He asistido a numerosos encuentros literarios y desde luego, el que tuvo lugar el pasado 10 febrero con motivo de la presentación de la novela A contratiempo en el Centro Riojano de Madrid (Serrano 25),  merece un lugar de honor. El mérito, sin duda alguna es de dos mujeres que, además de compartir nombre, profesión y vocación por las letras, derrocharon complicidad para imprimir al acto frescura, ligereza, humor e incluso, en algún momento, un pequeño toque picante. Ellas son, la autora Mónica Nombela Olmo y la presentadora Mónica Moreno Fdez Santacruz.  

Con A contratiempo pudimos disfrutar de una tarde, según comentario general, fantástica. Nos mostraron que una hora y media puede trascurrir a velocidad de la luz mientras escuchas los pormenores de este libro. Los minutos caminaron ligeros entre el dialogo que ambas escritoras mantuvieron y donde recuerdos de juventud, comentarios sobre el antes, el durante y el después del proceso de escritura finalizaron con aplausos de un público entregado.

Mónica Nombela, polifacética donde las haya, nos habló de su labor diaria como abogada a tiempo completo, escritora que roba tiempo al sueño para alimentar su creatividad, articulista de opinión semanal en dos medios, profesora, directora de una tertulia literaria, maestra de ceremonias en el I Encuentro de Escritores de Alicante y además emplea parte de su tiempo en escribir, como ella misma señaló, la novela que siempre quiso leer. En A Contratiempo reflexiona sobre las decisiones tomadas, el riesgo que conlleva acertar o no con ellas y siempre  bajo el prisma optimista con el que Mónica afronta su vida.

Hoy, en estas líneas nos descubre algo más.

 

A contratiempo es tu primera novela ¿Por qué elegiste ese título?

 

Elegí este título porque, conforme al planteamiento de la novela, da la impresión de que los hechos vayan a suceder de una determinada manera y, sin embargo, la historia discurre de una forma diferente de lo que el lector podría esperarse. A pesar de ello, la sensación que deja al final, conforme se va desarrollando la historia, es la de un relato que resulta coherente. 

 

Más allá de la connotación literal del concepto tiempo ¿Qué papel ocupa este en tu vida?

 

El tiempo siempre ha ocupado un lugar fundamental en mi vida, pues soy muy consciente de su paso, de la necesidad de aprovechar los buenos momentos y de disfrutar de las personas queridas. Cada momento es único e irrepetible y solo a través de ser conscientes de ello podemos saborearlo. El tiempo se nos escapa de las manos y no nos damos cuenta, es la gran trampa de la vida. Tengo mucha nostalgia del pasado, sobre todo de mi niñez. 

 

Una nota musical suena a contratiempo cuando ocupa dos tiempos. Desde el punto de vista de la evolución de personajes, ¿podemos decir que tu historia ocupa varios tiempos a la vez? 

 

La historia atraviesa varios tiempos, que describen la evolución que experimenta la protagonista. Silvia está atrapada en una monotonía, en una zona de confort que no la hace feliz. A través de la vuelta al pasado llega a un punto de inflexión en su vida, lo que la impulsa hacia un futuro inesperado. Ese pasado la ayuda a reconectar con la mujer que era y de la que se había olvidado, para construir el futuro desde una nueva perspectiva, desde esa reconexión consigo misma. 

 

¿Has encontrado en tu vida algún momento a contratiempo?

 

En mi vida he vivido varios momentos a contratiempo, que me han salido al paso inesperadamente. No siempre me han sido gratos, pero me ha tocado vivirlos en todo caso. Algunos de estos momentos han estado cargados de una fuerza inusitada y me han obligado a cambiar. Esto es prueba de que la vida, como decía John Lennon, es lo que nos pasa mientras nosotros tratamos de hacer planes. 

 

En el I Encuentro de Escritores de Alicante actuaste como maestra de ceremonias. Me consta que era tu primera vez en estas lides y, sin embargo tu actuación fue magistral.  Alternaste seriedad, elegancia y ciertos puntos tan divertidos como mordaces. ¿Crea adicción esta experiencia?

 

Muchas gracias por los cumplidos, Olga, creo que has exagerado un poco en tus apreciaciones. Es cierto que en un acto de estas características no había actuado antes de maestra de ceremonias, pero realmente no era mi primera vez a la hora de presentar un acto. Sí es cierto que me sentí muy a gusto y en libertad de poder actuar a mis anchas y eso es lo que creo que se notó. Lo pasé estupendamente e hice alguna travesura de manera espontánea, pero los que me conocen bien saben que soy así. No me importaría repetir, la verdad es que me resultó una experiencia extenuante, pero muy divertida. 

 

Donde te sientes más cómoda, ¿ante un juez o ante un papel en blanco?

 

Me siento más cómoda ante un papel en blanco, pues los jueces son personas muy serias que suelen representar su papel con una puesta en escena impactante. Mantienen mucho las distancias y no suelen ser encuentros distendidos precisamente los que se producen en las salas de vistas. La hoja en blanco, por el contrario, es más acogedora y permite una libertad absoluta, aunque también es muy exigente para los que lo somos con nosotros mismos. 

 

Vienes a Madrid con frecuencia por motivos  de trabajo. Hoy llegaste con tu libro bajo el brazo ¿cuéntanos  tus sensaciones antes, durante y después de la presentación?

 

Venir a Madrid es para mí volver a casa, porque nací aquí y viví muchos años, así que poder presentar en esta ciudad mi novela ha sido una tremenda alegría para mí, un lujo. Me he sentido muy excitada por tener la oportunidad de hacer esta presentación, y por traer a la protagonista, Silvia, a su ciudad de origen. En el acto estuve acompañada por mi buena amiga Mónica Moreno Fernández-Santacruz, escritora también que, aparte de que nos conocemos desde que éramos pequeñas, lo que se notó en la complicidad que había entre nosotras, hizo una presentación maravillosa. 

Temporalmente hablando, has comentado que a la hora de escribir la época actual es tu  favorita. ¿Piensas seguir en esta línea?

Sí, por lo menos de momento voy a seguir escribiendo historias ambientadas en la época actual, que es la que conozco de primera mano y además la que más me atrapa a la hora de plasmar situaciones y hechos. Soy una mujer de mi tiempo y me gusta relatar historias contemporáneas, especialmente de mujeres. Espero que gusten a los lectores tanto como a mí escribirlas. Me siento afortunada de poder escribir y contar lo que veo, y de inventar situaciones que resulten verosímiles.  

Gracias querida Mónica por tu compañía, por tu libro, por tus confidencias y por ser como eres… aunque después de conocer  a tus padres, no me extraña nada esa personalidad tuya tan atrayente.