Laura Ledesma, actriz y directora de La Corona Producciones, es una de las grandes promesas de las artes escénicas. Desde 2012 hasta la actualidad, su iniciativa y empeño han culminado en la tercera obra presentada por su compañía teatral, “FAN”. Una comedia repleta de dificultades que pondrá en entredicho la capacidad de análisis del espectador y le hará replantarse la realidad y los conflictos intergeneracionales que perduran en el tiempo. “FAN” nos aborda con un interrogante: ¿Cuál es el precio del éxito?

Fotografía proporcionada por Bedelka Talent
Fotografía proporcionada por Bedelka Talent

¿Qué la motivó a adentrarse en esta profesión y dónde adquirió los conocimientos y herramientas necesarios que la han convertido en la actriz que es ahora?

¿Sabes lo que pasa? Que no recuerdo querer ser otra cosa. Sí que de pequeña quería ser arqueóloga también, pero porque veía las pelis de Indiana Jones entonces yo quería hacer eso. Creo que con el tiempo me di cuenta que más que arqueóloga, que también, lo que quería era ser Harrison Ford. Lo único que recuerdo querer ser es actriz y arqueóloga, y luego acabé estudiando Historia del Arte. La arqueología y el mundo del arte es una cosa con la que estoy bastante conectada todavía. Me gusta muchísimo estar informada de lo que se descubre, soy una apasionada de Egipto…Es como que, al final, lo hice todo. 

Estudié en la escuela de Juan Carlos Corazza. Estuve encantada y, de hecho, sigo bastante conectada con el estudio y me encanta volver a reciclarme. Por ejemplo, el año pasado cuando acabé de rodar “Dos vidas”, que acabamos en diciembre, me tiré los primeros meses de este año yendo a cursos, formándome no solo en estudio, pero en el estudio volví como un mes, ¿sabes? Entonces estoy siempre conectada con mi escuela.

Esa pasión por la Historia del Arte, ¿le ha llevado a querer encarnar personajes históricos?

Hice Isabel de Valois en una serie que se llamaba “Reinas” que se emitió en La 1 y era también para la BBC; la rodamos en inglés. Cuando me dieron ese personaje lo primero que hice fue irme al Prado a mirar el retrato que tienen de Isabel de Valois, que es la tercera esposa de Felipe II, y me fui allí para inspirarme un poco en el arte de la época. No tanto por la Arqueología me han dado un papel, pero desde luego  que es una fuente de inspiración cada vez que tengo la oportunidad. 

«aunque no esté trabajando contratada por otras productoras, nosotros siempre estamos creando y generando proyectos»

Además de ser su profesión, ¿qué le aporta a su vida personal el teatro y la interpretación?

Un montón de cosas. Yo tengo una productora, una compañía de teatro que se llamaba La Corona Producciones que creamos con otros tres compañeros, tres actores; para en los tiempos donde no tenemos proyectos de otros, poder generar nuestras propias historias, crear lo que nos apetezca. Al final, creo que es una forma de vida, como que aunque no esté trabajando contratada por otras productoras, nosotros siempre estamos creando y generando proyectos. No sé vivir si no estoy alrededor de guiones, de historias, de personajes…

A la hora de plantear una nueva producción teatral, ¿cómo aborda la creación de personajes y la historia que cuentan?

Depende de cómo sea el proceso. En un proyecto donde te contratan muchas veces lo que pasa es que tienes que pasar una fase de casting, de pruebas. A veces es una prueba y con eso ya tienes el personaje, y otras veces no. Otras veces son cinco pruebas, por ejemplo. Igual te tiras un mes haciendo pruebas para un proyecto. Y, luego, en esta profesión siempre está el riesgo del “no”. Siempre está ahí y es una de las partes más duras. Luego, a título personal en la productora, vamos contando un poco las historias que nos apetecen en el momento. Llevamos seis años ya trabajando en este proyecto y hemos contado tres historias muy diferentes que tenían que ver con el momento en el que nos encontrábamos y sí que siento que las historias van creciendo con nosotros. Como ahora mis compañeros y yo estamos cerca de los treinta pues ya son personajes de esta edad, con estos tipos de conflictos, cuando hace cinco años los personajes estaban en la universidad. No sé, es como permitirnos el lujo de llevar a un escenario lo que nos sucede en el momento. 

Fotografía proporcionada por Bedelka Talent
Fotografía proporcionada por Bedelka Talent

¿Quiénes son los integrantes que conforman su productora teatral y cómo abordáis los proyectos a la hora de ponerse a trabajar en equipo?

