¿Hay algo más aburrido que un protagonista?

Bueno, sí… un héroe. Lo que pasa es que héroes ya casi no quedan, y quienes se tienen por tal es más alta consideración propia que significación ajena. Vamos, que son pringadetes como usted y como yo, querido lector, solo que con el ego más disparado. Pero de idiotas hablamos otro día…

Los protagonistas, dije antes. Qué tipos tan coñazos. Tienden a ser perfectos (aunque queramos meterles imperfecciones esas no hacen sino resaltar sus cualidades), siempre resuelven todo, arrastran cargas pesadísimas que son capaces de sostener sin problemas (o con menos problemas de los que tiene mi vecino, el carnicero). Eso, tipos insufribles. Yo es que soy muy poco fan de lo que brillante y lo pulido.

En cambio, soy totalmente fan de Carlos Salem.

«Carlos Salem es una de las personas que mejor hacen esto de escribir hoy en día en el bendito idioma castellano»

Carlos Salem es una de las personas que mejor hacen esto de escribir hoy en día en el bendito idioma castellano. Al menos lo de escribir novela negra, o ficción criminal, o como se les antoje decirlo. Es directo, es preciosista solo cuando debe, es barriobajero en los momentos que toca (uno no puede tratar estos temas sin tener algo de deje, amigos), tiene la respuesta justa y la metáfora adecuada sin que la narración vaya a sostenerse sobre ellas, que a veces nos tiramos páginas y páginas solo buscando esos símiles que otros escritores nos cicatean durante horas. Y él no. Por eso sus novelas van perfectamente equilibradas entre forma y materia, entre trama y palabrejas. Por eso enganchan.

Bueno, por eso y por los personajes.

Les hablo de Los que merecen morir, la última novela de Salem, que ha publicado la apreciable Editorial Alrevés. ¿En pocas palabras? Bueno, pues una historia con malo malísimo. Un psicópata, que es algo muy de libros (afortunadamente mucho más que de realidades). Una persecución, un montón de giros, y pistas falsas, y cosas que son pero no parecen. Todo eso. Y personajes. Sobre todo personajes. A mí me gustan los personajes.

Y es que en Los que merecen morir nos encontramos con una de las mejores colecciones de secundarios que yo haya visto últimamente negro sobre blanco (y miren que leo bastante). Secundarios, digo… los protagonistas… bueno, son potentes también, pero a mí es que me llaman regular, ya se los dije. Pero esos otros… ay, esos otros. La octogenaria. El que habla con los muertos. El chusquero que huele a pachuli. Los pringadetes que buscan ser dignos en el momento en que es preciso ser digno (cualidad mucho menos habitual de lo que sería deseable, me temo). En fin, una delicia. Mérito del autor es coger este circo de freaks y hacerlos, sin excepción, creíbles. Más aun, apreciables. Más aun, entrañables. Pueden creerme… Relean los tipos. Pues Salem hace que nos preocupemos y suframos con todos. A mí eso me parece uno de los mayores méritos de cualquier novela…

«Relean los tipos. Pues Salem hace que nos preocupemos y suframos con todos. A mí eso me parece uno de los mayores méritos de cualquier novela…»

Luego está lo otro. Los crímenes, el suspense, las presiones desde fuera, la resolución esbozada pero difícil de adivinar. Todo eso. Decorados, trampantojos. Háganme caso… si algo hace grande a esta novela (y, pueden creerme… lo es) son sus personajes. Y solo por eso merece la pena dejarse llevar en sus páginas…

 

  • Título: LOS QUE MERECE MORIR
  • Autor: CARLOS SALEM
  • Nº de páginas: 414
  • Editorial: ALREVES
  • Idioma: CASTELLANO
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • ISBN: 9788417847968

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here