La invasión rusa de Ucrania ha reabierto el debate sobre la necesidad de unas fuerzas armadas europeas. En España las formaciones políticas más a la izquierda repiten el mantra de fundar una OTAN europea. Más movidos por el antiamericanismo que por europeísmo, su principal ambición con esa OTAN europea sería abandonar la OTAN presente. Por lo visto, participar en más de una alianza militar debe de ser incompatible. ¿Lo más penoso? Ya hubo una OTAN europea: la Unión Europea Occidental (UEO). Y si nunca habéis oído hablar de ella, os imaginaréis cuan grande fue su éxito.

De hecho, la UEO es más antigua que la propia OTAN, un año más vieja, para ser exactos. La Alianza Atlántica nace el 4 de abril de 1949 con la firma del Tratado de Washington. Entre sus miembros fundadores se encuentran Canadá, Estados Unidos, Islandia, Italia, Noruega, Dinamarca y Portugal. En contra de lo que se cree, no fue el gobierno estadounidense el principal impulsor de esta Organización Internacional. No me malentendáis, por supuesto, que su interés en la propuesta fue mayúsculo desde el minuto cero. Sin embargo, la concepción de la OTAN ha de atribuirse a los restantes países fundadores: Francia, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo.

“Más movidos por el antiamericanismo que por europeísmo, su principal ambición con esa OTAN europea sería abandonar la OTAN presente”

En 1947 estos cinco países habían firmado el Tratado de Dunkerque para formar una alianza militar defensiva frente a Alemania, por si en el futuro le daba por volver a invadir países vecinos. “Sorprendente” es quedarse corto. En 1947, con Alemania ocupada y cuadripartida entre la URSS, Francia, Estados Unidos y Reino Unido ¿cómo podía preocuparle a alguien un incierto rearme alemán?

La auténtica motivación para fraguar a una alianza militar defensiva no era Alemania, sino la cada vez más amenazante URSS. No es casualidad que el Tratado de Dunkerque se firmara el 4 de marzo, a ocho días del evento que muchos historiadores describen como la declaración de guerra de la Guerra Fría.

“No fue el gobierno estadounidense el principal impulsor de esta Organización Internacional […] sino los países de la UEO”

El 12 de marzo de 1947, el Presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, compareció en el Congreso. En su discurso, acusó a la URSS de injerencias en la guerra civil griega para alimentar las hostilidades entre comunistas y monárquicos. Más discretamente, hizo referencia a las dictaduras títeres que Moscú había implantado en Europa del Este, invocando el derecho de los pueblos de elegir su sistema político.

Aunque entonces no percibió su importancia, este discurso se representa la primera formulación de la doctrina Truman, o sea, de la política exterior de Estados Unidos desde 1947 hasta la salida de Truman de La Casa Blanca en 1953. A grandes rasgos, se resume en una directriz: la contención del comunismo. Los regímenes pro-soviéticos debían ser prevenidos y los países bajo la órbita del Kremlin y la propia URSS puestos en cuarentena.

“el Congreso estadounidense aprobaba el Acta de Seguridad… creando la CIA y el Pentágono”

Pocas semanas más tarde, el Congreso estadounidense aprobaba el Acta de Seguridad. Esta ley reformó de arriba abajo las instituciones del país vinculadas a la defensa y de seguridad. La cúpula organizativa del ejército se reformó, dando lugar al sistema aún vigente, popularmente conocido por la silueta del edificio que alberga su sede: el Pentágono. Más importante aún fue la restructuración y ampliación de sus servicios secretos en la Agencia Central de Inteligencia, en inglés Central Intelligence Agency (C.I.A.).

Al otro lado del Atlántico, los europeos no se quedaron de brazos cruzados. Con una URSS cada vez más beligerante, Francia, Reino Unido y los países del Benelux se apresuraron a concretar el Tratado de Dunkerque en una alianza militar: la Unión Europea Occidental, mediante el Tratado de Bruselas (1948).

