Álvaro Mayo lanza su esperado EP «SEASON I» con una propuesta que refleja un viaje emocional a través de seis canciones que entrelazan amor, tristeza y empoderamiento. Este título, que surgió de la conexión con sus fans y la narrativa de su música, encapsula la esencia de una temporada que marca el inicio de su carrera musical. A medida que los fans descubren este álbum, Mayo comparte su proceso creativo y la influencia de la cultura pop en su trabajo. Con una estética visual cuidada y un enfoque innovador en su música, Alvaro está listo para dejar su huella en la industria.
¿Por qué tu primer EP se tenía que llamar «SEASON I»?
Fue todo un proceso. Nosotros hicimos el álbum y estuvimos dándole vueltas al nombre. Teníamos todo listo: las canciones, el concepto, todo encajaba, pero nos faltaba el título. Para mí, ponerle nombre a las canciones o al álbum es lo más difícil. Estuve semanas dándole vueltas sin saber qué ponerle, porque tiene que ser algo que englobe todo.
En un momento, le sugerí a mi manager poner el nombre de una de las canciones, pero él me dijo: «No, no vamos a hacer eso». Seguimos pensando, y claro, el álbum sigue una especie de narrativa, como si fueran capítulos, y cada canción tiene su propio video que conecta con la historia. Entonces, hablando con los fans, me di cuenta de que llevaban un tiempo usando la expresión «It’s Mayo’s season», como diciendo que era «mi momento». Encajaba perfecto, porque además «season» también significa «temporada», como si fueran capítulos de la temporada I de una serie.
¿Qué 3 emociones definen este EP?
Diría que la tristeza y sobre todo el amor, son los temas principales. Aunque, bueno, el amor es más una emoción, un sentimiento muy amplio, y también la tristeza juega un papel importante. Además, el empoderamiento, aunque no sea una emoción en sí misma, también es un tema recurrente.
Es una carta de presentación profunda. ¿Ha quedado como verdaderamente esperabas o te ha faltado algo por decir?
Te digo, son solo seis canciones, así que no puedo contarlo todo en tan pocas. Si lo intentara, terminaría quemado con mi carrera después de esto. Pero, honestamente, creo que el resultado es bastante decente. Lo enfoqué desde el punto de vista de mi yo más joven. Pensaba en el Álvaro de 17 años, y cómo le hubiera gustado sacar estas canciones. Sentía que se lo debía, que, aunque ahora me encuentre en otro punto de mi vida, aquel Álvaro que hizo esas canciones, incluso con su maqueta casera y cutre, se merecía que las lanzara. Por eso, el disco refleja ese viaje, y la última canción representa el punto en el que estaba hace unos tres meses.
¿Sientes tranquilidad sobre el recibimiento del disco después de haber tenido buen acogida los temas que has ido sacando estos meses?
Sí, depende mucho de varios factores. Por ejemplo, con «Mis Nenas» me fue súper bien, y luego saqué «So Cute», que es una canción del EP, y fue genial, incluso mejor en algunos aspectos que la anterior. Después, saqué «Lejos», que es una balada electrónica, en agosto y sin promoción, y ahí noté un bajón considerable. En agosto hay muy poco consumo de música, así que eso me asustó un poco.
Creo que todo depende del timing, de cuándo sacas las canciones. «Lejos» era una canción que a mí me gustaba mucho, pero no la veía como un hit típico. Es más del estilo de Álvaro para los fans de siempre. Por eso la aproveché para lanzarla en ese momento. No quería estar dos meses sin sacar nada porque estaba generando expectativa, y si no ofreces algo nuevo, la gente se cansa.
Ahora que estamos en septiembre, con todo más operativo y el mercado más activo, es cuando realmente puedes distribuir bien la música. Aunque, claro, siempre queda ese miedo de cómo va a funcionar.
¿Tenías expectativas entonces en cuanto al recibimiento de tus fans?
