¿Quién dijo que las historias de piratas eran para ellos?  Seguramente alguien poco leído, porque estos aventureros del mar pueden dar mucho juego en la literatura. Si un libro nos permite vivir otras vidas, desde luego Balckwood nos traslada a un mundo donde todo es posible.

A través de un viaje en el tiempo desde nuestros días  hasta el siglo XVIII caminamos por una novela con ingredientes de varios géneros, histórica, aventuras, romántica y fantástica.

Trescientos años  separan a Mérida de Blackwood. Ella, una joven  con los problemas de hoy en día, ya sabéis: chicos, el viaje de estudios, familia, amigos y un amor imposible. Él, un pirata surcando mares mientras capitanea un barco, el Esmeralda. Un hombre dominando otros hombres para guardar la disciplina que la vida en el mar exige. Un tesoro de por medio y la maldición de una bruja que le mantendrá atado a ella condicionando de este modo, no solo su vida sino también la de aquellos que la comparten con él. Mundos antagónicos, costumbres diferentes y formas de ver la vida que nada tienen que ver entre sí.

¿Cómo hacer para engranar tales personajes? Con creatividad e imaginación. Dos características al servicio del talento de una autora española llamada M. M. Ondicol. Siglas camuflando el nombre de una joven promesa en literatura juvenil y bueno porque no decirlo, también para los que somos más mayorcitos.

La autora ha sabido alternar erotismo elegante sin caer en la vulgaridad, aventuras de hombres rudos con sentimientos camuflados bajo el diestro manejo de un sable y una gran documentación histórica alrededor de un amor imposible.

Pero sin duda son dos cosas las que más me han gustado. En primer lugar: la evolución de los personajes. A mi juicio es el componente ideal para conseguir enganchar a un lector. En Blackwood partimos de una joven inmadura jugando a ser adulta (como nos ha sucedido a casi todos…) que aún no conocía la soledad o la supervivencia. Un pirata anclado en una maldición que le impide aflorar sentimientos. A través de la adaptación necesaria a un tiempo que no es el tuyo y de decisiones basadas en dudas y miedo, la mujer madura y el hombre conoce el valor de sentirse vivo.

En segundo lugar: la descripción, tanto de momentos históricos como de personajes o momentos clave. Exhaustiva, detallada y fiable, características importantes para ambientar una historia.

En definitiva, una compleja historia difícil de armar por el componente fantástico e histórico a la vez y sin embargo, con un resultado delicioso.

En la madera negra intrínseca a Blackwoodd confluyen la oscuridad de una maldición y la madera de una escritora iniciándose en un camino difícil, aunque  dominando con destreza las letras que lo surcan.

 

Sinopsis: “…ahora podría centrarme en el que era y debía ser mi único y verdadero objetivo, volver a casa.”Un accidente pondrá a prueba todo lo que una joven universitaria cree saber de sí misma: sus valores, su orgullo y hasta su propia percepción de la realidad; llegando a límites que jamás hubiera imaginado. Su camino se cruzará con el de Blackwood, el hombre cuyos ecos del pasado le recuerdan cada noche que su tiempo se agota, luchar o resignarse. Luchar, siempre luchar, hasta las últimas consecuencias y a cualquier precio. Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para seguir vivo.