Edmundo Paz se sienta con nosotros para hablar de su último proyecto “La vía del futuro”, un libro apto para los seguidores de la serie futurista de Netflix “Black Mirror”, de la cual se inspira para su elaboración. El autor se sincera con nosotros, abordamos su extensa trayectoria literaria además de sus futuros trabajos, entre ellos la publicación de una novela el próximo año. 

 

¿Qué tal está?

Estoy muy feliz de estar en Sevilla, es una tierra que me acoge muy bien. He vivido durante dos años en Sevilla, la última vez fue hace cinco años. Estoy feliz de estar de regreso. 

¿Cómo definiría a Edmundo Paz? 

Lo definiría como alguien fascinado por el futuro pero preocupado por el presente. 

¿Por qué elige la literatura como profesión? 

La literatura siempre me ha gustado. Me gusta contar historias jugando con el lenguaje, hay muchos que lo hacen a través de películas pero yo juego con el lenguaje. La literatura reúne cosas que me interesan tanto en cuestiones visceral y sensorial de las palabras con el deseo de contar cosas. 

¿Está la literatura al mismo nivel que la vida, contando nuevas realidades constantemente? 

Lo que pasa es que para mi la literatura es una forma de ver el mundo, una mirada. Llega un punto en el que no la podría desligar de la vida, es una forma de posicionarme frente al mundo. Estoy todo el tiempo mirando la realidad y viendo cómo se puede traducir eso a escrito. En la mayor parte de las veces, eso no llega a traducirse porque simplemente me doy cuenta de que no hay algo original que tenga que decir. Pero, a veces, se produce como un cortocircuito en el que pueden existir diferentes tipos de historias. 

¿Qué ha supuesto para usted la pandemia? 

La pandemia fue un momento que parece pasado pero sigue estando entre nosotros. Ha sido un momento histórico en mis 54 años de vida, ha sido algo trascendente. En un principio pensé que al tener un enemigo común, nos íbamos a unir entre sociedades para aparcar nuestras diferencias, para enfrentarnos a este desafío. Una de las sorpresas que me he llevado es que grandes segmentos de la sociedad mantienen una desconfianza irracional en la ciencia. Me tiene preocupado porque sino nos podemos enfrentar a un desafío de la talla de una pandemia menos nos vamos a poder enfrentar a un desafío como el que se viene con la emergencia climática. 

¿Cómo ha afectado el avance de las nuevas tecnologías en su profesión? 

Yo enseño cursos de Literatura Hispanoamericana y Análisis de Medios desde el Modernismo hasta el presente. En cada momento que aparece una nueva tecnología, cuando llega el cine por ejemplo en 1895 hay una reacción de un grupo de escritores muy apocalípticos. Dicen que se acababa la literatura. De una forma u otra, la literatura se las ingenia para resistir a la llegada de estos medios. Me parece que vivimos en una ecología de medios muy compleja. Pienso que tiene lados buenos y malos, desde un lado periférico, los autores pueden llegar a tener una mayor perspectiva crítica de lo que está ocurriendo. 

¿Qué secreto esconde “La vía del futuro”?

Es el nombre de una iglesia dedicada al culto de la inteligencia artificial. Está basada en un hecho real, en uno de estos emprendedores de Silicon Valley en California. Al ver la presencia tan central de los ordenadores y algoritmos, decidió sacar una patente relacionada con la iglesia. Con la premisa de que nosotros creamos a nuestros Dioses bajo la belleza e imagen y semejanza, no es descabellado pensar que estemos adorando a la inteligencia artificial. A partir de esa idea, cuando lo leí me pareció un poco friki, pensé que radicalizaba lo que está ahora en el presente. De una forma u otra, nuestra relación con los algoritmos se ha vuelto invisible, ni siquiera somos conscientes porque nos exponemos todos los días a ellos. La inteligencia artificial nos está sugiriendo cosas, nos está enseñando caminos a través de GPS, tenemos relaciones afectivas, hacemos compras a través de ellas… tenemos el móvil fuera pero en realidad, todo lo tenemos en la cabeza. 

¿Calificaría este libro como experimental? 

No creo que sea experimental, llega a ser costumbrista. La ciencia ficción se acostumbra a nuestros tiempos. Hace un siglo cuando aparece la palabra “robot”, te imaginabas estas máquinas que se iban a proyectar en un futuro cercano. Pero un siglo después, se ha vuelto tan de la vida cotidiana que ya no es necesario proyectar en el futuro estas historias. Por eso creo, que la ciencia ficción es un gran género para narrar este presente o futuro, que llegará en cinco minutos. 

¿Cómo está recibiendo el público esta nueva propuesta literaria? 

Para ser sincero no lo sé, porque el libro acaba de salir. Creo que de hecho, todavía no hay una sola reseña. Veo con los periodistas y con los que he hablado en las presentaciones que hay interés y curiosidad, más allá de eso no puedo decirte nada. 

¿Qué referencias tiene este libro?

