jake Williams? 

Como músico urbano, abarco una amplia gama de estilos, desde el trap hasta el reggaetón, pasando por el dancehall, el bachata y el merengue, entre otros. Mi música se escucha tanto en España como en todo el mundo.

¿Es importante para ti integrar tus raíces cubanas en la música urbana?

Sí, siempre busco mantener mi propia identidad. Como mencionaste, intento incorporar un poco de guaguancó y otros elementos en mi música. De hecho, noto que mi estilo de reggaetón no suena igual que el de otros artistas; al menos así lo percibo yo. Por ejemplo, el reggaetón de Lyto también tiene ese toque canario distintivo, ¿sabes? Me encanta él como artista también porque mantiene su identidad y eso es algo que valoro mucho.

Uno de tus últimos temas y que ha tenido una buena recepción es «Prendía». ¿De dónde nace la canción? 

Surgió de una idea que desarrollé en mi casa y luego compartí en Instagram como un desafío. Quería ofrecer un espacio a artistas emergentes que aún no son conocidos en la escena social, así que pregunté en mi perfil quién quería colaborar en la canción.

Recibí diversas contribuciones de otros artistas, desde rapeos hasta melodías, y entre todas, la de Lyto llamó especialmente mi atención. Aunque no lo conocía previamente, su estilo me impactó y sentí que aportaba algo diferente al proyecto. Decidí contactarlo y desde entonces, hemos estado trabajando juntos. Ahora, estoy encantado de tenerlo firmado como parte del proyecto.

¿Os habéis compenetrado bien entonces?

Muchísimo. Es un gran talento y estoy muy contento con su carrera musical hasta ahora. Nos estamos moviendo en la dirección que queríamos, y estoy muy ilusionado por lo que está por venir.

¿Qué mensaje quieres que resuene en los oyentes cuando la escuchen o en qué contexto te gustaría que la escucharan? 

Mi principal objetivo es que las personas se sientan identificadas con mis canciones. En segundo lugar, quiero que mi música les brinde un respiro, que por un momento se olviden de sus problemas, ya sean relacionados con el trabajo, lo económico o cualquier otro aspecto de la vida. Quiero que disfruten de la música y que les permita desconectar, eso es lo que busco con mi arte.

¿Qué elementos consideras clave para hacer una canción exitosa en el género del reggaetón?

Para mí el éxito no se define por números o por la fama. En realidad, considero que mi mayor éxito es mi familia. Me siento increíblemente orgulloso de tener una familia maravillosa, así como también del equipo de trabajo que me rodea: los productores y mi artista LYto, entre otros. Desde el principio, hemos trabajado juntos con una visión clara, y estoy muy orgulloso de cómo hemos cumplido con nuestras metas. Los números y los resultados están ahí, pero lo más importante para mí es el vínculo y el trabajo en equipo que compartimos.

¿Te importan los números entonces?

Es cierto que los números son importantes en términos de colaboraciones y acuerdos de firma. No puedo negar eso. Sin embargo, cuando se trata de la música en sí, lo más importante es la recepción del público. Son ellos quienes deciden qué canciones se convierten en éxitos, no los números. Los números pueden manipularse, pero la autenticidad y el apoyo genuino del público son invaluables y no pueden ser comprados.

Para ti, ¿qué debería tener la canción de reggaetón perfecta?

Para mí, una canción de calidad debe tener una excelente letra como punto principal. Es fundamental que transmita un mensaje significativo. Además, la instrumental debe ser de alta calidad y contar con una línea melódica bien definida, tanto en el coro como en el pre-coro. Los chanteos también deben complementar perfectamente la canción. En el caso de colaboraciones, es importante que los artistas involucrados tengan una buena química entre ellos porque añade un valor adicional a la canción.

¿Crees que es difícil diferenciarse al haber una sobreproducción de artistas y canciones en este género? 

En la industria musical, creo que es importante diferenciarse, incluso en géneros tan amplios como el urbano. Por ejemplo, no limitarse a un solo estilo, sino explorar diversos géneros, como mencionaba el rock antes. Lo interesante para un artista es mantener su esencia, no perderla. Esa autenticidad es lo que los seguidores aprecian y los engancha. Quieren sentir esa conexión con el artista, reconocer su tono, su timbre, sus ad-libs, y percibir algo diferente que les gusta, en lugar de pensar que suena como otros artistas. Es importante mantener esa originalidad para destacar en la industria.

¿Alguna vez te has sufrido comparaciones?

Hasta ahora, gracias a Dios, no he tenido ese tipo de experiencias. Porque, ¿sabes? eso puede ser frustrante. Aunque para mí es un orgullo que me recuerden a otros artistas.

De hecho, encuentro inspiración en varios artistas, como Daddy Yankee, Don Omar, y también en artistas de mi tierra como Gente de Zona. Porque la música ya está inventada. Por ejemplo, mi última canción, ‘Ruido Ruido’, se inspira en el «Wigo Wigo» de los años 90, del «Don’t Stop, Wigo Wigo, Wigo Wigo». Es como una retroalimentación. Pero al final, es una nueva creación, completamente distinta en términos de acordes y melodías, aunque al escucharla, te haga recordar la canción original.

