Adéntrate en el intrigante universo de «Muerte en tres texturas» de Cristian Schleu, una novela que fusiona la pasión por la alta cocina con el suspenso de un thriller psicológico. En las cocinas del prestigioso restaurante londinense White Spoon, el chef Philippe Bouvier y su fiel ayudante Tsu se encuentran inmersos en la creación del menú degustación de invierno, persiguiendo la codiciada segunda estrella Michelin. Sin embargo, un giro inesperado los lleva a colaborar con la policía, desentrañando una serie de crímenes macabros con un toque gastronómico único. Entre aromas exquisitos y giros inesperados, la novela te sumerge en una experiencia sensorial y salvaje que cautiva desde la primera página.

La nueva obra literaria fusiona el suspense con la gastronomía. ¿En qué momento se te ocurrió mezclar esto? 

A ver, esta idea surgió debido a mi formación profesional. Porque, me he dedicado y aún me dedico al mundo de la publicidad. Soy una mente creativa y constantemente estoy generando ideas debido a las exigencias de mi trabajo. La publicidad es constante, pero esta idea específica surgió un día mientras iba en moto por Barcelona y pasé por un restaurante que recordaba por sus deliciosos garbanzos. Era justo después de comer y decidí revisar el restaurante. En ese momento, presencié un accidente de moto cerca. Una ambulancia estaba atendiendo a una persona tendida en el suelo. Solo pude ver las piernas de esa persona y seguí mi camino, como suele hacer el típico curioso. Mientras me alejaba, comencé a imaginarme lo peor: fracturas, hemorragias, estómagos abiertos, etc. Fue entonces cuando mi mente hizo clic y pensé que esa persona podría haber comido en ese restaurante. Se me ocurrió la idea de contextualizarlo en el marco de una investigación criminal. ¿No sería interesante? Me dije a mí mismo, «se ha escrito mucho y muy bien sobre tenientes, inspectores y comisarios en la literatura, porque normalmente la investigación gira en torno a estos personajes.» Entonces pensé, «¿y si la temática la ponemos en bandeja para un cocinero desde la perspectiva de la investigación y el pensamiento?» Me debatía entre dos perfiles, uno más tradicional y otro nacido en plena era digital. Me gustaban ambos, ya que abordar este tema desde dos perspectivas tan dispares podría ser muy interesante. Al final, pensé, «Oye, ¿por qué no ambos?».

El libro comienza explorando la competitividad de querer obtener una estrella Michelín. ¿Te has visto también inmerso en esa competitividad? ¿Te consideras una persona competitiva cuando creas? 

Yo diría que me considero más competente que competitivo. Es decir, lo que he querido abordar en la novela es esa rivalidad no desde el prisma de la competitividad, sino desde el enfoque de la competencia. La competitividad implica una rivalidad más insana, más tóxica, como el deseo de superar al de al lado o pensar «no puedo permitir que él haga eso y yo no». En cambio, la competencia implica ser competente, observar lo que hace el otro, fijarme en sus acciones y luego intentar superar mi propia versión del yo de ayer. Es un proceso de introspección, de cuestionarme si puedo superarme, aprender más y permitir que otros me enseñen. Ser humilde para aceptar que alguien más puede ser un maestro, ya que muchas veces el ego puede ser perjudicial y nos impide aprovechar oportunidades de aprendizaje. A menudo, caemos en la trampa de demostrar que sabemos más que los demás, cuando en realidad, la verdadera vía hacia el conocimiento es reconocer que siempre hay algo más por aprender.

¿A qué tipo de público le recomendarías este libro? 

Yo diría que lo recomendaría a cualquier lector ávido de emociones fuertes, a aquellos que buscan sumergirse en una novela intrépida. Es para las personas a las que les gusta ser cautivadas y movilizadas por la historia. Como mencionaste, toca varias temáticas y te lleva a través de diferentes escenarios. A mí personalmente me gusta eso. No lo busqué conscientemente ni intenté crear una novela pensando en lo que me gustaría encontrar, pero reflexionando sobre ello después, supongo que de manera inconsciente lo hice. Lo que más disfruto en las novelas es que me hagan viajar, enfrentarme a diversas temáticas y conflictos, desarrollar afecto por los personajes y mantener una trama interesante.