Bueno, como proyecto general más que inspiración me gustaba la cultura popular. Me interesaba una serie como “Black Mirror”, toda la serie tiene relación con los seres humanos y las tecnologías, en diferentes aspectos. Todo eso en grande, porque capítulo a capítulo, lo llevo a otra parte. Pero, me gustaba el concepto que tiene esa serie, trabaja una cosa muy cercana, no cosas ambientadas en otras planetas. Hablo de algo que puede llegar en un presente ya que estas máquinas ocupan un lugar muy central. 

¿Le gustaría llevar su novela a la pequeña pantalla o al cine? 

A veces cuando he escrito cuentos, he pensado en la cosa de lo audiovisual. Hay grandes dibujantes de cómics, cuando veo eso me inspiran muchísimo. Entonces, en ese sentido, hay cuentos de la vida del futuro que podrían funcionar muy bien en el mundo audiovisual. Pero eso, es competencia más allá de mi deseo. 

¿Cuánto tiempo tarda en escribirlo desde que le surge la idea? 

En realidad el libro, debió tardar como tres años de maduración. Siete u ocho de los cuentos me salieron en seis meses. O sea, ese mundo salió muy rápido, se me abrió una compuerta y vi relaciones entre todos. Salieron uno tras otro y fue un pequeño big bang para mi, eso no suele ocurrir con los cuentos, porque son ideas diferentes. Lo que pasó es que dejé que el libro madurara, iba añadiendo cosas y pulía el contenido. Los cuentos dentro del libro dialogan entre sí. El último que escribí fue uno que se llama “Las calaveras”, lo escribí dos años después del primer envío. 

¿Se ha arrepentido de la publicación del libro? 

No, más bien el manuscrito tenía dos cuentos más. Le dije que quería un libro compacto, luego había dos cuentos que no encajaban del todo. Dialogaban con el libro pero no con todo. Así fue, que decidimos eliminar esos dos cuentos del libro. No me arrepiento, me alegro de que haya quedado así porque al principio tuve muchas dudas. Mientras más lo pienso, me doy cuenta de que fue una decisión correcta. Estoy contento con el resultado que estamos obteniendo. 

¿Qué planes tiene para el futuro? 

Tengo una novela terminada que sale entre abril o mayo. Se llama “La mirada de las plantas”, está ambientada en el Amazonas boliviano. Trata de ciencia ficción y desigualdad social, problemas muy complejos de precariedad.

¿Por qué ha querido mostrar crítica social y política en este proyecto? 

Yo cuando salí del colegio quería estudiar ciencias políticas y relaciones internacionales. Me interesaba mucho la política, hay muchas formas de dialogarla. Quizás yo no tenía el carácter ni el temperamento para ser político, me intereso en tener una mirada crítica hacia la política y desde la literatura puedo hacer eso. Puedo trabajar temas sociales y políticos con la literatura, eso es lo que trato de hacer. Yo escribía novelas con temas políticos y sociales. Quizás los cuentos eran más íntimos, no se pueden hacer cosas sociales y políticas. Armé este libro de ocho relatos y por supuesto se puede tener esta perspectiva sobre la realidad. 

¿Cómo se ve dentro de cinco años? 

Hay un tema que me interesa mucho, algo que me preocupa como escritor es no repetirme. Pienso como lo que tengo plasmado en este mundo, pienso en complejidad de la realidad. Lo que me interesa es la crisis ambiental, la emergencia climática. Es un mundo muy amplio, voy a dar un seminario doctoral sobre el tema, eso me va a tener ocupado al menos cinco años como bien dices. 

¿Qué libro está leyendo ahora? 

Hay dos libros que he terminado estos días. Uno de Gabriela Wiener que se llama “Huaco Retrato”, tiene que ver con una historia muy personal sobre ella como inmigrante peruana en España.  Cuenta la historia de uno de sus antepasados, que saqueó objetos que se exponen en museos de Francia. Y otro libro, en otro tono de más ciencia ficción es “Membrana”, es fascinante, como un catálogo ficcional del siglo XXI cuenta el avance de la inteligencia artificial entre los humanos. 

“La vía del futuro”

Una Iglesia cuya divinidad es la Inteligencia Artificial, comunidades de trabajo bajo el dictado de un holograma, los avistamientos de ovnis, androides de compañía, astronautas cuya identidad se diluye, drogas que te llevan a otra dimensión o te fulminan al instante… todo un viaje por lo profundo que nos empuja vertiginosamente a un futuro muy presente y real. El escritor boliviano Edmundo Paz Soldán, una de las referencias ineludibles de la actual literatura latinoamericana, logra tejer un libro compacto y sólido, subterráneamente coherente, que pone en evidencia que su exploración por lo inusual y lo insólito le ha llevado a una escritura a lo Black Mirror que hará las delicias de ansiosos buscadores de la inquietud y el desasosiego. Imprescindible par adictos a series como Altered Carbon, Osmosis, The OA, Love, Death & Robots, Dark, Sense8, Snowpiercer o Into the Night o a los mundos de Stanislaw Lem, Ray Bradbury o Philip K. Dick.

ISBN: 978-84-8393-300-8

Editorial Páginas de Espuma

16€

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