¿Colaboraciones soñadas?

Actualmente, tengo grandes sueños. Me encantaría colaborar con artistas de renombre como Justin Keane, a quien admiro mucho. Además, en mi país, Cuba, desearía tener colaboraciones con Lenier y Tyga.

Estás muy cómodo en este género pero, ¿te ves toda tu carrera encasillado al urbano y al reggaeton? 

Como mencioné en entrevistas anteriores, tengo alrededor de 250 canciones en el estudio. Soy un compositor prolífico y ya he completado de 3 a 4 discos. Mi repertorio abarca una amplia variedad de géneros, desde bachata y merengue hasta pop, trap, reggaetón y hasta funk Brasileño. Estoy preparado para ofrecer cualquier tipo de música que se me pida.

Intuyo que es más difícil para ti componer e interpretar baladas…

Sí, exactamente. La balada es un género muy sentimental, que permite capturar emociones profundas y experiencias personales. Por ejemplo, si te veo pasando por un momento difícil, como una ruptura o problemas familiares, puedo inspirarme en eso para escribir una historia emotiva. La observación de las emociones humanas me da material para crear una canción con la que la gente pueda identificarse.

De hecho, déjame contarte, tengo una balada titulada «La Isla de las Tentaciones», que encajaría perfectamente en el programa del mismo nombre. Es como un tesoro guardado que espero poder compartir en el momento adecuado. Actualmente la tengo en formato balada, pero tengo la idea de transformarla en cumbia. ¿No sería genial? Estoy emocionado por ver si en la próxima edición del programa podré presentar esta joya.

¿Te gusta más escribir sobre tus propias experiencias o de todo?

Un poco de todo. La música es un reflejo del alma y cada uno de nosotros es único y llevamos nuestras vivencias y sentimientos a través de la música que creamos. Es un proceso creativo y personal que nos permite conectar con nosotros mismos y con los demás.

¿Y tu Spotify como es? ¿Sueles escuchar otras cosas en tu día a día?

Te voy a decir la verdad. Realmente, apenas tengo tiempo para ponerme en Spotify y escuchar música. Solo me meto a veces en YouTube, muy pocas veces, porque aparte de ser cantante, soy el presidente de un club deportivo en Fuerteventura y la mayoría de mi tiempo lo ocupo en eso, en la música, y aparte en un negocio de ropa.

O sea, que estoy de aquí para allá siempre. De hecho, he dedicado muy poquito tiempo a TikTok y me están tirando las orejas.

¿Te cuesta usar las redes?

Sí, la verdad es que sí, es muy complicado. Pero estoy muy contento de que existan, porque ahora todos los artistas que antes no eran conocidos pueden compartir su música y llegar a un público más amplio. A lo mejor un artista puede surgir de la noche a la mañana cuando antes no tenía visibilidad, ¿me entiendes? Hay muchas plataformas digitales y redes sociales que ofrecen oportunidades para que los artistas sean descubiertos.

Yo las uso principalmente a nivel profesional. A nivel personal comparto momentos bonitos con mi familia, por supuesto, pero mi presencia en las redes se centra en mi carrera.

¿Tienes algún criterio a la hora de seleccionar los artistas con los que trabajas? Has compuesto para artistas brasileños, londinenses… como Caveriña, Gridlock

No, exactamente. Para mí, lo importante es la calidad de la canción, no necesariamente los números. Por ejemplo, Lyto comenzó como un artista emergente, sin seguidores, pero su talento habló por sí solo. Decidí colaborar con él de inmediato porque vi algo diferente en él, algo que podía explotar. De hecho, estoy seguro de que será el próximo gran éxito. Lo mismo sucede con la colaboración que tengo con Triana, que se lanzará el 17 de mayo. Tenemos el videoclip y todo listo. También estoy seguro de que será un éxito, al igual que la próxima Rosalía. Ella tiene solo 14 años y ya ha actuado frente a multitudes enormes conmigo, como en Las Palmas frente a 10.000 personas y en Lanzarote frente a 5.000. Es un talento increíble y ya no tiene miedo a nada.

¿Qué sueños te quedan por cumplir?

Siempre es importante tener aspiraciones. A nivel musical, tengo sueños que quiero cumplir, como las colaboraciones que mencioné. Es un paso adelante que me llena de ilusión, porque si esas personas colaboran conmigo, es señal de que estamos haciendo las cosas bien y realmente les gusta la música. Ellos no colaboran con cualquiera, ni por dinero ni por nada, sino porque valoran el arte y la calidad musical.

Además, me encantaría ganar algún premio o recibir algún tipo de reconocimiento por el trabajo que hemos realizado a lo largo de todos estos años. Claro está, ese es el objetivo de cada cantante. Pero en realidad, el verdadero objetivo es que la música llegue a los corazones de la gente, eso es lo que realmente importa.

¿Qué sigue para ti después del lanzamiento de «Prendía»? ¿Puedes adelantarnos algún proyecto futuro en el que estés trabajando?

Este año estamos aquí en Andalucía para cerrar acuerdos con varios promotores para participar en muchos eventos y algunos festivales. Esperamos que, si Dios nos da la oportunidad, podamos compartir nuestra música y hacer que todos ustedes bailen y disfruten.