Yo sé que estaban deseando escucharlo, pero la verdad es que no me gusta crear expectativas demasiado altas porque, en esta industria, si las cosas no pasan como esperas, puede ser decepcionante. No quiero enfocarme demasiado en los números o en si cumple o no mis expectativas.
Lo que hago es tratar de relativizarlo todo. Al final, si no cumple con lo que esperaba, siempre me recuerdo que, hace un año, jamás habría imaginado tener miles de reproducciones. Así que, cuando lo piensas de esa forma, te das cuenta de que ya has logrado mucho.
Has hablado de la influencia de artistas como Charlie XCX, Dua Lipa y Mahmood en tu música. ¿Cómo incorporas esas influencias mientras mantienes tu propio sello y autenticidad?
El proceso creativo del EP fue interesante porque lo enfoqué de una manera muy particular. Lo que hice fue crear una playlist de referencias. La llamé «Referencias». En esa lista incluía canciones que me gustaban por diferentes motivos: a lo mejor una melodía en particular o el sonido de un violín. Luego, cuando estaba componiendo mis propias canciones, pensaba: «aquí quedaría bien un violín como el de esa canción».
Obviamente, no con las mismas notas, porque eso sería plagio, pero me inspiraba en ese tipo de sonidos. Por ejemplo, hay un artista que me inspira mucho y aunque hace música más electrónica, utiliza muchos sintetizadores que me llaman la atención.
Te pongo un ejemplo: no sé si conoces la canción «Bondage» de Charli XCX. Pues a partir de un sintetizador que escuché en esa canción nació «So Cute», y aunque ambas canciones no tienen nada que ver, el sonido de ese sintetizador me inspiró a crear algo nuevo. En resumen, voy tomando elementos de las cosas que me gustan y las utilizo para hacer mis propias canciones.
¿Te han dado miedo las comparaciones en ese sentido?
No, no me preocupa demasiado porque creo que tengo una forma bastante única de escribir, especialmente en lo que respecta a las letras. Soy muy maniático con las letras de mis canciones, siempre me aseguro de que sean originales. No me da miedo utilizar referencias, porque al final solo son eso: referencias. Si alguna vez sintiera que he copiado o plagiado algo, entonces sí me preocuparía.
La única vez que sentí un poco de miedo fue con «Lejos». La escribí dentro de la academia y la versión original tenía otra melodía. Aunque era similar, era diferente, pero cuando la escribí, pensé: «Esta canción me suena a algo». Esto nos pasa mucho a los músicos, que creamos algo y luego nos damos cuenta de que se parece a otra canción sin querer. Es como si reinventáramos algo ya existente. La melodía de no se parecía a una canción en particular, sino a varias, porque era una melodía que ya se había utilizado en muchas otras canciones.
Eso me asustó un poco, así que la cambié. Al final, creo que quedó incluso mejor. Ahora tiene algo más especial.
Entonces, ¿cuál ha sido tu mayor reto?
Lo que me parece más complicado es cuando empiezas. Yo lo sentí así, los primeros meses, el primer mes y medio, fue caótico. Decidí decirme: «Venga, voy a hacer esto», pero era un caos total. Una vez empiezas a avanzar, a sacar canciones y a decidir cuáles te gustan o cuáles no, todo comienza a cobrar sentido poco a poco.
Pero cuando estás en ese punto inicial, desde cero, y te dices: «Tengo que crear algo completamente nuevo», no sabes ni por dónde empezar. Es difícil porque tienes tantas historias que quieres contar, pero no sabes por cuál de todas empezar.

Dijiste que cuidar la estética de tu proyecto es algo muy importante para ti. ¿Cómo fue el proceso creativo para definir el concepto visual del EP?
La estética nació de una idea que tenía en mente. Estuve hablando con mi manager sobre hacer un álbum visual, pero como aún soy un artista emergente, no tenemos el presupuesto que podría tener alguien como Aitana, por ejemplo. Así que no sabíamos hasta qué punto sería factible hacerlo.
