Con sinceridad, si Trump y Sánchez no tomaran a sus ciudadanos por unos imbéciles rematados, dudo mucho que se hubieran atrevido a montar tan penoso teatrillo en la OTAN. Pese a su antagonismo ideológico, ambos buscan servirse de las apariencias para convencer a sus poblaciones de su coraje resolutivo, su efectividad y… ¿su hombría? Pero, de verdad, todo se reduce a la fachada.

A su regreso a Estados Unidos, Trump puede presumir, cual macho Alpha, de que ha conseguido, por fin, que esos parásitos europeos empiecen a pagar lo que deben en defensa. Nada menos que el 5% del PIB, les ha impuesto ¡Ya basta de holgazanear a costa de los estadounidenses!

“si Trump y Sánchez no tomaran a sus ciudadanos por unos imbéciles rematados, dudo mucho que se hubieran atrevido a montar tan penoso teatrillo en la OTAN”

¿Y Sánchez? Vuelve a España, como el único gobernante que plantó cara al disparatado plan del Presidente de Estados Unidos. ¡Más aún! Nos asegura que ha conseguido medidas de flexibilidad en el acuerdo.

Ni una cosa ni otra son ciertas. Empecemos por analizar el acuerdo, la «declaración», para ajustarnos al léxico técnico. Esta se ha aprobado por unanimidad y, en efecto, expresa el compromiso de que cada país alcance una inversión en defensa de al menos el 5% del PIB, de aquí a… ¡2035!

“Trump puede presumir, cual macho Alpha, de que ha conseguido, por fin, que esos parásitos europeos empiecen a pagar lo que deben

No hace falta ser un experto en política o derecho internacional para darse cuenta de que en una década puede pasar, literalmente, de todo. Para empezar, Trump ya no será Presidente. Los aliados están a tiempo enmendar esta declaración una y mil veces.

Todos los expertos en defensa e industria militar coinciden: la cifra del 5% del PIB es una arbitrariedad sin fundamento racional. Viniendo del hombre que impuso aranceles a una isla habitada por focas y pingüinos, poco podrá sorprender que nunca haya explicado por qué pide ese 5%. ¿Por qué no el 10%, el 3% o el 7%? Igual el cinco es un buen número, de los que da suerte.

“¿Y Sánchez? Vuelve a España, como el único gobernante que plantó cara al disparatado plan del Presidente de Estados Unidos.”

¿Hay que aumentar la inversión en defensa? Pues, por desgracia, en el mundo en que vivimos parece que no hay alternativa. No estaría de más que cualquier modernización de nuestros arsenales obedeciera a lógicas defensivas y no belicistas o, como parece más probable, crematísticas –para unos pocos. ¡Ah! Y mejorar las condiciones de vida de los soldados, durante y después del servicio activo, debería convertirse en un imperativo categórico.

Ya no entremos en que los países de la OTAN presentan una gran disparidad demográfica, económica y militar. Poco o ningún sentido tiene cortar por el mismo patrón el gasto bélico de Francia, Luxemburgo, Italia, Macedonia Norte, Polonia, Montenegro, Canadá o Albania. Igual –sólo igual– hubiese sido más sensato definir qué objetivos tiene la OTAN para la próxima década de manera concreta y qué contribución es racional pedirle a cada aliado.

“los países de la OTAN presentan una gran disparidad demográfica, económica y militar”

Muchos países ya han avisado de que en el corto y medio plazo no podrán ampliar sustantivamente su presupuesto de defensa, entre ellos Bélgica y Eslovaquia. Otros, como Alemania o Italia, no han dicho nada, pero a juzgar por sus proyectos de presupuestos no parece que estén pensando en grandes cambios en las partidas de gasto militar.

En pocas palabras, todo apunta a que la mayoría de socios de la OTAN han decidido regalarle a Trump una victoria propagandística. Algún malpensado podría incluso plantearse que le han dado la razón como a los tontos.

“todo apunta a que la mayoría de socios de la OTAN han decidido regalarle a Trump una victoria propagandística”

La siguiente pregunta es obvia. Si todos los países dan muestras de tener más o menos claro que meter el 5% del PIB en defensa es irrealizable, ¿por qué España es el único que ha plantado cara abiertamente? ¿No es mejor dejarlo pasar, ir haciendo y esperar hasta 2028?

El resto de aliados parecen tenerlo clara esa vía. El enfrentamiento frontal con Trump sólo acarreará batallitas dialécticas y, quizás, algún que otro arancel. Seguramente, si en España, el gobierno no estuviera asediado por múltiples escándalos de corrupción, hubiese andado esa misma senda de astucia taimada.

“¿por qué España es el único que ha plantado cara abiertamente?”

¿Qué condiciones de flexibilidad ha obtenido Pedro Sánchez? Según el nuestro jefe de gobierno, han conseguido un importante cambio en el texto de la declaración. Esta ya no empieza diciendo «todos los aliados» o «nosotros, los aliados», sino meramente «los aliados». Sin sonrojarse, el inquilino de La Moncloa asegura que esta fórmula es suficientemente ambigua para no comprometer a todos los países miembros de la OTAN al gasto del 5%.

De nuevo no hace falta ser experto internacional para darse cuenta de la irrelevancia de poner un «todos» o «nosotros» delante de «los aliados». En la OTAN los aliados son siempre los mismos: los Estados miembros. Por no hablar de que, si votas a favor de la declaración y la firmas, gobierno español, pocos argumentos te quedarán para negar que has suscrito el compromiso del 5%, por más que luego en la rueda de prensa digas lo contrario.

“¿Qué condiciones de flexibilidad ha obtenido Pedro Sánchez?”

Frente a semejante conjunto, uno sólo puede repetir lo obvio: si Pedro Sánchez y Trump no tomaran a sus electores por unos imbéciles rematados, nunca se atreverían a escenificar una farsa tan poco convincente. ¿Lo mejor que podemos hacer? Ignorarlos y seguir tranquilos.