Tres tipos de dictadores, conoce la historia. Los que aspiran a eternizarse en el poder. Otros dictadores vienen con vocación de transitoriedad. A veces, su gobierno es el mecanismo legal para afrontar una crisis, como ocurría en la antigua República Romana. En otras ocasiones, son caudillos revolucionarios. Dan un golpe de Estado, sí, pero para convocar elecciones libres en poco tiempo. Por último están los dictadores torpes: usurpan el poder pero luego no tienen ni idea de qué hacer con él. A este grupo pertenece la dictadura actual de Myanmar.

Como todos los países de Indochina y el Golfo de Bengala, Myanmar no ha disfrutado de la segunda mitad de S XX y el tercer milenio no lo está tratando mejor.

“los dictadores torpes: usurpan el poder pero luego no tienen ni idea de qué hacer con él”

En 1947 el Imperio Británico llevo a cabo la descolonización del Raj Británico, de donde surgieron las actuales India y Pakistán. Bangladesh se independizó del último en 1971. Birmania, actual Myanmar, que también integraba la elefantiásica colonia, se separó en el momento de su disolución, como Dominio Británico. Un año después, proclamó su independencia, como Unión de Birmania.

Las tensiones étnicas y religiosas hicieron imposible la consolidación de la democracia en el país. A partir de 1949 Birmania se sumerge en un ambiente guerra civilista sin bandos claros. La intransigencia de los budistas, religión mayoritaria y oficial del país, despojó a las minorías de derechos. La opresión contra los rohingyas, musulmanes, así como los karen, chin y kachin, mayoritariamente cristianos, aumentó velozmente. En poco tiempo las maniobras de limpieza étnica se hacen evidentes.

“A partir de 1949 Birmania se sumerge en un ambiente guerra civilista sin bandos claros”

En respuesta a la persecución, los karen intentaron establecer un Estado independiente: Kawthoolei. Sin embargo, nunca les llegó el reconocimiento internacional.

Este clima de inestabilidad propició el auge de políticas autoritarias y la injerencia de los militares en el poder civil. En 1958 se nombró Primer Ministro al general Ne Win. Dos años más tarde dimitiría, por su incapacidad política para mediar con los partidos políticos y los grupos étnicos.

Ne Win debió de juzgar que su salida del gobierno era mala para Birmania. Así que en 1962 regresó al poder vía golpe de Estado. No lo abandonaría hasta 1988. Su régimen autoritario implantó la vía birmana del socialismo, una mezcla extravagante de marxismo, budismo y militarismo. Buscó la cercanía con la URSS y China, aunque no se alineó claramente con el bloque comunista ni con el comunismo chino. Prefería el aislacionismo.

“opresión contra los rohingyas, musulmanes, así como los karen, chin y kachin, mayoritariamente cristianos”

La corrupción, el colapso de sus políticas económicas y su brutalidad produjeron el levantamiento 8888, llamado así porque las protestas empezaron el 8 de agosto de 1988. Un sector del ejército, descontento con Ne Win, forzó su salida del poder mediante un golpe de Estado.

En 1990 se convocaron elecciones parlamentarias. Los militares confiaban en un parlamento dividido, con algunos partidos afines a su estamento para tutelar la transición a la democracia. Sin embargo, la Liga Nacional por la Democracia obtuvo cerca del 59% de los votos, lo que le hubiese otorgado 80% del parlamento.

Contrariados, los militares anularon las elecciones y dejaron al país sin parlamento. La líder de la Liga Nacional por la Democracia, Aun San Suu Kyi, fue sometida a arresto domiciliario. Un año después, se le concedía el Premio Nobel de la Paz, que no pudo ir a recoger.

“En 1962 Ne Win regresó al poder vía golpe de Estado. No lo abandonaría hasta 1988”

¿Quién era Aun San Suu Kyi? Hija de Aung San, político y revolucionario anti-británico, considerado como uno de los Padres de la Nación independiente y fundador de las Fuerzas Armadas de Myanmar. Después de la Segunda Guerra Mundial, los británicos aceptaron a regañadientes nombrarlo Primer Ministro de su protectorado británico en 1946. Parecía que lideraría el país en los primeros años de su independencia, pero fue asesinado en 1947 seguramente por sus rivales políticos, aunque tampoco se puede descartar la connivencia británica.

