Ángeles Toledano, una de las voces más prometedoras del flamenco actual, presenta su primer álbum Sangre Sucia, un trabajo que combina tradición y modernidad para reflejar su viaje personal y artístico. En esta entrevista, nos comparte cómo el disco ha sido una catarsis, cerrando heridas y celebrando las imperfecciones de la vida. Con influencias que van desde La Niña de los Peines hasta artistas contemporáneas como Billie Eilish, Toledano habla de su compromiso con el feminismo, la lucha contra las imposiciones sociales y la ansiedad, mientras mira hacia un futuro lleno de música y sorpresas.

¿Qué representa para ti Sangre «Sucia»?
Bueno, pues este disco al final ha sido cerrar heridas desde dentro. Y no solo llevadas al dolor, sino obviamente también la celebración. En el caso de la parte más dolorosa, pues ha sido como entrar hacia afuera y… es como esa cicatriz.
El título del disco es muy potente.
¿Te imaginabas así tu primer álbum debut cuando empezaste a trabajarlo?
No, no ha sido difícil. Tampoco me puse una expectativa, de cómo tenía que ser. Hemos ido trabajando, poco a poco… Al final, obviamente me estás entrevistando a mí, pero esto es el resultado de mucha gente trabajando, todos músicos. Al final, el disco ha quedado como lo que cada corazón ha aportado. Entonces, no le puse una expectativa fija de que tenía que ser de cierta manera, porque no es solo mi idea, sino que tenía que tener mucha colectividad.
Es como mi primera promoción fuerte, por así decirlo. Muy bien, me parece genial poder contar y hablar, y que se refleje realmente lo que pienso sobre cómo fue creado el disco. Me parece genial que, ya que la gente lo puede escuchar, también lo pueda leer y comprender.
En tu álbum «Sangre Sucia», abres con «Araora», una toná campesina en desuso. ¿Qué te llevó a recuperar este estilo?
Está totalmente en desuso. Y no sé si se conocerá mucho, pero es un cante propio de mi pueblo, de Villanueva de la Reina. Había una grabación. Entonces, en cuanto me lo pusieron en las manos y lo escuché, fue como: «Yo tengo que empezar a caminar desde aquí». Sabes que, en el momento en que el proyecto empiece a andar, tiene que ser desde su origen, desde su «casita».
En «Mamá, tenías razón», hablas del mal querer y el empoderamiento femenino. ¿Cómo ves la relación entre tu música y el movimiento feminista dentro del flamenco?
Soy una cantora muy comprometida, y siento que cargo con cierta responsabilidad política que quiero defender. Me esfuerzo en formarme todos los días en ese compromiso. Por eso, poder encontrar un lenguaje en el que todas nos sintamos abrazadas y empoderadas era también algo muy clave para mí.
Tu música toca temas profundos como la lucha contra las imposiciones sociales. ¿Qué esperas que tu álbum aporte al diálogo sobre los roles de género?
Espero que inspire. Me encantaría poder inspirar, igual que a mí me inspiran tantísimas mujeres de la escena actual, no solo en la música, sino también en el arte, el periodismo, el teatro… En todo. La escena española ahora mismo está súper interesante, es muy rica y muy inspiradora.
Realmente, este disco lo siento como algo muy colectivo en cuanto a inspiración.
¿Tenías claro el tipo de mensajes que querías dar?. ¿Lo mas difícil es empezar y saber elegir entre tantas historias?
No, nunca tuve como una propuesta de «ah, quiero hablar de esto». Fue más bien que iba haciendo letras sin pretensión, apuntando notas en el móvil, así, de forma espontánea. Y cuando ya reuní un discurso y una dirección, empecé a dimensionar ese concepto.
¿Cómo te sientes al presentar un álbum debut con temas tan comprometidos socialmente? ¿Miedo a la crítica?
Pues no, la verdad. Porque tengo muy claro que mi discurso ya está dicho muchas veces, incluso siento que está pasado. A veces es como pereza tener que volver a explicar lo mismo, pero hay gente que no se entera. Hay quienes no lo entienden, y toca repetir una y otra vez.
