La firma mallorquina presenta Floratopia, una campaña que combina naturaleza, arte y experimentación para reinterpretar algunas de sus siluetas más reconocibles a través de motivos florales.
¿Qué ocurre cuando un laboratorio botánico deja de estudiar las flores y empieza a encontrarlas en los zapatos? Camper responde a esta pregunta con Floratopia, su campaña otoño-invierno 2026, en la que la naturaleza abandona los herbarios para convertirse en protagonista de una colección marcada por el color, la asimetría y la experimentación.
Fotografiada por el dúo artístico Anuschka Blommers y Niels Schumm, la campaña traslada al espectador a un entorno de apariencia académica donde los bailarines Emma Portner y Toon Lobach examinan y clasifican los nuevos diseños de la firma. Sin embargo, lo que comienza como un ejercicio de observación científica termina transformándose en una escena surrealista cuando un misterioso líquido se derrama y de los zapatos empiezan a brotar las flores ilustradas por el artista estadounidense Erik Winkowski.

Un herbario que florece sobre el cuero
Lirios, ranúnculos, tulipanes y margaritas aparecen bordados o impresos sobre diferentes modelos, aportando nuevas texturas a siluetas que forman parte del imaginario de Camper. Lejos de limitarse a una función decorativa, los motivos florales recuperan uno de los conceptos más característicos de la firma: TWINS, presentado en 1988, que rompe con la idea de que ambos zapatos de un par deban ser idénticos.
Así, las flores se distribuyen de manera asimétrica entre el pie izquierdo y el derecho, reproduciendo esa diversidad que encontramos en la naturaleza y que Camper lleva décadas trasladando al diseño de calzado.
Entre las propuestas de la temporada destacan los derby y mocasines Dean TWINS, además de las bailarinas Casi Myra TWINS, que incorporan el universo floral de la campaña. A ellos se suman nuevas incorporaciones, como Right Left, un tacón híbrido que amplía la familia Right, y Alaro, un modelo invernal de alto rendimiento cuyo nombre hace referencia al municipio mallorquín de Alaró.
También regresa Pelotas, uno de los diseños más reconocibles de Camper desde 1995, aunque esta vez reinterpretado como una bota de boxeo fabricada en Europa y acompañada de una garantía de por vida.

Entre la ciencia y la imaginación
La inspiración botánica no se queda únicamente en el calzado. A lo largo de la campaña digital, Camper utiliza nomenclatura latina y fichas técnicas inspiradas en los herbarios tradicionales, construyendo un universo ficticio al que denomina Camperium.
Este particular sistema de clasificación, donde cada zapato parece convertirse en una especie digna de estudio, refuerza el carácter experimental de Floratopia. En un contexto en el que la tecnología ocupa cada vez más espacio y el deterioro medioambiental plantea nuevos desafíos, la firma propone volver la mirada hacia la naturaleza, la artesanía y las posibilidades creativas que surgen al combinar ambas.
Con esta colección, Camper vuelve a demostrar que su identidad no depende únicamente de la forma de sus zapatos, sino también de su capacidad para cuestionar cómo deberían ser. Y, en esta ocasión, lo hace dejando que florezcan.