Desarrollé un afecto por Charlotte. Quería hablar un poco sobre ella. ¿Tú también eras tan rebelde como ella cuando eras adolescente?

Sí, fui bastante rebelde, la verdad. Pero bueno, es la típica rebeldía de la adolescencia, ese caldo de cultivo hormonal al que todos estamos expuestos, sumado a problemas familiares que lo complican aún más. En el caso del personaje de Philip, se enfrenta a muchas vicisitudes al tratar de ganar una estrella Michelin, y posteriormente, con la investigación de su hija. Todo se suma a la mochila que lleva a cuestas, y él la enfrenta como puede. Personalmente, disfruté mucho trabajando en el personaje de Charlotte. Puede que, quién sabe, sea una proyección de mi hija de ocho años. Pero me gusta explorar los conflictos y las subtramas, así como añadir un toque humano que va más allá de lo visceral y sangriento. Hay otras temáticas más humanas que permiten que el lector se identifique profundamente.

¿Cuál es tu menú perfecto? Tu menú perfecto con tres platos: una bebida, dos platos y un postre.

Pero en cuanto a bebida, ay, depende del momento, pero pediría vino. Aunque el agua es insustituible en términos de saludable. Pero bueno, va una copita de vino. En cuanto al primer plato, algo ligerito. Me gustan mucho las ensaladas y cosas así, también con cierto toque exótico. Pero te lo diré en plan genérico porque, ya te digo, me gusta todo. Una ensaladita, algo ligero, y no sé, ayer, por ejemplo, estaba buscando unas papas aliñadas muy buenas que me encantan, algo fresquito y que me gusta mucho. En cuanto al segundo plato, me encanta el rabo de toro. También las carrilleras, ¿eh? Pero si tuviera que reducirlo a algo más fresquito, como un tipo de ensalada, y a un segundo más cárnico, ya que soy bastante amante de la carne. También me gusta mucho el pescado, pero prefiero algo más contundente, como un guiso de olla. También me gusta mucho el postre. Ayer nos tomamos un tiramisú, que me encanta, pero claro, algo con crema. Me gusta mucho la crema. Una crema que tire más a lo cítrico, a vainilla, que sea más refrescante.

¿Por qué elegiste la ciudad de Londres? 

La comida nacional, bueno, es un poco cuestionable. Pero el resto lo tiene todo. Yo creo que a nivel cultural y de restauración, tiene una riqueza culinaria increíble. Londres ofrece una variedad brutal en gastronomía de muchos países: India, Líbano, Pakistán, Japón, México, entre otros. Entonces, pensé que para plasmar esta apertura mental dentro del mundo de la cocina, tratando con hindúes, filipinos, italianos, y más, un lugar mejor que Londres no hay. Además, le añades un toque de misterio con todo el tema de Jack el Destripador, Sherlock Holmes y demás. Y si sumas el hecho de que Inglaterra es el segundo país con más asesinos en serie, pues todo encaja. Para mí, es el enclave perfecto.

¿Cómo llevas el tema de las redes sociales? 

Pues lo gestiono como puedo. La verdad es que es duro. Duro en el sentido de que, aunque tengo dos hijas pequeñas y debo ser un ejemplo para ellas, al final en casa haces lo que ves un poco más. Y ahora que nos ha tocado gestionar todo esto. Cuando el objetivo es laboral, perfecto, pero si es un hobby, mientras sea un tiempo razonable en el que estés conectado, está bien. Pero creo que a veces nos pasamos, dedicamos demasiado tiempo procrastinando en redes y al final te das cuenta de que has perdido mucho tiempo que podrías haber dedicado a otras cosas.

