Fotografía Alodia Navarro

 

Hoy comienza el fin de semana y lo hacemos a lo grande. ‘Jaulas’ es la nueva película de Nicolás Pacheco que hoy, viernes 23 de noviembre, debes ir a ver al cine. Este film destaca por la brillantez de su guion, por su maravilloso elenco y, sobre todo, por su mensaje.
Hablamos con Estefanía de los Santos, una de las protagonistas de este drama social.

 

Me gusta comenzar hablando sobre los principios. Me gustaría que me hablaras de los tuyos.

Siempre quise ser actriz, desde pequeña. Mi profesión es completamente vocacional. Recuerdo que en Navidad íbamos a la casa de mi abuela en Sevilla y mis primos y yo montábamos shows con playbacks y obras de teatro. A mí me llamaban ‘la artista’. Estaba predestinada. Por suerte, no he vivido tragedia en mi profesión. Puede que sea porque nunca me he hecho demasiadas expectativas. La nominación al Goya no me la esperaba. Yo siempre quise actuar. Lo que quiero es actuar. Nunca he soñado con un papel protagonista de una relevancia superior. De hecho, siempre he preferido hacer papeles más pequeños para poder hacer más. No he sentido frustraciones porque nunca he tenido obsesiones.

En plena crisis fue cuando comencé a trabajar con mayor intensidad. Me siento afortunada de que mi carrera como actriz se haya consolidado en un periodo donde todo iba de capa caída. He hecho y haré otras cosas, pero tengo claro que mi espina dorsal es el arte dramático.

Comentas que tu familia te llamaba ‘la artista’. ¿Tus padres te apoyaron desde el primer momento?

Lo cierto es que no, pero no les quedó más remedio que asumirlo. Nunca me dieron demasiadas explicaciones acerca de por qué no querían que fuese actriz, pero incluso me desapuntaron de una academia de arte dramático porque el profesor los llamó para darles la enhorabuena. Todavía recuerdo ese día: yo estaba presente y me sentía orgullosa de que mi profesor estuviera felicitando a mis padres por mi esfuerzo. Cuando llegamos a casa me dijeron que me habían desapuntado. No me lo podía creer. Me tocó aprender a esforzarme y a luchar contracorriente, pero valió la pena porque aquí estoy. Ahora mis padres son dos pavos reales orgullosos de su hija.

«Nunca he soñado con un papel protagonista de una relevancia superior. De hecho, siempre he preferido hacer papeles más pequeños para poder hacer más»

Hoy se estrena ‘Jaulas’. ¿Qué me dirías de ella?

Hay tantas cosas que decir de esta película… ‘Jaulas’ habla de la libertad, tanto física como emocionalmente. A mí, lo que más me gusta es la libertad que habitas cuando experimentas ciertas emociones. Siempre me estalla algo en el pecho cuando perdono a alguien, es lo más liberador que puede haber, produce un placer exultante. La película habla de eso, aunque también del encarcelamiento que produce muchas otras emociones como la soberbia, el odio o el rencor. Habla de los factores y de las personas que impiden la libertad de otros y sirve de espejo para muchos. Se reflejan temas como el machismo que había entonces, y el que, por desgracia, sigue habiendo hoy en día. Creo que Nicolás ha sido muy inteligente en este aspecto, ha descrito la opresión desde un sector que verdaderamente está oprimido, las mujeres. El leitmotiv de la película es la libertad, pero contada desde muchos puntos de vista. Eso es lo que la hace tan especial.

¿Y qué esperáis de ella?

Espero que llegue a la mayor cantidad de público posible. El mensaje es bonito y muy necesario para todo el mundo. La perspectiva de tu vida cambia cuando ves esta película, y lo hace porque ves la capacidad de subsistir que tienen esas personas que no tienen recursos y que viven en la más absoluta de las miserias, y ellos salen hacia delante. Tus problemas son nimiedades al lado de los suyos.

Salí del cine con ganas de vivir. La tragedia se diluye, no tienes la sensación de haber visto una, terminas con mucha alegría. La culpa es de las imágenes tan brillantes y de esa música tan maravillosa.

¿Dirías entonces que la película te ha aportado mucho humanitariamente?

Sí, mucho. Al principio no me lo esperaba. Soy una mujer que no se crea expectativas, vivo muy en el presente y me gusta encontrarme con las cosas. De ‘Jaulas’ me gustaba mucho el guion, me gustó la primera conversación que tuve con Nicolás por teléfono, pero lo que se ha creado durante el proceso es mucho más de lo que yo me esperaba. La sorpresa ha sido increíble.

¿Por qué deberíamos ir a verla?

Porque te va a invitar a reflexionar de una forma placentera, y te va a hacer que pienses cuáles son tus limitaciones, tu zona de confort y qué deseas. Es muy inspiradora para liberarse. La película no es pesada, sino todo lo contrario. Es muy bella de imágenes, la música es alegre. Creo que es una película que dejará un buen sabor de boca a quien la vea.

«Nicolás ha sido muy inteligente, ha descrito la opresión desde un sector que verdaderamente está oprimido, las mujeres. El latemotiv de la película es la libertad, pero contada desde muchos puntos de vista»

Ampliemos fronteras, hablemos del cine español. Hoy en día existe una falsa industria y opiniones muy negativas hacia la marca España.

