En pocas horas el tiempo se detendrá de nuevo para que doce latidos en el aire nos recuerden que, seguramente, son el lazo de unión más fuerte en esta España tan bonita y a la vez tan difícil de entender.

Curiosa contradicción, bella situación.

Ante el rítmico sonido guardamos el silencio  de la escucha atenta, apartamos los quehaceres, sostenemos la respiración, tomamos la suerte con ansiedad para terminar con sonrisas y abrazos, pero… ¿te has preguntado alguna vez quien fue el artífice de este milagro?

En estas líneas, un humilde espejo donde se refleja la conferencia del escritor Emilio Lara, basada en su fascinante novela, El relojero de la Puerta del Sol, conoceremos a José Rodríguez Losada, el constructor y a Emilio Lara, el narrador.

Doce latidos, doce campanadas y doce pinceladas para conocer al hombre y la época donde surgió el reloj de la Puerta del Sol. Si quieres descubrir la historia en su totalidad, te aconsejo leer la novela.

FOTO NOVELA

 

  • Dong. Primer latido por el origen.

Carlos III construye la Real Casa de Correos en la Puerta del Sol, lugar que albergará nuestro famoso reloj.

 

  • Dong. Segundo latido por una infancia muy dura.

Hasta 1814, los diecisiete años del joven Losada, los vive con su familia en un pueblo de León. Se dedica a pastorear el rebaño de vacas de su padre, un hombre que por cierto, destaca por su mal carácter y autoritarismo. Un día el chico regresa con un animal menos y el padre le exige que lo encuentre, en caso contrario le  matará de una paliza. Tras una noche de búsqueda intensa, la ternera aparece muerta por los lobos. Aterrado por la certeza del cumplimiento de la amenaza toma la decisión de no regresar nunca más a su casa.

 

  • Dong. Tercer latido por el peregrino.

Alguien que bien pudiera ser un enviado divino del camino, recorriendo la Vía de la Plata encuentra a José y decide ayudarle conduciéndole hasta Extremadura.

 

  • Dong. Cuarto latido por Losada el Liberal.

Pasan los años y en la convulsa España de 1823, José se adhiere a las ideas liberales llegando a combatir como oficial. Esto pone de manifiesto a un hombre de ideas antiabsolutistas y avanzadas que lucha por la libertad, por la creencia de una monarquía constitucional y el interés  por progresar en la vida.

 

  • Dong. Quinto latido por Zorrilla.

El empeño por acabar con el absolutismo y en defensa de sus ideas liberales, le acarrean numerosos enemigos y otros tantos problemas.  Por ello maniatan y obligan al Comisario Jefe de Policía de Madrid, Zorrilla quien además de ocupar el insigne puesto es también padre del célebre dramaturgo, a firmar un salvoconducto que le permitirá huir a Francia.

 

  • Dong. Sexto latido por un tiempo de

Durante años no se tiene constancia histórica de sus vivencias hasta 1832.

 

  • Dong. Séptimo latido en Londres.

José emigra a Londres sin oficio ni beneficio y sin hablar el idioma. Allí consigue trabajo como mozo barrendero en una relojería en Norfolk Street. En este lugar será donde comience su andadura en el mundo del engranaje relojero.

 

  • Dong. Octavo latido por el tránsito de mozo a oficial.

Cuando llevaba cinco o seis meses barriendo el taller, el jefe relojero se da cuenta que José no tira las piezas aparentemente inservibles, sino que las recicla y consigue  arreglar otros relojes. Esto es producto de su habilidad intuitiva y de una gran capacidad de observación, gracias a lo cual es nombrado oficial de relojería.

 

  • Dong. Noveno latido por alcanzar la cúspide.

José va escalando puestos en el oficio relojero hasta que su maestro muere. Poco después contrae matrimonio con la viuda y pasa a convertirse en el nuevo dueño y maestro del taller relojero. En ese momento comenzará a firmar cada una de sus obras con Losada, marca que le llevará a ser  el relojero más importante de Europa.

 

  • Dong. Décimo latido por el Big Ben.

Ante el mal funcionamiento del emblemático reloj, le encargan su reparación. Losada con esa habilidad e intuición que le había hecho famoso consigue la correcta operatividad del mecanismo.

 

  • Dong. Undécimo latido por nuestro Reloj de la Puerta del Sol.

En 1860 José viaja a Madrid y se aloja en el Hotel París situado en la Puerta del Sol. Allí observa que en la Real Casa de Correos hay un reloj de cuatro esferas marcando en cada una de ellas una hora diferente. La exasperación provocada por este hecho le anima a construir el reloj mas moderno del mundo con una tecnología revolucionaria. En 1866 lo regala a la ciudad de Madrid con motivo del cumpleaños de la reina Isabel II. Cabe destacar que a dia de hoy continua con las piezas originales.

 

  • Dong. Duodécimo latido por una calle bien merecida.

Tan solo por esto último, pero seguro que por ser mas que merecido, Emilio Lara propone al término de su conferencia que el eco de estas campanadas sirva para otorgar el nombre de Losada a una calle de Madrid.

 

Cuando el reloj inunde España con sus doce dong, recuerda que las agujas continúan caminando frente a una Historia marcada por todos nosotros y sobre todo, no te olvides de Losada porque sin él… no sé… ¿encuentras algún otro lazo mas fuerte para unirnos? Gracias Emilio Lara por presentarlo en sociedad.

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