Eva Ramos, que es la otra actriz de la productora, Jaime Riba y Juan Jesús Di Manuel. En este último proyecto que se llama “FAN”, que acabamos de terminar en el Teatro Lara pero volvemos en noviembre otra vez, hemos trabajado juntos de una manera que ya nos conocemos tanto porque es la tercera producción de La Corona Producciones. Entonces sí que he notado como cosas que ya se han instaurado, maneras de trabajar o maneras de entendernos y de comunicarnos que no hace falta ni ponerlas sobre la mesa, como que han surgido. Lo bonito de este proyecto fue, por ejemplo, que lo generamos en pandemia entonces trabajar a través de Zoom en un momento en el que nadie estaba haciendo nada fue muy interesante, muy creativo y nos salvó un poco la vida a todos. Es siempre complicado, no solo por las veces que nos peleamos entre nosotros, que obviamente nos pasa, pero siempre desde el respeto y el cariño; pero crear es muy difícil, se mueven muchos egos. Además, dirigimos mi compañera y yo, y dirigir a unos compañeros con los que llevas creciendo todo el rato es como dirigir a tu pareja que, a veces, hay roces. Pero la verdad que todo eso, una vez estrenado, se olvida. Y, claro, montar una productora significa que tú como actor lo haces todo; produces, contratas a la otra gente que participa en el proyecto; en este caso, hemos tenido escenógrafas, vestuario, nuestra técnico…Estás pendiente de un montón de cosas y si sacas el espectáculo en gira, lo mismo. Para mí, ser actor tiene un poco de todo, ¿no? Por ejemplo, cuando estás rodando, yo no concibo nuestra profesión sin estar pendiente de las necesidades del resto del equipo como el equipo de cámara dónde necesita que te pongas, qué necesita el equipo de sonido, lo mismo con vestuario…

¿A quién le daría las gracias por haberla apoyado durante estos años e haberla impulsado a crecer y mejorar como actriz?

A mucha gente en realidad. A mi madre, para empezar. Mi madre y mi hermana que son mi apoyo y mi pilar todo el rato. A mi chico, con el que vivo y, desgraciadamente, en esta profesión con todas las cosas preciosas que tiene también tienes momentos de mucha ansiedad, de mucha frustración si no viene trabajo entonces tener una persona que te sostiene día a día es un superimportante y, en este caso, él es mi sostén en casa. Y, luego, a mi equipo; Gabriela, Laura, Andrea y Sergio son mi equipo de Bedelka Talent, mis representantes, que son los que están ahí coordinando todo, ayudándome con todo y buscando oportunidades. 

«En cine solo he tenido una experiencia que fue preciosa, muy gratificante…pero me gustaría volver»

¿Qué tipo de proyectos son los que acaparan su atención? 

Ahora mismo lo quiero hacer todo, me da igual. Estoy ahora con otra función de teatro, no es de mi productora, simplemente estoy contratada como actriz con otros compañeros, Gonzalo Ramos y Aníbal Soto, “La Saga”. Estamos en plenos ensayos y está siendo un proceso muy rico y muy divertido pero me encantaría hacer cine, por ejemplo. En cine solo he tenido una experiencia que fue preciosa, muy gratificante…pero me gustaría volver, la verdad. No sé, en realidad, cualquier proyecto que implique estar a gusto con un buen guion, a ser posible, y con una nueva oportunidad. Siento que sigo empezando todavía aunque llevo doce años de carrera y que hay muchas cosas que todavía no conozco. Me encantaría hacer un personaje que montara a caballo o que fuera de acción, algo como “Avengers”. 

Fotografía proporcionada por Bedelka Talent
Fotografía proporcionada por Bedelka Talent

Ha participado en varias creaciones audiovisuales, entre otras, el largometraje “Diana” que le llevaron al Festival de Málaga, ¿recuerda aquella experiencia?

