Descubre los secretos detrás de la extraordinaria carrera de Pep Guardiola de la mano de Martí Perarnau, autor y periodista especializado en fútbol. En una entrevista exclusiva, Perarnau comparte experiencias, reflexiones y momentos clave del entrenador que ha dejado una huella imborrable en el mundo del fútbol. Desde sus inicios en el Bayern hasta su éxito en el Manchester City, exploramos las tácticas, la gestión emocional y el inquebrantable deseo de triunfo que define a Guardiola. Además, Martí Perarnau ofrece insights sobre su propia carrera, el auge del fútbol femenino y sus proyectos futuros.

Comencemos desde el principio, ¿qué te inspiró a seguir la carrera de Pep Guardiola y escribir sobre su trayectoria en el Manchester City? 

Pep fue un jugador fascinante y como entrenador lo es aún más, probablemente porque no es lineal y previsible. Su carrera como técnico ha sido inhabitual: comenzó ganando todos los títulos posibles y solo años después vivió momentos malos y derrotas duras. Ha sido un entrenador que ha desarrollado su carrera a contracorriente y de un modo peculiar, a veces disruptivo en sus ideas y casi siempre con un atrevimiento elevado en sus propuestas. Todo esto lo convierte en un personaje que resulta muy gratificante para quien intenta dibujarlo.

Después de explorar tantos momentos, ¿tienes un momento favorito de la carrera de Guardiola en el Manchester City? 

Probablemente debamos señalar el momento de la coronación definitiva, en Estambul, el pasado mes de junio, cuando conquista de nuevo el triplete. O la victoria épica en casa ante el Aston Villa, remontando un 0-2, en mayo de 2022, impidiendo que el Liverpool ganara la Premier League. Pero a mí me gusta más señalar las Navidades de 2016-2017, cuando acumula derrota tras derrota, cae ante el Leicester, el Liverpool, el Everton, y todo pinta muy mal. Es un momento duro, totalmente inhabitual en su carrera, en la que tantas derrotas llevan a pensar que quizás no conseguirá levantarse del suelo, como si fuese un boxeador noqueado. Pero lo hace y encadena a continuación seis años prodigiosos.

Tanto en el deporte como en la literatura, parece haber una constante: la pasión, ¿cómo alimentas esa pasión a lo largo del tiempo? 

Sin pasión somos simples vegetales. Para vivir necesitamos el estímulo de la pasión, que es la gasolina que nos mueve. Pienso que se trata en esencia de una cuestión de voluntad, de buscar aquello que te estimula y te hace feliz. Consiste en enamorarse de personas, de oficios, de cosas, que te ayuden a vivir con una cierta sonrisa, aunque sea tímida. La pasión del artesano es, posiblemente, la mejor, la más pura. La pasión por hacer bien aquello que haces, aunque nadie te lo reconozca, solo por el simple hecho de hacerlo bien.

A lo largo de tu carrera, has vivido experiencias únicas, ¿podrías compartir alguna de las más memorables, ya sean relacionadas con el deporte o la escritura? 

Las del deporte son mucho más potentes, sin duda. Puedo mencionar los Juegos Olímpicos de Múnich, en 1972, a los que asistí con solo 17 años en calidad de invitado no participante. Viví grandes momentos deportivos, pero también el terrible atentado contra los deportistas israelíes. O los Juegos de 1980 en Moscú, ya como participante, una experiencia que no se olvida. O los del 92 en mi ciudad, Barcelona, como organizador, culminando cuatro años de trabajo muy duro y, sobre todo, oscuro. Por supuesto, muchos momentos vividos en los últimos tiempos cerca de Guardiola, en Múnich o en Mánchester, y no necesariamente por los triunfos.

Para aquellos que aún no han tenido la oportunidad de leer «Dios salve a Pep», ¿cómo describirías el enfoque y la esencia del libro en tus propias palabras? 

El libro es el relato de los siete años de Pep en el City, con un enfoque y un formato distinto para cada una de las siete temporadas, explicado desde dentro, salvo los años de la pandemia, obviamente. He pretendido hacer un retrato de su coronación como rey del fútbol inglés.

Has abordado temas diversos, desde la gestión deportiva hasta este libro, ¿cómo seleccionas tus proyectos y qué te motiva a explorar diferentes temas? 

Solo tengo un criterio para decidirlo: me gusta o no me gusta. Siento pasión por el nuevo tema o no la siento. Entre medias de la trilogía sobre Guardiola publiqué un libro muy extenso, casi 800 páginas, sobre la evolución táctica en el fútbol desde 1863. Nada que ver con Guardiola, ni con el éxito. Un libro poco popular, muy específico, pero era lo que deseaba hacer y, por suerte, mi editor me apoyó en la aventura. Disfruté de lo lindo investigando el pasado del fútbol hasta encontrar los patrones creados a partir de esa fecha y que son los que marcan por dónde transcurre el fútbol hasta nuestros días. En resumen, elijo aquello que me apasiona en cada momento, sin otros argumentos.

¿Puedes describir tu proceso creativo al abordar este nuevo proyecto? ¿Cómo surge la idea? 

