Recientemente, la talentosa cantante onubense, Bella de Sousa, lanzó su emotivo villancico «La Ilusión». En esta entrevista, nos cuenta cómo la composición surgió durante una etapa significativa de su vida y la nostalgia navideña. Bella comparte imágenes íntimas de su infancia y familia en el videoclip, destacando su arraigado amor por Isla Cristina. Además, nos invita a sumergirnos en su visión de la música como elemento central en las celebraciones navideñas y nos anima a disfrutar de esos momentos mágicos en compañía de nuestros seres queridos. Con un enfoque único que fusiona pop con la esencia sureña, Bella de Sousa revela sus experiencias, sueños musicales y el deseo de mantener su identidad en el competitivo mundo artístico.

 

Has sacado recientemente tu villancico «La Ilusión». ¿Por qué decidiste probar con algo nuevo?

Porque esta época es una de las fechas más importantes para mí. De las que más me gustan porque me transmite alegría y tenía esta ilusión de sacarla y de hacer algo diferente por navidad.

¿Cómo describirías tu experiencia al componerla?

La escribí el año pasado por la época de navidad y me pasó que tuve una operación del lipedema un poco sentimental y como estábamos en las fechas empecé a escribir y a meterme en el tema de navidad. Decidí sacarla y creo que es de las canciones en las que más he abierto mi corazón y más me describo. La siento de verdad y estoy muy contenta.

Incluyes imágenes de tu infancia y familia en el videoclip. ¿Por qué decidiste compartir esos momentos especiales?

Soy muy familiar, de mi pueblo y mis raíces en Isla Cristina, y eso es algo que hay que tenerlo siempre bien presente. Sentirse orgullosa de donde vienes. Me gusta compartir mi trabajo y lo que me gusta con mi familia y mi gente, y qué mejor en una época tan entrañable para sacar un videoclip en mi pueblo, en las calles donde he jugado de pequeña. También sale mi sobrina, mi prima, tía… Todos. Además de mi coro de carnaval y de campanilleros de la Virgen del Mar.

¿Qué papel tiene la música en tus navidades?

La música es lo principal en mi vida y en cualquier época del año. En la navidad es lo que alegra y hace meterte en ese ambiente entrañable. Es imprescindible estar con la familia los días como el 24 y el 31, cantar con ellos y compartir todo.

¿Crees que la ilusión navideña es cosa de niños?

Para nada. Tengo 23 años y sigo teniendo la misma ilusión que cuando tenía dos o tres. Cuando veo mis regalos de reyes sigo poniéndoles el agua a los camellos, sus polvorones y galletas. Siento lo mismo y me sigo levantando con el mismo ánimo. Nada más ver una bombilla en los alumbrados de cualquier ciudad mi cara es de niña. Sigo llevando dentro esa niña.

¿Qué mensaje quieres transmitir en estas fiestas?

En la vida lo principal es la salud y es lo que siempre pido cuando empieza el año, pero con esta canción intento transmitir que hay que disfrutar. No se trata de “ahora no se lleva celebrar”, o “esto es muy tradicional”, no. Hay que disfrutar con la familia porque cuando no está es cuando la extrañamos y no sabemos hasta cuándo nos va a durar cualquier familiar. Sobre todo, no perder la magia y hacer disfrutar a los pequeños como nosotros hemos disfrutado cuando lo éramos. Ser felices.

¿Crees que ya no se siente la música en estas fiestas como antes? 

Las familias tradicionales siguen por costumbre familiar pero es verdad que hay otro tipo de gustos y los jóvenes piensan que es antiguo el sacar la pandereta, por ejemplo, y a mi no me lo parece. Es lo más bonito compartir esos momentos con la familia y disfrutar juntos.

¿Cómo ha sido trabajar con David Parejo y Diego Gallego en la producción de «La Ilusión»?

Son personas maravillosas. David fue quien le dio el cuerpo y la base a la canción. Grabamos con él las voces del coro y fue espectacular porque es un gran productor. Diego le dio ese soniquete con las campanas e hizo la forma navideña que necesitaba.