“Francia, Reino Unido y los países del Benelux se apresuraron a concretar […] una alianza militar: la Unión Europea Occidental.”

Si examinamos su texto, vemos que se intentan guardar las apariencias repitiendo la fórmula de Dunkerque. Oficialmente la UEO no surgía para hacer frente a la URSS sino a un posible resurgimiento de una Alemania belicista. El propio propósito de una alianza militar se diluye en el texto del tratado tras una serie de declaraciones de cooperación económica para la reconstrucción de Europa, la necesidad de hermanar a los pueblos y la cooperación económico-cultural. No es hasta el art. IV cuando se habla abiertamente del deber de defenderse conjuntamente en caso de que uno de ellos sea atacado por una potencia hostil.

Por razones obvias, el texto tuvo que ser reformado en 1954, cuando Italia y Alemania ingresaron en la UEO. Para entonces, su rol ya había sido canibalizado por la OTAN.

“Oficialmente la UEO no surgía para hacer frente a la URSS sino a un posible resurgimiento de una Alemania belicista”

¿Por qué fueron los países de la UEO los que a menos de un año de establecer esta alianza militar abrieron negociaciones con Estados Unidos y Canadá para fundar la OTAN? ¿No advirtieron que esto mataría su propio proyecto militar? La respuesta es bastante sencilla. El 24 de junio de 1948 la URSS inició un bloqueo terrestre al Berlín occidental que se prolongaría hasta el año siguiente. Frente a la perspectiva de una tercera guerra mundial inminente, los países de la Europa occidental sintieron la necesidad de involucrar a Norteamérica en la defensa de su territorio. Así en 1949 nace la OTAN que da un puñetazo encima de la mesa europea posicionando su cuartel general en Bruselas, donde se mantiene hasta la fecha.

Desde luego, Estados Unidos no hizo de ONG. Era en su propio interés que la Europa occidental no cayera en manos de Stalin.

En paralelo a este proceso, en 1952 entra en vigor el Tratado de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA). Cuatro años más tarde, aparecen la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EuroAtom) y la Comunidad Económica Europea (CEE). En 1992, el Tratado de Maastricht abría la senda de unificación de estas diferentes organizaciones internacionales en lo que hoy es la Unión Europea.

“Frente a la perspectiva de una tercera guerra mundial inminente, los países de la Europa occidental sintieron la necesidad de involucrar a Norteamérica en la defensa de su territorio”

En un primer momento, no estaba claro si la UE absorbería a la UEO. Para empezar, si con el fin de la Guerra Fría (1989), la OTAN se quedó desubicada, pues imaginad como se quedó la UEO. Un proyecto de defensa europeo propio parecía innecesario, en un momento en que la propia OTAN se percibía obsoleta.

En segundo lugar, había un problema de membresías. La mayoría de los países que firmaron Maastricht eran simultáneamente miembros de la CECA la EuroAtom y la CEE. Sin embargo, no todos estaba en la UEO. Portugal y España habían ingresado en 1990 y Grecia retrasaría su entrada hasta 1995.

Irlanda y Dinamarca que habían ingresado en las Comunidades Europeas en 1973 y Suecia (1995) nunca ingresaron en la UEO como miembros de pleno derecho. Se limitaron a aceptar una invitación como Estados observadores.

“con el fin de la Guerra Fría (1989), la OTAN se quedó desubicada, pues imaginad como se quedó la UEO”

Este desajuste de miembros de la UEO respecto a las Comunidades Europeas se agravaba por su vinculación a otra organización internacional del Viejo Continente, el Consejo de Europa.

Aunque incluso su bandera guarda parecido con la de la UE, el Consejo de Europa fue fundado en 1949 con la ratificación del Tratado de Londres por Italia, Francia, Noruega, Irlanda, Dinamarca, Suecia y Noruega. Esta organización se marcó como propósito la defensa y promoción de los DDHH, lo que se concretó un año después de su fundación con la aprobación del Convenio Europeo de Derechos Humanos del que surgiría una de las instituciones internacionales más reconocidas y valiosas de la historia contemporánea: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Consejo de Europa - Wikipedia, la enciclopedia libre
Países miembros del Consejo de Europa.