Sí claro, fue muy guay. Fue un rodaje muy particular porque al ser una película indie no tenía la infraestructura de producción de una película con un presupuesto mayor entonces era como rodar un poco en casa. El equipo era muy reducido. Ana Rujas, que es amiga, era la protagonista de la peli; yo todo lo que tenía lo tenía con ella y, claro, teníamos mucha conexión porque Ana y yo nos hemos formado juntas entonces fue muy bonito poder trabajar con alguien con quien te entiendes tan bien. Y luego pues bueno todo el equipo; Irene Cruz que es la directora de fotografía o Alejo que es el director. No sé, lo recuerdo como una experiencia muy agradable y luego ya el momento en el que nos llevó a Málaga fue un subidón porque los festivales de cine son una cosa divertidísima que yo, particularmente, disfruto muchísimo. Estuvimos muy a gusto, muy también en familia porque con un equipo tan pequeño vais cuatro personas y ya está. Si tuviera que definirlo con una palabra sería “familiar”. 

¿Dónde reside la importancia de estrenar en festivales? 

Los festivales son un filtro muy importante. Primero, tienes un jurado profesional que ve tu pieza y, si estás en competición, la valora y eso puede ayudar mucho a según qué producciones. Y, luego, que haya festivales en las ciudades me parece que tiene una importancia cultural enorme porque, al final, durante un tiempo estás generando contenido nuevo y la gente puede ir a disfrutar del ambiente o del cine. Da igual que sean pequeños o grandes, también he estado en el Festival de Almería que es más pequeño que el de Málaga, o en el Festival de televisión de Mónaco que fuimos el año pasado y hay una sensación común; es como que para mí las ciudades se transforman un poco en fiestas. De repente, hay mucha expectación, la gente consume los productos que se estrenan, van a ver a sus actores o directores favoritos…Hay una cosa de celebración del cine que me parece muy mágica y muy especial. Y, luego, te da mucho prestigio. En mi corta experiencia en festivales, que ojalá me toque ir a todos, siento que la gente te recibe con mucho cariño, te agradecen mucho que estés ahí y creo que las películas se ven con mucho cariño. También creo que es un sitio como para valorar el trabajo que cuesta grabar una película porque, al final, siento que eso es una cosa que igual, al público general, se le escapa.

«“FAN” es una comedia de situación, todo sucede en el ático de Canadá una noche y es una comedia donde el espectador no sabe lo que va a ocurrir en ningún momento»

Anteriormente hemos hablado de su productora que, ahora mismo, se encuentra de gira con una nueva comedia titulada “Fan”. Ha participado en el proceso de escritura junto con su compañera Eva Ramos, ¿qué ofrece esta obra al espectador?

Muchas cosas. Se puede decir que sí, que estamos metidos porque en realidad lo que hemos hecho ha sido un parón de vacaciones. Además, volveremos en noviembre los sábados; o sea, creo que ahí es muy buen momento para que todo el mundo venga a verlo. Noviembre, diciembre y enero, por ahora. “FAN” es una comedia de situación, todo sucede en el ático de Canadá una noche y es una comedia donde el espectador no sabe lo que va a ocurrir en ningún momento. Todo el mundo va pensando que la historia va a ir por un sitio y los giros te van llevando por uno completamente diferente. Creo que lo que puede encontrar el espectador, aparte de reírse mucho y divertirse, es entretenimiento hasta el punto de que se transforma en una especie de thriller en un momento dado, mezcla de géneros. Luego, algo muy genuino que yo creo que no hay ninguna propuesta ahora mismo porque el texto es original nuestro. Es una propuesta original, fresca que recuerda un poco como a estas comedias de teatro de principios de los 90; incluso a sitcoms de la tele como “Friends” donde los personajes se encuentran en situaciones muy extremas, conflictos muy extremos que tienen que ir superando. Creo que es muy entretenida, muy divertida y creo que, además, te puedes llevar una reflexión sobre el ego, el fenómeno fan y el éxito en general que es interesante. 

Fotografía proporcionada por Bedelka Talent
Fotografía proporcionada por Bedelka Talent

¿Cómo surgió contar una historia como la de “FAN”?

Nosotros siempre intentamos contar historias que nos tocan. En este caso, por ejemplo, “FAN” está basada en hechos reales; no te diré qué parte porque es importante que el espectador vaya a verla sin saber pero hay una gran parte de la función que está basada en hechos reales, cosas que nos han pasado a nosotros. Al ponerlas al servicio del arte, por decirlo así, en este caso además un evento doloroso que nos sucedió, te permite hacer una reflexión sobre cosas reales o sobre cosas de la vida. “FAN” es una comedia pero los personajes, al estar en una situación tan extrema y al pasarle cosas tan extremas que parten de heridas que tienen ellos, nos tiramos como un mes de ensayos o mes y medio porque ensayábamos dos veces a la semana sin que saliera la comedia. Era imposible porque estábamos primero investigando todo el dolor de esos personajes hasta que pudimos pasar a explorar la comedia; pasó un tiempo de entenderlo mucho, de entender por lo que estaban pasando. Todo ese proceso hace que tú, cuando veas la función, empatices y aunque ellos están viviendo una situación muy extrema que no te habrá pasado a ti en tu vida, da igual, porque de lo que hablan es universal. Nosotros todo lo que tenga que ver con la tradición, con herir el ego, con lo que significa triunfar, el éxito… Yo creo que se extrapola no solo al arte, sino a todas las cosas de la vida. 

