Nadie puede negar que las Sweet California son la girl band más exitosa del momento en España. Sin embargo, y a pesar de estar en lo más alto del panorama musical, las tres integrantes del elenco –Alba Reig, Sonia Gómez y Tamara Nsue –siguen teniendo los pies en el suelo, manteniendo la humildad, la transparencia y la profesionalidad que las han definido desde que se formó el grupo en 2013. Su último disco, Origen, supone un cambio radical a lo que las Sweet California estaban acostumbradas a crear e interpretar. Alba Reig nos habla un poco más sobre el disco y de cómo ha evolucionado el grupo en los últimos años.

 

Con Origen habéis cambiado de idioma y de repertorio musical, ¿qué tal acogida está teniendo entre vuestro público?

Genial, la verdad, a pesar de ser un cambio bastante radical. Sí que es verdad que aunque existan todavía temas pop y sigamos manteniendo la dinámica de temas divertidos, teníamos nuestras dudas (y un poco de miedo) a la hora de meternos en ritmos más latinos y en español. Pero hemos terminado ahora la firma de discos, y ha sido una sorpresa para todos la buena acogida que ha tenido entre el público.

 

 

Visto desde fuera, da la sensación de que habéis enfocado el disco al mercado de Sudamérica principalmente…

Sí y no. Realmente ha salido natural. Empezamos a componer hace ocho meses y comenzaron a salir temas en español y un poquito más latinos, sin pensarlo. Si nos podemos subir al carro del mercado latinoamericano, estupendo.

 

¿Crees que este nuevo disco va a salir un nuevo Sweet California?

No lo sé, pero yo firmaría porque las cosas siguieran como hasta ahora, que han ido muy bien.  Es lo único que pido.

 

¿Ha cambiado mucho el grupo desde que empezasteis en 2013?

Yo creo que la relación ha sido siempre igual de buena. Ahora nos queremos más, al final han pasado casi seis años. Somos humildes y tenemos siempre los pies en la tierra, y eso ha sido clave para que nos mantengamos como una familia.

 

Sois un grupo de referencia para muchas adolescentes y preadolescentes, ¿para vosotras es una responsabilidad saber que estáis influyendo en ellos?

Sí, somos conscientes de que tenemos un gran público que está en una etapa de crecimiento, y que cualquier palabra o frase puede cambiarles su mentalidad fácilmente. También es verdad que nosotras no tenemos que aparentar nada: somos bastante sencillas, y lo que nos gusta y lo que transmitimos es nuestro amor por la música.

 

La relación de amistad que mostráis al público, ¿es real o es pura fachada?

[Risas] Nos lo preguntan siempre que terminamos las entrevistas, “oye, decidnos la verdad ¿os lleváis bien entre vosotras o no?” [risas] Hemos tenido la suerte de conectar las tres muy bien, y nos respetamos entre nosotras, que es realmente la base de una buena relación. Cada una tenemos un rol y una personalidad diferente, que aportamos al resto del grupo y lo hacemos crecer. Yo creo que esa es la clave de que conectemos tan bien y de que todo fluya.

“Cada una tenemos un rol y una personalidad diferente, que aportamos al resto del grupo y lo hacemos crecer. Nos respetamos entre nosotras, y Creo que esa es la clave de que conectemos tan bien y de que todo fluya”

 

Sois el grupo femenino más representativo a nivel español, ¿existe el machismo en el mundo de la música?

Sí, pero no solo en la música, sino que se ve reflejado en todos los aspectos de la vida diaria. Cada vez menos, hemos dado muchos pasos, pero se nota. A veces te exigen más por el hecho de ser mujer, o te miran con más lupa, pero yo estoy contenta de que cada vez estemos evolucionando poco a poco hacia una sociedad diferente, más feminista.

 

Si tuvieras que definir a Sweet California con una palabra, ¿cuál sería?

Divertidas  [risas] Nos lo pasamos muy bien juntas.

 

Escoger un partner para hacer una colaboración con Sweet California…

Igual Tami o Sonia te dirían algo internacional, pero yo tiro mucho por la tierra. Escogería a Manuel Carrasco.

 

Vuestras letras son bastante medidas y cautas, ¿qué opinas de las letras agresivas y machistas del género del reaggeton?

A mí me da pena cuando la gente engloba al reaggeton de música machista, porque una canción engloba mucho, no es solo la letra. Existe una producción que valorar, unos ritmos… Es cierto que a mí personalmente no me gustan las letras que tienen componente machista, pero hay otras partes del estilo a las que se les puede sacar partido y de las que se puede disfrutar. A nivel musical el reaggeton tiene mucho potencial, pero en el nivel de las letras queda mucho por mejorar. Nosotras hemos metido ritmos latinos, pero las letras son absolutamente todo lo contrario.

 

¿Te consideras feminista?

Por supuesto.

 

Sois un grupo que manejáis muy bien las redes sociales, ¿crees que es posible hoy en día triunfar sin un contacto directo con vuestro público por las redes sociales?

No sabría decir. Todo puede pasar, pero creo que es importante estar al día con las nuevas tecnologías, porque es una herramienta más. Nuestra experiencia ha sido muy positiva, el tener ese trato cercano con los seguidores.

 

 

¿Qué le dirías a alguien que quisiera ser cantante?

Lo más importante es la formación, tanto musical como cultural. Al final como artista te van a poner a prueba a todos los niveles. Por supuesto la musical es crucial, porque si te llega un tren y no eres capaz de cogerlo porque no estás preparado, no la puedes aprovechar. Hay que escuchar mucha música, ir a academias de canto… Trabajar, básicamente.

 

¿Cómo te ves dentro de quince años?

[Resopla] Qué difícil [risas]. Trabajando en la música, aunque no sea como cantante. Me gusta mucho la música en todas sus facetas.

 

“Lo más importante es la formación, tanto musical como cultural. Al final como artista te van a poner a prueba a todos los niveles”

 

Y ahora, como Alba, ¿un sueño?

La Alba de Sweet California y la de estar por casa es la misma casi, ¿eh? [risas] Dedicarme a la música toda la vida, es lo que me apasiona.

 

¿Un miedo?

Los cambios radicales. La música es una montaña rusa y estar arriba, estar abajo… eso me da un poco de miedo, el cómo afrontarlo. Pero soy optimista.

 

¿un defecto?

Soy muy desordenada.

 

¿Y una virtud?

No sé si será una virtud, pero soy muy cabezota. Trabajo mucho para conseguir lo que quiero, me pongo muchas metas…

 

¿Un deseo para 2019?

Que las mujeres sigan dando pasos, y que los medios lo visualicen. Y sobre todo, que poco a poco nos vayamos apoyando cada vez más hasta alcanzar la igualdad real con los hombres.

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