Sueles fusionar sonidos poperos con la esencia sureña de tu tierra. ¿Cómo logras mantener esa identidad personal?

Siempre digo que mi estilo es pop con un toque isleño, de mi tierra de Isla Cristina. Todos los que cantamos y somos de allí, tenemos una manera que nos hace ser isleños con ese deje flamenco porque lo llevo en mis raíces y lo he mamado desde muy pequeña. Ahora mismo hay tanta competencia que en este mundo hay que ser distinto. Lo que pretendo a la hora de cantar cuando me escuchen es que me reconozcan, que no me parezca a nadie y tenga una identidad propia.

¿Con qué otros géneros nuevos te gustaría experimentar?

En el estilo con el que más cómoda me encuentro es en el mio, pero me gusta la música moderna y electrónica, aunque quizás me costaría trabajo. Me molaría alguna vez hacer algo más bailable y comercial. Con el reggaeton hay mucho trap y letras que se están cargando el panorama, y eso no es música. Antes no cualquiera podía hacer música, tenías que tocar algún instrumento o tener una cualidad. Ahora con un ordenador y una base se hace una canción, pero realmente donde se ven los verdaderos artistas es cuando cogen una guitarra y te cantan algo en directo. Hay algunos a los que les das un micrófono y no cantan nada. Aunque sí escucho esa música, me gusta Daddy Yankee por ejemplo, o el reggaeton antiguo de 2005 donde las canciones alababan a la mujer, ahora no no nos valoran. Hay muchas cosas que no me gustan, pero para gustos colores.

¿Con quién te gustaría colaborar?

Con Manuel Carrasco que es mi referente, mi paisano de mi tierra. También me gusta la música de Vanessa Martin, Melendi, y ahora hay que una artista que está más arriba que es Pole. ¿Quién sabe si algún día podríamos cantar una canción con su rollo y el mio? Morat también. Sacaron una canción importantísima para Isla Cristina «Hasta por la mañana» de Manuel Carrasco e hicieron esta versión juntos. Es preciosa.

¿Qué tal llevas las redes? 

Me cuesta mucho ponerme delante de una cámara y hablar. La gente quiere contenido y que contemos que estamos haciendo en nuestra vida, pero mi trabajo es la música. No te tengo que gustar más o menos por enseñar más sobre mi. Te tiene que importar lo que canto. La fotografía sí me interesa, estoy mas metida y me harto de hacerme fotos. Voy avanzando con TikTok también.

¿Y las críticas?

Me llegan, igual que llegan más halagos. No le podemos gustar a todo el mundo, entiendo que haya personas a las que les guste mi música, y muchas veces por mi tierra juzgan a las personas antes de conocerlas, poniéndose etiquetas. Primero tienes que estar en una mesa, conocerla y hablar. Los que más me juzgan son las personas que no me conocen, pero intento pasar. Sí les presto algo de atención porque si no no sería humano, pero son opiniones al fin y al cabo.

¿Cómo te definirías como artista para quien no te conozca?

Pienso que soy diferente. Tengo un estilo propio, intento cantar a mi manera y transmitir. Expreso y gesticulo mucho con la cara. Como persona me considero simpática, sociable y me gusta mucho el cachondeo, aunque cuando hay que estar seria se está. Como artista soy exigente. Me pongo el listón muy alto, siempre estoy compitiendo conmigo misma y es poco lo que hago. Es bueno pero no siempre porque me exijo más de la cuenta y a lo mejor no veo algo bien y en realidad está perfecto. Siempre intento coger los consejos de mi gente cercana y antes de hacer algo y tomar cualquier decisión consulto con ellos.

¿Qué le pides al 2024 musicalmente hablando?

Salud, que es lo más importante y si tenemos eso tenemos todo. Que me siga yendo igual de bien que hasta ahora por navidad, que los proyectos que tengo continúen cosechando frutos, y el poder subirme a un escenario cantar y hacer disfrutar con mi música de verdad. Tengo dos canciones con las que estamos trabajando. Una de ellas seguramente salga a finales de enero o principios de febrero y está relacionada con el tema del amor, porque la música es amor, a un padre, hermano, abuelo… Tengo muchas ganas de que salga.