«todo el mundo se puede identificar porque trata temas sobre feminismo, nuestra posición política en el mundo, las contradicciones que tenemos todos…»

Felipe, Mónica y Canadá son los protagonistas de la historia, ¿qué simbolizan o representan cada uno de ellos y cuál es el nexo de unión que provoca el encuentro entre los mismos?

Uy, ¡qué buena pregunta! Bueno, Felipe representa el éxito estándar; Mónica creo que sería la búsqueda personal, la búsqueda de identidad y Canadá no sabría definírtelo con una palabra pero creo que sería como el conformarse, la conformidad, igual la resignación más. 

La verdad que te diría que poco, la casualidad. Canadá llega una noche a su casa después de trabajar; que trabaja cantando en un garito como de Malasaña o Chueca, y entonces al llegar a su casa se encuentra a Mónica que está llorando desconsoladamente debajo de su portal y un poco porque no puede dejarla ahí o por ayudarla, acaba subiéndosela a casa. A partir de ahí se empieza a desarrollar todo, pero es la casualidad lo que les une a los tres. 

También estrena la obra teatral “La Saga”, ¿cuál crees que es el factor que atrapará el interés del público que vaya a verla?

Esta obra ya existe. Es la adaptación de una obra que se llama “Els Brugarol” que está girando por Cataluña de Ramon Madaula que es un dramaturgo y actor catalán buenísimo y que, ahora mismo, tiene mucho prestigio en Cataluña. Creo que es una comedia divertidísima, muy actual, con la que todo el mundo se puede identificar porque trata temas sobre feminismo, nuestra posición política en el mundo, las contradicciones que tenemos todos, que a veces los ideales no son tan sencillos de llevar a la vida real y de ser coherente toda tu vida con tu pensamiento político o con lo que tú consideras moral. Es una obra en la que los personajes piensan que son una cosa y luego se dan cuenta de que no son eso. 

«Vivimos por inercia sin cuestionarnos muchas veces por qué hacemos las cosas y, muchas veces, el heteropatriarcado tiene mucho que ver»

Jimena es su personaje en esta obra dirigida por Cristina Higueras, ¿en qué se diferencia de ella?

Jimena es una tía con mucho carácter, un carácter diferente al que tengo yo porque ella se exalta mucho. Estamos investigando todavía la manera de exaltarse de una manera que no sea desde la violencia, no sé si me explico; que no sea como que parezca que va a matar a los otros personajes todo el rato. Creo que el punto este es interesante de encontrar y estamos buscando todavía, pero me interesa mucho este personaje. Es una chica de mi edad que está embarazada y que ha decidido cambiarse los apellidos de orden, ponerse el apellido de la madre antes del apellido del padre porque está muy comprometida con el feminismo y porque piensa que ya está bien de seguir repitiendo patrones. Vivimos por inercia sin cuestionarnos muchas veces por qué hacemos las cosas y, muchas veces, el heteropatriarcado tiene mucho que ver. Ella dice: “Hasta aquí, el apellido de mi madre por delante”. Eso desencadena una bomba en la familia que es lo que hace que se desarrolle esta historia, si ella no tomara esa decisión, no habría obra de teatro. 

Ha protagonizado la serie “Dos vidas” emitida en TVE, ¿cuál diría que es la principal diferencia entre el teatro y el audiovisual desde el punto de vista del intérprete? 

