Elsa Tortonda, ganadora de «La Voz», está lista para dar un nuevo paso en su carrera con su emotiva canción «50 días». En esta entrevista, la artista revela cómo ha aprendido a enfrentar sus miedos y disfrutar del proceso creativo. Con una conexión profunda a sus raíces y una visión clara de su futuro, Elsa comparte sus anhelos de crecer como cantante y explorar nuevos géneros, mientras mantiene su autenticidad y pasión por la música

¿Qué has aprendido de ti en todo este tiempo? 

He aprendido muchas cosas. Al final, esto es un continuo aprendizaje, pero sobre todo a tener un poco de paciencia y a disfrutar más las cosas en este mundo.

¿Qué nos vamos a encontrar de ti en esta nueva canción, «50 días»? 

Es una canción que habla de todo este proceso nuevo que estoy viviendo, de todo lo que está cambiando en mi vida desde diciembre, desde que gané el programa. Es una canción que escribí justo 50 días después de ganar. Habla de dejar atrás los miedos, de arriesgarse, de entender que este mundo es muy complicado, pero como dice el estribillo, «por fin desperté valiente para soltar el miedo». Trata sobre las primeras veces, el aprendizaje, las nuevas experiencias, los miedos dejándolos atrás y estar feliz al final, porque estoy viviendo algo que llevaba mucho tiempo queriendo y esperando.

¿A quién le dedica esta canción? 

A mí misma. Creo que es una canción que me dedico a mí misma por todo lo que ha conllevado. Es verdad que ahora estamos viendo un poco el resultado, pero llevo ya mucho tiempo detrás y ha sido un camino con muchas cosas, positivas y negativas. Entonces, al final, se la dedico un poco a mí, y a esa niña, a esa Elsa de pequeña, para decirle: «oye, mira, que al final ha merecido la pena».

Si tienes que definir tu música con tres palabras, ¿cuáles eliges? 

Autenticidad, sentimiento y emoción».

¿Qué importancia tiene para ti la producción y los elementos técnicos en tus canciones?

Yo creo que todo es un conjunto. La producción es tan importante como la letra, la musicalidad y la emoción al interpretarla. La producción cobra un papel muy importante porque le da sentido a la canción. De hecho, «50 días» nace de una guitarra y una voz. Con la producción, Alba y yo, junto con Juan, fuimos dándole forma hasta que se convirtió en lo que es hoy en día. El esqueleto inicial era una cosa, pero lo que se escucha ahora es otra, gracias a los elementos añadidos en la producción que le han dado sentido.

¿Estabas más nerviosa que cuando salió tu primer single «Triana»? 

No, estaba más tranquila. Con «Triana» era el principio, la primera canción con la discográfica después de todo lo que había pasado con La Voz. Ahora estaba más tranquila porque con «Triana» he aprendido mucho, sobre todo a ser paciente y a entender que la música es un mundo muy complicado y que es una carrera de fondo. Esto me ha ayudado a disfrutar más las cosas. «50 días» es una canción que para mí es incluso más especial que «Triana». La he disfrutado como una niña pequeña y estaba deseando que saliera para que la gente pudiera disfrutarla, porque yo ya la estaba disfrutando en privado. Ha sido más emocionante.

¿Cuál es tu parte favorita de esta canción y por qué?

No puedo quedarme con una parte específica porque al final es una historia que estoy contando desde el principio. Hablo de estar en un tren, que es un símbolo de tantos viajes, y en ese momento de intimidad conmigo misma, empiezo a procesar todo lo que estoy viviendo. Una parte que me gusta mucho dice: «no quiero pedirme permiso, prefiero sentirlo y hacerlo». Creo que muchas veces somos nosotros mismos quienes nos limitamos con nuestros miedos. No podemos ser quienes nos atamos, debemos darnos alas para volar. Esa parte también es muy bonita.

¿Tienes alguna anécdota del proceso de creación de esta canción?

Sí, al principio esta canción no me gustaba, no a nivel de letra, que me parecía preciosa, sino por cómo la estábamos llevando y produciendo. No sentía que fuera la canción correcta. Cuando sacamos «Triana» y decidimos que esta sería la siguiente, yo estaba muy negada. Fui a Madrid a terminar de producirla con Alba Morena y estaba decidida a decir que no quería sacar la canción. Pero al final salí enamorada de ella, de cómo se estaba haciendo y encontré el sentido. Pasé de no encontrarle el feeling a convertirla en mi canción favorita.

Me decías que esta canción nace de un viaje, ¿de dónde suelen salir todas estas historias que cuentas en tus canciones?

Son vivencias personales. No puedo escribir algo que no haya vivido o sentido. Esta canción nace de un viaje personal y físico, de lo que estaba viviendo en ese momento. Es lo que me pedía el cuerpo escribir y contar.

¿Es mejor contar las historias, escribirlas, que cantarlas?

Sí, yo soy una persona muy tímida e introvertida, entonces la composición me ayuda a exteriorizar mis sentimientos y a no tener miedo a contar. Antes me daba mucho pudor escribir y que las canciones salieran a la luz para que la gente las escuchara. Pero creo que lo bonito de esto es que hay mucha gente que se siente identificada contigo. De hecho, esta canción ha ayudado e inspirado a muchas personas a comenzar algo nuevo, a dar un paso que les daba miedo o a arriesgarse en algo. Es bonito contarlo y cantarlo, porque así mucha gente lo recibe, se siente identificada y les ayuda.

¿Cómo crees que es tu tipo de público a nivel general?

