El aclamado cautautor David Aguilar, nos cuenta cómo reaccionó ante su undécima nominación en los Latin Grammy y lo que significa para él alcanzar este nuevo récord. Con «Cicatriz Radiante» nominada como Mejor Canción Alternativa, explora las emociones e inspiraciones detrás de esta íntima composición. El artista comparte sus reflexiones sobre el éxito, la presión de seguir cosechando éxitos y la importancia de valorar las nominaciones. Además, revela cómo han influido sus colaboraciones con artistas renombrados en su propia música y ofrece un adelanto exclusivo de su próximo álbum, explorando la diversidad de sonidos y las historias que espera transmitir.

 

¿Cómo recibiste la noticia de tu undécima nominación al Latin Grammy y qué significa para ti alcanzar este nuevo récord?

Significa mucho. Alegría, oportunidad, entonces lo celebro un montón y que mejor que acá en Sevilla por primera vez además.

«Cicatriz Radiante» ha sido nominada como Mejor Canción Alternativa. ¿Qué inspiró la creación de esta canción?

Es una canción muy íntima. Va de un amor que está ahí estrellado en las paredes de los edificios de una ciudad y que recuerda mucho. Es melancólica pero para mí ese objetivo no es triste, sino más euforia y nostalgia al mismo tiempo. Es íntima, muy emocional, creo que le va bien que esté en alternativo.

¿Te lo esperabas o el éxito siempre viene por sorpresa?

Honestamente, algunos años me lo esperaba. Por ejemplo, hubo un año que hice un álbum muy cantautor y salió nominado en Álbum Mejor Cantautor y me lo esperaba. Pero esta vez definitivamente no, porque fue una canción suelta del año pasado y me tomó por sorpresa. Pensé que ya se iba a romper la racha.

Después de haber sido nominado tantas veces por la academia, ¿sientes presión a la hora de seguir cosechando éxitos?

Sí, se siente como una presión, pero está bien. Es parte de de lo que tiene que haber para que te jale para adelante para poder caminar, pero es real.

¿Es importante llevarte el premio o con una nominación de tal categoría ya puedes sentirte orgulloso?

Es muy poca la distancia que hay entre la nominación y el premio, a la no nominación y la nominación. Estar nominado a los Latin Grammy ya es ganar, y lo valoro, por eso venimos hasta acá que está un poquito lejos.

¿Te importan los números?

Siempre son importantes. Hay que vigilarlos porque te dicen algo pero tampoco son determinantes a mi estado, sino que te ayudan a comprender y analizar, pero no me lo tomo como una cosa por la que me voy a desvivir. Sé leer la realidad e inspirarme de eso sin dejar de trabajar. Tengo una frase, un aforismo, que va a venir en mi próximo libro y que la tengo muy presente estos días, que dice que es inevitable querer que sucedan cosas, pero indispensable querer las cosas que suceden. Es un híbrido de las dos cosas porque hay que desear que pasen cosas pero también hay que querer lo que ya sucedió de alguna manera, porque si no, vive en el deseo constante y es una neurosis eso. Si nada más vives queriendo lo que ya sucedió sin tener aspiraciones, te vas pudriendo. Está bueno tener un pie puesto en un lado y otro en el otro lado.

Llevas muchos años en la música y cosechando premios. ¿Ha cambiado tu visión sobre la industria musical en este tiempo?

Definitivamente. Considero que estoy más en la industria desde que vine nominado por primera vez, que coincidía cuando entré a la discografí­a. Fui independiente 8 años y no estaba en un sello, sino muy por la libre como decimos, por lo informal la mayor parte de mi trayectoria. Andaba en unos pueblitos en México, tocando, y en un momento decidí­ que iba a probar qué es esto de meterme a la industria, pero no era mi naturaleza principal. Ahora está bien porque­ me gusta probar cosas que no he vivido. Me decían muchos amigos que no firmara con una transnacional porque no me conviene toda esta retórica que hay alrededor. Pero mi pensamiento era, ¿por qué no voy a probar lo otro? Ha sido bueno, me ha traído cosas muy positivas, gente linda de conocer, aprendizaje, colegas nuevos, y estoy agradecido de mi decisión.