Me gustaría que me hicieras una reseña. Hemos hablado ya de Charlotte, del chef Philip, y me gustaría también de  Tsu…

Pues Philip sería un poco el cerrojo de la cocina. Un perfil más cauto, precavido, de la cultura de la antigua escuela, de la nouvelle cuisine. Una persona atrapada en un miedo constante, en un temor por todo. Está inmerso en la elaboración del menú degustación para conseguir la segunda estrella, pero sufre, es un sufridor nato. Lleva dos años enviudado y se refugia en la cocina. No le queda otra opción. Pero se da cuenta de que lo importante es hacer prevalecer lo importante frente a lo urgente. En el ámbito laboral, Tsu sería un poco el antagonista. Forman una pareja que se complementa a la perfección. Tsu es expeditivo y aventurero, sin nada que perder. Philippe, en cambio, sí tiene algo que perder debido a su miedo interno. Pero su vida es la cocina, y cuando cuelga el delantal, se revela como una persona de carne y hueso, con problemas, defectos y virtudes. El lector puede identificarse con su espíritu cuando cuelga el mandil. La cocina es su vida 24/7, y me encanta el contraste entre los dos, ya que se van auto-regulando y son el termómetro del otro. Les daría cinco estrellas a ambos.

¿En qué etapa profesional dirías que te encuentras ahora mismo sacando este libro con un sello completamente nuevo (Ndenovela) que hayan querido contar contigo? 

Pues me siento en una nube, como si estuviera… vamos, como si comiera pringada todos los días. Encantado de la vida. La verdad es que estoy encantado y súper orgulloso de que una editorial como Planeta haya decidido lanzar un sello nuevo, y yo, junto con mi compañero, como cabeza de cartel, pues espectacular. También con cierto grado de inconsciencia, porque no tengo ni idea de cómo funciona el mundo editorial y literario, y estoy viendo venir las cosas capeando el temporal como puedo. Supongo que por este grado de inconsciencia, me lo estoy pasando bien y disfruto cada segundo, como si fuera el último, porque sé que hoy estás aquí, te hacen mínimamente caso, y mañana, ¿quién sabe? Soy consciente de ello y saboreando cada minuto.

¿Te gusta hacer la gira de promo? 

Me gusta, me gusta, sí, me gusta. Por qué negarlo, me gusta, y más a mí que me gusta la comida y voy picoteando aquí. Ahora unos pinchos en Bilbao, ahora una pringá aquí en Sevilla, ahora tal en Madrid. Me encanta, me encanta escribir. También me encanta la soledad del momento de escribir y. Pero bueno, el oficio de escritor yo creo que tiene como una doble cara, no tiene la cara solitaria, pero también la cara muy social de tenerte que documentar, hablar con personas, observar. Eres una esponja, eres un observador, pero también eres narrador. Después, cada uno tenemos un observador encima y a narrar pues te enseñan no muchas veces en escuelas de escritura y demás, pero sí, encantado. Me gusta mucho escribir y esta parte también me gusta mucho.

¿Qué planes tienes para 2024? ¿Otro libro? 

No lo sé, de momento. Pues ya te digo, saboreando ahora un poco y haciendo estas entrevistas y viendo un poco todo lo que llega y escuchando los feedbacks, porque todos los feedbacks de él, como el tuyo y el de mucha gente que me lleguen y aprendiendo de estos inputs que me puedan llegar, pues yo soy por defecto profesional. De formación profesional. Siempre pienso, tengo ideas porque me dedico a la publicidad, soy como director creativo, freelance y director de hoy, genero contenido y demás, entonces siempre estoy, soy una cabecita pensante y siempre estoy teniendo ideas. Oye, las que vienen y pueda pensar que puedan formar parte de una trama, las apunto, pero tampoco me lo planteo mucho a largo plazo ni nada. Ya te digo. De momento, centrándome en lo que es la promo de esta novela, he disfrutado el momento perfecto.