El “Dios salve a Pep” era casi obligado después de cubrir su etapa en el Bayern de Múnich con dos libros, “Herr Pep” y “La metamorfosis”. Había que completar la trilogía, en especial después de que él haya prolongado su estancia en Mánchester de un modo casi inimaginable. Guardiola ha pulverizado todos los récords del fútbol inglés y ha roto todos los pronósticos que se habían realizado a priori. Era inevitable completar la trilogía. En cuanto a mi proceso creativo, la realidad es muy poco deslumbrante. Estudiar, trabajar, tomar muchas notas, pensar y repensar, escribir de manera continuada, en especial los muchos días malos en que uno no tiene ganas y siente que no avanza… En definitiva, una labor bastante oscura, pesada, lenta y poco brillante. Así es el proceso en realidad. Luego, cuando la obra está terminada en forma de libro, te das cuenta que valió la pena aunque no fue un proceso precisamente deslumbrante.

¿Cuál dirías que ha sido el cambio más notable en el enfoque táctico de Guardiola desde sus inicios en el Bayern hasta el Manchester City? 

La esencia de Pep es el cambio. No permitir que nada permanezca estático e inamovible durante demasiado tiempo. Él mantiene unos fundamentos firmes y estables, como por ejemplo que el balón sea el eje de su juego, pero modifica de manera constante todos los detalles alrededor de dichos fundamentos. Se adapta a los jugadores, a los rivales, a los escenarios, cambia todo lo que intuye como no esencial. Por eso vemos que en cada partido hay pequeños detalles que parecen nimios, pero que acaban marcando las diferencias. Pep no cambia su esencia, pero cambia todo lo que rodea a dicha esencia.

¿Cuál es la esencia para mantener este equilibrio a lo largo de los años? 

Pep tiene cuatro rasgos muy característicos. El primero es su hambre voraz por el triunfo. Quiere ganar, ganar y volver a ganar. Todo deportista tiene el mismo sentimiento, pero él lo siente en un grado superior al resto. El segundo es su capacidad de trabajo. Le gusta entrenar a sus jugadores y dedicar horas y horas a pulir los microdetalles, cómo perfilar el cuerpo, cómo realizar una acción. Esto le lleva al perfeccionismo y ahí está una de las grandes diferencias respecto del resto. El tercero es su voluntad autocrítica. Ni en la mejor de las victoria se relaja, siempre encuentra pequeños aspectos que deben corregirse. A veces, esto le hace sentirse insatisfecho, pero también es el germen del progreso. Y cuarto, su sentimiento de artesano. Pep siente que es un artesano que moldea una obra y la quiere perfecta.

La gestión emocional es un aspecto destacado en este libro, ¿es un tabú hablar de las emociones en el fútbol? 

No puede ni debe serlo. El cerebro es el músculo más importante del deportista. La emoción provoca grandes terremotos en el fútbol, una remontada imposible, una derrota inesperada. Todo ello es fruto de la emoción que se construye en el interior de un equipo, en el contexto de un estadio bullicioso. La mente es lo más poderoso en el deporte.

¿Crees que Guardiola volverá algún día a entrenar algún equipo de la liga Española? 

Lo dudo. Tengo la impresión, y diría que la certeza, que nunca quiere volver al lugar en el que fue feliz. Me cuesta mucho verle otra vez en Barcelona, otra vez en Múnich, o en el futuro otra vez en Mánchester. Creo que él cierra su obra y se acabó. Nuevos horizontes sí, viejos recuerdos no.

Pregunta del millón, ¿Haaland o Mbappé? 

Dos jugadores prodigiosos. No hay ninguna razón para elegir a uno por encima del otro. Ambos han demostrado saber adaptarse a equipos y entornos distintos. Dos jugadores que marcarán el fútbol durante el resto de la década.

Guardiola ha tenido maestros influyentes como Cruyff, ¿cómo influyen las enseñanzas de estos maestros, según la perspectiva Perarnau? 

Cruyff le insufló una idea especial de jugar al fútbol. Aún hoy, en los momentos difíciles de un partido complicado, Pep sigue pensando: “¿Qué haría Johan en esta situación?” Y actúa en consecuencia. Cruyff era muy intuitivo y abrió un mundo nuevo para Pep.

Por otro lado, ¿cómo ves el auge del fútbol femenino en España? 

Imparable. El fútbol posee un machismo estructural muy arraigado, no solo en España sino en el mundo entero. Pensemos que hace un siglo se prohibió el fútbol femenino, básicamente porque era un éxito en Inglaterra y Francia. Y pese a ello, ha conseguido resurgir y convertirse en un boom mundial. Basta ver las afluencias de público a los estadios. En Estados Unidos es tremendo y en Inglaterra es espectacular. En España todavía es muy irregular. Conviven proyectos excepcionales, como el del Barcelona, capaz de llenar el Camp Nou hasta la bandera, con otros muy tristes y poco edificantes. Y existe un sustrato de machismo estructural que pervive y con el que hay que acabar para siempre. En cualquier caso, el fútbol femenino es imparable y quien intente frenarlo será arrasado.

Para aquellos que aspiran a seguir tus pasos en el ámbito literario y periodístico, ¿qué consejos les darías basándote en tu propia carrera? 

Que hagan aquello que les apasiona. Este debe ser su norte. Pasión y honestidad.

¿Cuáles serán tus siguientes proyectos? 

Estoy escribiendo sobre guerra y fútbol. Las similitudes y diferencias entre el arte militar y las estrategias del fútbol. No sé si de aquí saldrá algo en forma de libro o no.