Aun San Suu Kyi se graduó en Oxford en políticas, filosofía y economía. Tras muchas décadas en el extranjero regresó a su país para atender a su madre, pero en seguida se involucró en las actividades políticas. Entre 1990 y 2010 quedó sometida a arresto domiciliario.

“Entre 1990 y 2010 Aun San Suu Kyi quedó sometida a arresto domiciliario”

La medida fue cruel, además de injusta. La Junta Militar le impidió ver a sus hijos y su marido, residentes en Londres. Ni siquiera cuando su esposo enfermó de cáncer de próstata, le concedieron un visado para que pudiera visitar a Suu Kyi, pretextando que el país no tenía buenos medios para tratarle. En su lugar, la presionaron a ella para que abandonara el país. Suu Kyi temía que si se marchaba nunca la dejarían volver a entrar, lo que dejaría a su partido aún más descabezado. La pareja nunca pudo despedirse.

En 2008 el ciclón Nargis arrancó el tejado de su casa. En un nuevo mezquino intento de presión, la Junta Militar impidió la reparación dejándola literalmente a la intemperie por más de un año y medio.

“La Junta Militar le impidió ver a sus hijos y su marido […]. Ni siquiera cuando su esposo enfermó de cáncer de próstata, le concedieron un visado”

El colapso económico interno y el hartazgo de la represión, hicieron ver a la Junta Militar que una salida negociada del poder era mejor que acabar saltando de él tras una revolución. En 2010 se puso en libertad a Suu Kyi. La Junta Militar aprobó una nueva constitución y convocó elecciones. Sin embargo, los militares se reservaron el 110 de los 440 (el 25%) de los diputados de la Cámara Baja, y 56 senadores de 224. Además, para reformar la constitución se estableció que al menos un legislador castrense de cada cámara debe votar a favor.

Esto último es de gran importancia, pues la constitución prohíbe que quien se haya casado con un extranjero sea elegido Presidente del país. El difunto marido de Suu Kyi era de nacionalidad británica.

“En 2010 se puso en libertad a Suu Kyi. La Junta Militar aprobó una nueva constitución y convocó elecciones”

A pesar de estas malas artes, Suu Kyi se hizo con el poder. Aunque no pudo aspirar a la Presidencia, sí dirigió el gobierno a través del partido y ocupando varios ministerios clave como el de Exteriores. Finalmente, se creó el cargo del Consejero de Estado, oficialmente un asesor del gobierno que en la práctica era un primer ministro en todo, salvo en el nombre. De ese modo se puenteó a los militares.

El gobierno de la Liga Nacional por la Democracia no ha estado exento de graves polémicas. Se ha mostrado incapaz frenar la corrupción de la administración. Es más, se ha visto contaminado por ella. Tampoco ha sabido resolver los conflictos étnicos ni puede decirse que su compromiso con un Estado aconfesional sea demasiado serio. No obstante, si algo ha horrorizado al mundo ha sido la complicidad de la Premio Nobel de la Paz con la limpieza étnica de los rohingyas. En un primer momento, su gobierno se caracterizó por la connivencia omisiva, aunque en poco tiempo se involucró activamente. Preguntada por esta minoría musulmana, se limitó a responder: “No soy Teresa de Calcuta”.

“si algo ha horrorizado al mundo ha sido la complicidad de la Premio Nobel de la Paz con la limpieza étnica de los rohingyas”

Apenas tres meses después de revalidar su éxito en las urnas en noviembre de 2020, el pasado 1 de febrero el ejército protagonizó un nuevo golpe de Estado. El máximo oficial de las fuerzas armadas, el Comandante en Jefe, el general Min Aung Hlaing, asumió el poder como Presidente del Consejo Administrativo, nombre dado a la Junta Militar. El paradero de Suu Kyi y su gobierno es incierto pero parece que se encuentran en arresto domiciliario.

“el pasado 1 de febrero el ejército protagonizó un nuevo golpe de Estado”

En estos meses, las protestas de jóvenes y las huelgas de todo tipo, entre ellas las de los médicos han puesto a los militares en severos aprietos. Aung Hlaing sólo ha redoblado la represión por toda respuesta. El 1 de agosto, el Consejo Administrativo dimitió y se formó un gobierno, con Aung Hlaing como Primer Ministro. Se interpreta que pretende normalizar su dictadura, aunque cuáles son sus planes ni él parece tenerlo claro…

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