Pues bien, como decíamos, el Consejo de Europa no es parte de la UE y siempre tuvo una vida separada de las Comunidades Europeas. Sin embargo, durante décadas, los miembros de su Asamblea Parlamentaria, pertenecían simultáneamente a la Asamblea Parlamentaria de la UEO.

“Este desajuste de miembros de la UEO respecto a las Comunidades Europeas se agravaba por su vinculación al Consejo de Europa”

Todas las Organizaciones Internacionales tienen, como mínimo, un órgano asambleario, donde están representados todos sus miembros. El ejemplo más visible sería la Asamblea General de Naciones Unidas. También suele haber un órgano de gobierno donde ya no tienen por qué estar representados todos sus miembros. En la O.N.U. este sería el Consejo de Seguridad.

En la UOE, el órgano de gobierno era el Consejo de Ministros. Pese a su nombre, los ministros de Defensa y Exteriores no acudían a menudo a sus reuniones que quedaban en manos de unos embajadores designados por los gobiernos de los Estados miembros. En cuanto a la Asamblea de la UOE, tenía la peculiaridad de que sus representantes o diputados eran simultáneamente los representantes de sus países en la Asamblea del Consejo de Europa. Claro está, como no todos los países del Consejo de Europa eran miembros de la UOE, sus asambleas no eran idénticas. Además, la asamblea de la UOE tenía funciones meramente consultivas. No obstante, seguía siendo una situación anómala que complicaba su integración en la UE, en la medida en que algunos veían a la UOE como una prolongación del Consejo de Europa – o de la propia OTAN.

“Asamblea de la UOE, tenía la peculiaridad de que sus representantes o diputados eran simultáneamente los representantes de sus países en la Asamblea del Consejo de Europa”

Con mayor o menor acierto, se trampearon estas dificultades en 1997 cuando los países de la UE firmaron el Tratado de Ámsterdam, acordando que la UE adquiriera las competencias del “Segundo Pilar”, es decir, políticas de desarrollo exterior y seguridad común (PESC) y de política europea de seguridad y defensa (PESD).

El 13 de noviembre de 2000, el Consejo de Ministros de la UEO celebró la más importante reunión de su historia en Marsella para iniciar el desmantelamiento de la organización. Se acordó la transferencia de competencias a la UE. En concreto, sus competencias y personal se trasladaron paulatinamente al Instituto de Estudios de Seguridad de la UE y al Centro de Satélites de la UE.

Unión Europea - Wikcionario, el diccionario libre
Países miembros de la UE.

Finalmente, un año después de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa (2010) que culminó la vigente arquitectura institucional de la UE, la UEO se disolvió el 30 de junio de 2011.

Aún no ha terminado la guerra en Ucrania y ya está claro que no mejoraremos la política de defensa de la UE. Como Alto Representante de Asuntos Exteriores de la UE, Borrell propuso crear un mando europeo al que temporalmente se asignaran algunas unidades de cada país. Este modelo imitaría al de los Cascos Azules, tropas cedidas a un mando común en marco de Naciones Unidas. Pero Hungría y otros países ya han dejado claro que nada de convertir la UE en una OTAN del Viejo Continente. Por enésima vez revivimos el fracaso de la Unión Europea Occidental.

“la UEO se disolvió el 30 de junio de 2011”

Este escepticismo nacionalista no boicotea sólo la posibilidad de fundar unas fuerzas armadas comunes para los países europeos, sino que carcome prácticamente cualquier proyecto de coordinación defensiva circunscrito al Viejo Continente. Nunca está de más recordar que, según las cifras oficiales de los distintos presupuestos, el conjunto de países europeos sumamos un presupuesto militar tres veces mayor que el ruso. Ahora bien, si este presupuesto se divide entre 27 ejércitos diferentes, el aprovechamiento disminuye…