Laura Grani

La primavera ya se respira en la Ribera del Duero y Finca Villacreces ha preparado un plan perfecto para celebrarla: su esperado Brunch entre Viñedos. El próximo domingo 11 de mayo, esta bodega de la Milla de Oro abrirá sus puertas para ofrecer una experiencia que combina gastronomía, música, arte y, por supuesto, vino. De 12:00 a 15:00, los asistentes podrán disfrutar de un buffet al aire libre con una amplia variedad de platos dulces y salados, pensados para maridar con sus reconocidos vinos, como Pruno y Finca Villacreces.

Mientras se saborea el brunch, la música en directo pondrá la banda sonora a la mañana, creando un ambiente relajado y festivo entre hileras de viñas. Para completar la experiencia, no faltará el toque dulce de Dulces El Toro, una referencia de la repostería artesana vallisoletana, cuyas especialidades también estarán presentes en el menú. El acceso es limitado a 80 plazas, con precios de 38 euros para adultos y 20 euros para niños mayores de seis años, y las entradas ya están disponibles en la web de la bodega.

Arte, vino y naturaleza en perfecta armonía

El Brunch entre Viñedos de Villacreces no solo apuesta por el paladar: también invita a vivir una mañana cultural y artística. La escuela de artes Canva participará con una exposición de pintura en plena naturaleza, donde el arte y el paisaje se darán la mano en un entorno incomparable. Además, una vez finalizado el brunch, los asistentes podrán adentrarse en el corazón de la bodega en una visita guiada que desvelará los secretos de la elaboración de sus vinos más emblemáticos.

Esta experiencia busca ir más allá de una simple cata o visita, ofreciendo una jornada completa donde la gastronomía, la música, el arte y el entorno natural se funden. Una manera diferente y original de descubrir la Ribera del Duero, lejos de las rutas tradicionales y mucho más cerca de los sentidos.

Finca Villacreces, el alma verde de la Ribera del Duero

Ubicada entre pinos centenarios y bañada por el río Duero, Finca Villacreces es uno de los tesoros mejor guardados de la Ribera. Con 110 hectáreas de terreno, de las cuales 64 son viñedos, su filosofía apuesta por un equilibrio perfecto entre la viticultura sostenible y la preservación del entorno natural. No es casualidad que esté considerada entre las bodegas más atractivas para el enoturismo en la región.

Sus vinos, como Pruno —galardonado como mejor vino calidad-precio del mundo en varias ocasiones—, Specimen o Nebro, son el reflejo de un trabajo cuidadoso que respeta la esencia del terruño. Y eventos como el Brunch entre Viñedos son una muestra más de su apuesta por crear experiencias únicas, donde el vino se convierte en un vehículo para disfrutar de la vida, la naturaleza y la cultura.

Esta primavera, Villacreces invita a detener el tiempo, brindar entre viñas y saborear lo mejor que ofrece la Ribera del Duero.

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