Pero bueno, no nos puede dar pereza porque tenemos que estar ahí, pico y pala. Todavía hay mucho por hacer, muchísimo, desgraciadamente. Así que, lejos de frenarme, la crítica negativa hasta me da cierto morbo para seguir adelante.
¿Es esto lo que puedes aportar al panorama musical? ¿Sinceridad?
Sí, hemos querido que esto sea algo muy sincero y honesto, reflejando lo que somos y utilizando los recursos que tenemos. Al final, sin más, sin la pretensión de alcanzar nada ni de llegar a una meta, simplemente con las ganas de plasmar nuestra música y lo que nos gusta hacer.
¿Qué ha sido más desafiante, la letra o la música?
¿Con qué te quedarías de todo el proceso de lanzar «Sangre Sucia»?
¡Con todo! Es que me lo he pasado muy bien. Te lo juro. A mi me preguntaban: «Ángeles, ¿cómo te lo estás pasando?». Yo respondí: «Tío, me estoy riendo en el estudio». Y me dijeron que eso fue la señal de… No lo sé, pero es que realmente me lo estoy pasando muy bien. Aunque sea agotador, tengo ganas de más ideas, de soltar más, de seguir generando contenido. No se me va a caer la pila.
En tu música se nota una gran influencia de los clásicos del flamenco. ¿Qué artistas o figuras han sido tus mayores referentes? ¿Cómo han moldeado tu propio estilo?
Como referencia musical, tengo a La Niña de los Peines, Pastora Pavón, La Paquera, Remedios Maya, también Billie Eilish, Kali Uchis… Muchísimas. Y de mis amigas, pues Alba Morena, Lullibono, un montón. Y luego, obviamente, mi madre, mi vecina, la amiga de mi abuela, mis amigas…
Mis amigas, todas las mujeres que están a mi alrededor, son inspiración.
Mencionas que para hacer tu propio camino, primero es importante conocer el flamenco puro. ¿Cómo lo hiciste tú?
Como empecé tan pequeña, ha sido un proceso que casi no me he dado cuenta de que ha ido sucediendo. Siempre he sido una niña muy inquieta que le ha encantado el flamenco clásico, así que me pasaba las tardes y las horas escuchando flamenco. Y sí que es verdad que eso me ha ayudado a tener una base sólida desde la que construir.
¿Te gustaría modernizar el flamenco?
¿Hay alguna canción en particular de «Sangre Sucia» que refleje una experiencia muy personal?
Hay muchas, pero la «Soleá» es una de las más especiales. Fue compuesta en un momento muy bonito de mi vida, realmente significativo. Le tengo mucho cariño a esa canción porque expresa emociones profundas que viví en ese entonces. Cada vez que la canto, me conecta con esos sentimientos y ese momento tan especial.
¿Cómo has llevado el síndrome de la impostora?
¿Qué ha significado la figura de tu abuelo en todo esto?
Un montón, porque al final él fue quien, cuando se enteró de que a mí me gustaba el mundo del flamenco, se convirtió en mi sensei. Ahora, mirando al futuro, hay otros temas sobre los que me gustaría alzar la voz. Por ejemplo, la productividad que nos exigimos, que es un tema muy actual y lo hemos comentado en varias reuniones. También me gustaría hablar sobre esas «mariposillas» que no son amor, sino que se llaman ansiedad. Creo que sería interesante explorar eso, y muchos más temas que están presentes en nuestra vida.
¿Cómo te ves de aquí a 5 años?
¿Qué se viene en los próximos meses?
Se viene más música. Creo que va a ser algo muy guay. No me han hecho la pregunta, pero te adelanto que, además de esta sorpresa musical, también habrá un concierto. Será el primer concierto de «Sangre Sucia», y va a ser aquí en Sevilla, en el Monkey. Está genial, porque el Monkey es un sitio muy guay. Y después, el 16 y 17 de enero en Madrid, en Conde Duque. Estoy muy emocionada, con muchísimas ganas.