Has colaborado con artistas de renombre como Jorge Drexler y Natalia Lafourcade. ¿Cómo influyen esas colaboraciones en tu propia música?

Acabo de estar con Natalia en un evento suyo en Auditorio Nacional y es una maravilla, siempre aprendo mucho. Tengo la fortuna de ser su coautor en 5, 6, 7 canciones y estaba viendo su show en el auditorio y es muy teatral. Guau, qué puesta en escena tan interesante.

Yo ahora estoy retomando la cosa poco a poquito de tocar, tuve un periodo de 4 años de no tocar con mi proyecto porque tuve como una onda de verme a mí mismo como un artista de estudio y de grabación. Fantaseo un poco con esa posibilidad pero es como decimos, el sueño de ser un artista de la distancia, de las redes, de cantar, de publicar música, pero no tanto presentarme en vivo. Lo en vivo me gustaba para mis otros proyectos pero para el mío, que es más de cantautor, estaba fantaseando con la posibilidad de ser un artista más digital, pero tengo que intentar que eso no sea así. Es como algo muy personal que tengo­ de descubrirme en los escenarios sobre todo con el tipo de música que hago tengo que encontrar que se vea bien, que se sienta bien con el tipo de canciones que yo hago y para el público. Me he dado cuenta que mi público quiere ver lo que yo estoy dispuesto a dar, pero no habí­a entendido eso.

¿Con quién te gustaría componer a nivel internacional y nacional?

Me gustan mucho algunos artistas de la nueva onda de lo tumbado y lo regional. He escuchado a Junior H y me parece muy interesante. Recientemente empecé a colaborar a nivel composición con Denise Guerrero de la Nova y hay gente más en la onda rockera que de pronto uno siente como un cariño porque creció con eso tipo personajes, como por ejemplo Saúl Hernández, o de bandas­ de rock que admiro ya colabore en México.

A nivel internacional me ha pasado un poco igual, he tenido mucha fortuna de colaborar con gente que admiro como Julieta Venegas, Kevin Johansson, Kreisler, Leiva. Bueno, si uno puede soñar a lo grande, Paul McCartney.

Tu nuevo álbum está en preparación. ¿Qué esperas transmitir con él?

Son canciones muy variadas. Hay una que se llama «Aliada» y es de amor muy entregado con tipo de ritmo lento, huapango mexicano. Esa canción a pesar de que no es un sencillo, aporta mucho al disco, y luego viene una colaboración que no puedo contar. El álbum transmite una inquietud de un compositor de canciones variadas que intenta hablar del mundo pero de sí mismo.

¿Prefieres hablar de historias propias o también cuentas las de otros? 

Hay historias muy íntimas y otras despersonalizadas. Me gusta que mis álbumes sean así, que nos sean fáciles de describir .

Coges inspiración de la música popular latinoamericana y del pop, folk, de los 60 a los 90 pero, ¿veremos otro tipo de sonidos en el disco?

Escucho música actual para estudiar. Me acabo de peinar todo el álbum entero de Karol G. Ella me gusta mucho como autora, me gustan sus canciones como la que más de urbano. En ese estilo siento que tiene inteligencia muy particular en la composición que resalta su personalidad y eso me gusta en los artistas.

Yo estudio lo que va saliendo y siento que los buenos artistas roban, no de un artista, sino de todos. Eso es arte y además, es inevitable, todo lo que escribimos viene de otro lugar y debemos hacerlo de forma consciente. Durante cuatro años tuve en la puerta de mi casa un evento que hacía local y pasaron cantautores como no te puedes imaginar, y robé un montón de ideas de los mejores. Voy haciendo mi propia voz.

¿Cuáles son tus planes de futuro?

Lanzar este disco, girar con él y fortalecer eso. Sobre todo, promocionar el álbum porque me interesa que la gente conozca este nuevo material que está saliendo. Ahora saqué mi segundo sencillo que se llama “El capricho del viento”, que es un regional mexicano medio folk que habla de la vida.