Todo, son lenguajes completamente diferentes. Muy interesantes los dos y muy satisfactorios, pero diferentes. Para mí, la principal diferencia – y es una obviedad pero no lo es tanto en realidad – es que cuando haces teatro tienes al público directamente ahí sentado; esto quiere decir que tú actúas sabiendo para quién estás actuando. Cuando ruedas, en realidad no es así porque no sabes el feedback de la gente, no tienes un feedback inmediato, no tienes ese 80% que es el público ahí sentado o la gente para la que cuentas historias. Para mí, esa es la principal diferencia. Y, luego, pues que en teatro siempre puedes hacer un proceso entero y en orden cronológico de un personaje. Tienes la oportunidad de repetir con lo cual puedes ir profundizando más o de otra manera y descubrir cosas nuevas. En cine y en tele, especialmente en tele, con los ritmos que llevamos, y en una serie diaria, esto es muy difícil; desarrollas otros tipos de resortes para interpretar entonces tienes que tomar muchas decisiones de antemano, llevar muy bien estudiado, hacer un estudio en profundidad de todo, no tienes tiempo para ir profundizando en ensayos. Tienes que tomar muchas decisiones sobre papel, ver si funcionan y desarrollar ese criterio de si funciona o no funciona rápidamente. Esto creo que es la diferencia más gorda entre, especialmente, una diaria y el teatro; el proceso de descubrir al personaje y descubrir las secuencias. 

Fotografía proporcionada por Bedelka Talent
Fotografía proporcionada por Bedelka Talent

El feedback inmediato a veces puede convertirse en un arma de doble filo. Hace poco hablábamos con su compañero de oficio, Pepe Ocio, sobre la trascendencia de los comentarios dañinos. ¿Se encuentra muy vinculada a sus redes sociales y las consideraciones de sus seguidores?

En teatro y en todas las cosas. Todavía no sé desconectarme de eso pero estoy completamente de acuerdo con Pepe. Creo que la manera de estar sano es no leer nada. De hecho, yo me he quitado Twitter porque al principio, cuando se recibió la serie en España, en Twitter hubo críticas negativas y críticas hacia Julia, hacia mi personaje; a veces la gente se confunde entre actor y personaje pero aún así, duelen. Las críticas negativas siempre duelen. Llegó un momento en el que dije “mira, no tengo ninguna necesidad de estar leyendo cosas negativas y esto creo que no me está haciendo bien”, y me lo quité. Y, la verdad, que desde entonces muchísimo mejor porque realmente, cuando estás en un proceso de trabajo como es una diaria que ruedas todos los días, simultáneamente ver opiniones de la gente, es duro. Sobre todo, porque puede haber diez buenas y una mala, y te quedas con la mala siempre porque es lo que hace daño. Desanima, por supuesto. Sobre todo porque la gente que no se dedica a nuestra profesión  realmente cuesta que entiendan todo lo que conlleva rodar, parece que es como aprenderse las frases, ponerte ahí y que las cosas salen, pero no. Es trabajo de muchísima gente. Por ejemplo, me llevé a mi madre y a mi hermana al plató de “Dos vidas” y me decían todo el rato: “Pero Laura, ¡cuánta gente hay! Todo el mundo hace cosas muy específicas”.

Queremos hacer una breve reflexión de la mano de alguien que vive el día a día en el sector, ¿cómo se encuentra el panorama escénico de nuestro país actualmente?

Yo creo que es muy rico, ¿no? Ahora mismo hay muchísima variedad, muchísimas propuestas. Además hay compañías grandes, compañías pequeñas… esto en cuanto a teatro. En Madrid es muy fácil porque hay muchísimas salas; en Sevilla también tenéis un montón de salas, de hecho, nosotros fuimos de gira con “Una corona para Claudia” a una sala que se llama Sala Cero y me sorprendió mucho ver todo el circuito u opción de Sevilla. Lo mismo pasa en Madrid, hay muchísima variedad y, sobre todo, esto da la posibilidad de que compañías nuevas o gente que está empezando pueda probar. 

¿Qué proyectos tiene planteado para los próximos meses?

Lo que tengo no lo puedo decir porque todavía está por confirmar. Esta profesión es así, siempre hay cosas en el aire. Ahora mismo, que se pueda decir, estoy con “La Saga” que estrenamos en octubre; haremos una gira primero y luego haremos temporada en Madrid en el 2023. Ahora mismo esto es lo que me tiene metida de lleno y con “FAN” que volvemos en noviembre al Teatro Lara en Madrid y con muchas ganas de retomar ensayos también de “FAN” en septiembre. Con estos dos proyectos de teatro que, además, cuando hago tanta tele como “Dos vidas” que es un proyecto precioso pero muy absorbente, no te permite hacer nada más una diaria; volver al teatro es una cosa esencial en mi vida, me crea mucha satisfacción. Y cuando hago mucho tiempo teatro, lo que quiero es rodar, es como que sería feliz pudiendo hacerlo todo a la vez.