Al final, lo logramos. Todo comenzó cuando empezamos a planear el primer videoclip, que fue el de «So Cute». La idea era hacer referencia a «Call Me By Your Name», porque encajaba con la canción. A partir de ahí, pensamos: «Ya que estamos haciendo algo en formato de capítulos, porque musicalmente también se estructuraba así, ¿por qué no hacer que cada capítulo haga referencia a una película, serie o videoclip?»
Empezamos a buscar conexiones y referencias visuales para cada tema. Fue un proceso algo loco, pero tuve la suerte de contar con una productora increíble que se comprometió al máximo y también invirtió mucho en mi proyecto.
¿Cómo va a evolucionar la parte visual de cara a siguientes proyectos?
Soy una persona que se inspira mucho, pero lo hago porque me gusta, no porque me falte creatividad. Hay gente que podría pensar: ‘Qué poco creativo es Álvaro por inspirarse en esto para hacer aquello’. Bueno, genial por ellos, pero en realidad lo hago porque soy muy fan de la cultura pop. Siempre me ha gustado mucho, y de hecho, en Mi nena ya lo estaba haciendo. Por ejemplo, saqué un megáfono como los que usaban en Anderman Banz y mencionaba a artistas.
Es un poco mi estilo, lo de hacer referencias a otras personas o cosas que me inspiran. Pero claro, también todo va evolucionando, y dentro del próximo proyecto, será algo completamente diferente.
¿Dirías que «Lejos» es una de las canciones más especiales?
Todas las canciones son súper especiales para mí. Lo que me pasa con «Lejos» es que me hace sentir un poco vulnerable. No es que me sienta inseguro, pero es una canción de desamor que, cuando la escucho, me da un poquito de pena porque me recuerda al motivo por el que la escribí. Aun así, es una canción muy especial.
Para esa canción por ejemplo subiste un TikTok con tus compañeros de OT. ¿Cómo utilizas las redes para llegar a tus fans actualmente?
Intento utilizarlas lo más que puedo, pero la verdad es que estoy pensando en contratar a alguien porque se me da fatal. Todo el día tengo al equipo detrás diciéndome: «Por favor, Álvaro, promociona tus canciones. Si no lo dices tú, no lo va a decir nadie». Se hace lo que se puede.
¿La primera firma de discos en solitario se afronta con nervios?
Con muchas ganas, la verdad. Estoy muy nervioso, pero tengo muchas ganas.
¿Cómo fue tu experiencia en la Brava de Madrid?
La Brava fue muy fuerte. No ha sido el festival en el que he cantado ante más público. Por ejemplo, en el Orgullo de Barcelona había muchísimo más. Pero en La Brava fue diferente y, lo más bonito, es que estaban todos mis fans súper organizados para verme. Me hacía mucha ilusión porque se sentía casi como el inicio de mi propia gira.
Obviamente, había gente que iba al festival en general, pero sabía que muchas personas estaban ahí específicamente para verme a mí. No es lo mismo que cuando vas a un festival donde actúan varios artistas y la gente va por otros nombres. En este caso, sabía que muchos habían ido por mí, y eso lo hizo muy especial.
¿Canción favorita para actuar en vivo?
«So Cute» es la que más disfruto, porque tiene una energía muy alta. Siempre cierro mis shows con esa canción, y en La Brava fue increíble. Ese día me sentí como poseído. Creo que fue el mejor concierto de mi vida. La conexión con el público y la energía que se respiraba fueron algo único.
Hoy también ha salido el documental de OT. ¿Vas a verlo o te da mucha nostalgia?
La verdad es que no sé mucho sobre el documental. Creo que salgo apenas dos minutos. Durante los ensayos, veía las cámaras y era un poco reservado. Pero, claro, lo veré. El problema es que salió hoy, justo el mismo día que el disco, y no he tenido tiempo.
¿Qué podemos esperar de tus shows durante la gira?
La vibra va a ser increíble, con mucho baile, mucha performance y, por supuesto, un gran show. Además, habrá algunas sorpresas tanto en canciones como en invitados.