La verdad es que no sabría clasificarlo, porque creo que abarco muchos estilos. Antes tenía un público más clásico, ya que siempre me ha gustado interpretar canciones antiguas. Pero ahora me doy cuenta de que hay mucha gente joven que también escucha mis canciones. Esto no era algo que percibía antes y me da mucha energía y motivación para seguir creando. Es emocionante ver que a la gente joven le gustan mis canciones en un mundo donde la industria musical se mueve de otras maneras.

Ahora que mencionas eso, ¿qué canción del pasado siempre te ha gustado interpretar?

Hay muchísimas, no podría quedarme con una sola. Hay canciones muy especiales para mí. Por ejemplo, «Qué bonito» de Rosario es una canción muy especial porque se la dediqué a mi abuelo, que ya no está con nosotros. También «Lucía» de Serrat, que fue una de las primeras canciones que canté en un escenario. Hay muchas canciones que han marcado mi historia y han crecido conmigo en este camino musical y personal. Siempre que las cante, me producirán ese nerviosismo y emoción por lo que conllevan.

En esta canción, también mencionas el miedo a intentarlo. ¿Da vértigo la música?

Mucho, mucho. De hecho, ahora puedo responder mejor a la primera pregunta. La música da vértigo porque es un mundo muy complicado, nunca sabes por dónde ir. Puedo hacer muchas canciones y la que más me gusta a mí puede ser la que menos le guste al público y viceversa. Es una industria muy grande, con muchos artistas y mucha gente buena. Tienes que encontrar tu hueco, destacar, diferenciarte y ser auténtico para que a la gente le guste. Es un mundo muy inestable. Cuando compuse «50 días» estaba en un momento muy feliz, pero ahora, meses después, también he visto la otra cara de la moneda. La música me ha enseñado que, aunque es muy bonita, hay que ir con pies de plomo y estar muy bien amueblado mentalmente, porque puede ser muy inestable en todos los sentidos y puede ganarte el pulso.

¿Pesa mucho la etiqueta de «ser ganadora de La Voz»? 

No, al final, gracias a eso estoy aquí, aunque también hay muchas otras cosas detrás. Ha sido una experiencia que guardo con muchísimo cariño. En el futuro, me gustaría ser conocida como Elsa Tortonda, no solo como la ganadora de La Voz, y tener mi nombre con peso propio. Pero no me molesta, al contrario, me trae muchos recuerdos y, sobre todo, me recuerda que gracias a eso he conseguido y descubierto muchas cosas.

¿Qué género musical te gustaría explorar?

No sé, yo siempre digo que no creo que nadie me vea haciendo reggaetón, pero nunca digas nunca. Quizás me gustaría explorarlo para conocer el género, cómo se produce, cómo se compone, cómo funcionan las cosas en ese sentido. Pero no sé si saldría algo mío en ese género en el futuro.

¿Es muy diferente la Elsa artista de la que se baja del escenario?

Yo creo que sí. Aunque soy la misma persona, la Elsa que se baja del escenario es más tímida e introvertida. Me cuesta mucho socializar y soy muy reservada. En el escenario, tienes que ser cercana con el público y eso me ayuda a superar mis barreras personales y a quitarme esos miedos.

¿De qué manera te mantienes conectada con tus raíces y tu tierra mientras desarrollas tu carrera profesional?

Estar en mi casa con mi familia es lo que me mantiene con los pies en la tierra, especialmente cuando las cosas no van bien o me frustro. Estar rodeada de mi familia, mis padres, mi hermana, mi abuelo, es lo que me mantiene cuerda. Es mi equilibrio en este mundo tan inestable. Hay meses en los que tienes mil cosas y otros en los que estás parada y te preguntas qué pasa. Estar en mi tierra, en mi casa, me tranquiliza y me da paz. Estar con mi familia es lo que me mantiene centrada.

¿Cómo te imaginas dentro de cinco años?

Uf, pues no lo sé. Yo estudio periodismo y es verdad que lo tengo un poco abandonado porque esto también ocupa mucho tiempo. De repente, hay meses en los que tengo que hacer muchos viajes a Madrid y, al final, es complicado sobrellevar tantas cosas a la vez: una vida, una carrera y todo lo demás. Ojalá dentro de cinco años pueda haber crecido mucho como artista y dado unos cuantos pasitos más. La música es una carrera de fondo y crear una carrera y tener un lugar en la música es un proceso largo, no algo que se logre en uno o dos años. Así que, bueno, seguir aprendiendo, haciendo canciones y, sobre todo, seguir cantando y disfrutando, que eso creo que es muy importante.

¿Con quién te gustaría sentarte en el estudio para componer?

Yo te diría Alejandro Sanz, aunque ahora es algo un poco inviable, pero siempre lo he dicho. Hay muchos artistas que me encantan. Soy muy fan de Lerica y de la música que hacen, sobre todo porque me gusta hacer versiones muy propias. También me gustan mucho Abraham Mateo y, obviamente, mis compañeros de La Voz y del mundo musical en general.

¿Qué planes tienes para estos meses? ¿Algún lanzamiento o evento que te llame la atención? 

Ahora en verano estoy haciendo algunos conciertos y, bueno, también estoy creando, desconectando y disfrutando. Para septiembre, espero lanzar nuevas canciones. La idea es seguir creando, conociéndome y aprendiendo. Esta es solo mi segunda canción con la discográfica, así que todavía queda un camino largo. La idea es conocerme mejor y explorar nuevos ámbitos y géneros musicales.