Y todo tiene que ver con la política. Creo que se ha hecho y se está haciendo un gran trabajo para que ahora se desprestigie tanto. Las artes cuentan lo que está sucediendo. La música, el teatro, el cine; todos nosotros narramos lo que ocurre en la sociedad, y eso a muchos políticos no les interesa. Solo tienes que pararte a pensar que quitaron las asignaturas de música y filosofía en los institutos. La música es un lenguaje universal que nos conecta con la humanidad y la filosofía nos hace reflexionar y nos obliga a pensar sobre muchos aspectos de la vida. Dos asignaturas que a simple vista parecen importantes y que nos hacen más humanos. Entonces, ¿por qué las quitaron si son la base para obligarnos a pensar y para conectarnos con la humanidad? Los políticos quieren un rebaño de ovejas que no pongan mucha oposición y que sean fáciles de manejar.

Que el cine te haga reflexionar y que te haga tomar conciencia de muchos aspectos puede ser el motivo por el cual nos cierran tanto las puertas. Por eso hay ese desprestigio. Ha habido ministros que literalmente han dicho que el cine español no merece la pena. No entiendo que una persona que se las da de fomentar la marca España diga semejante estupidez. No les interesamos, y eh, nosotros nos dedicamos a entretener, no a educar. La gente que viene a disfrutar de nuestras obras ya estaba preparada y dispuesta para recibir nuestros mensajes. Nosotros no salvamos la vida de nadie, pero muchas veces somos el reflejo de lo que verdaderamente está pasando y hay muchas personas que necesitan justamente eso.

Entonces, dirías que, en general, las artes no están bien valoradas en España.

Para nada. Lo irónico es que fuera de España valoran mucho nuestro trabajo. Solo tienes que ver todas las series y películas españolas que están triunfando fuera. Hay muchos artistas que han tenido que marcharse al extranjero porque aquí no se les valoraba y ahora tienen mucho éxito. Espero que dentro de poco tengamos a políticos que aprecien nuestro trabajo y que, sobre todo, no tengan miedo a que contemos cosas o a que reflejemos ciertas situaciones en nuestras creaciones.

Hablemos del feminismo dentro del cine.

Afortunadamente he trabajado con grandes directoras y dramaturgas. Si en España hay carencia, entiendo que también haya carencia en este sentido. Me consta que, en otros países, como por ejemplo Francia, la mayor ficción y la de mayor relevancia está protagonizada o dirigida por mujeres. En España todavía no, pero sí que es verdad que se les está dando voz a mujeres muy interesantes, no la suficiente, eso está claro, pero es el principio. Lo que pasa es que, si ya es duro vivir en el mundo siendo mujer, imagínate trabajar en un sector que no está bien valorado. Es un camino que ya no tiene vuelta atrás y seguimos avanzando paso a paso. El reflejo son películas como ‘Jaulas’, una película protagonizada por mujeres de más de 40 años. Creo que es un cambio significativo. Obviamente hace falta más guionistas, dramaturgas y directoras, pero lo que verdaderamente es esencial es una buena educación en los colegios, porque no hay respeto en ningún sector para mí. En muchos ámbitos, a las mujeres se nos sigue pagando un 30% menos que a los hombres. El 60% de alumnado de las universidades son mujeres y sus notas de acceso sobrevuelan las calificaciones de la mayoría de los hombres. Sin embargo, solo el 1% de ellas llega a tener un cargo directivo en una empresa. Mires por donde lo mires, no tiene sentido.

«El 60% de alumnado de las universidades son mujeres y sus notas de acceso sobrevuelan las calificaciones de la mayoría de los hombres. Sin embargo, solo el 1% de ellas llega a tener un cargo directivo en una empresa. Mires por donde lo mires, no tiene sentido»

Luego hay mujeres que dicen que ‘no son ni feministas ni machistas’ y eso se debe a una gran falta de información, porque si acogemos al significado de la palabra feminismo, la RAE nos dice que es la defensa de los derechos de la mujer equiparados a los del hombre. Me parece absurdo que una mujer no quiera eso, porque entonces iría en contra de sí misma. El feminismo no quiere ir en contra a los hombres, lo único que persigue es una igualdad legal. Me parece terrible que desde arriba se esté desprestigiando a los movimientos feministas. Que una mujer no se declare feminista se debe a que no han sido capaz de investigar por sí misma, que no se ha informado o que se ha dejado lavar el cerebro. Cuando comenzó el movimiento sufragista en Inglaterra, hubo un porcentaje de ellas que se oponía a que las mujeres participaran en la política porque decían que no estaban preparadas. Es absurdo. Se creen un cuento que no tiene sentido alguno.

De todas formas, estoy muy tranquila. Hay que predicar con el ejemplo, tener paciencia y no enfadarse con las mujeres que nos hacen un flaco favor al resto, el sometimiento es algo muy difícil de quitar. Todas somos algo machistas, tenemos arraigados ciertos micromachismos. Espero que dentro de dos o tres generaciones se aprecie un cambio significativo, pero para que eso ocurra no hay que dejar de sembrar, y por supuesto, tampoco hay que tirar la toalla. Hay que confiar.

Como actriz, ¿utilizas las redes sociales?

No demasiado. Me crean ansiedad. Son demasiado demandantes y está mal visto ser totalmente sincera. Además, me da respeto y quizás algo de miedo el espacio de odio que se crea muchas veces. Todas esas personas que se dedican a insultar a otras detrás de la pantalla, estoy segura de que no dirían esas cosas a la cara. Se han creado códigos de conducta que no son reales. La gente no se odia porque sí, es más, evitamos la confrontación. Han llegado a suicidarse muchas influencers por esta misma razón, aunque también es cierto que hay perfiles que no hacen ningún favor a nadie. Sostener tanta mentira es imposible, las cabezas petan. Una vez leí que una influencer se hizo 150 fotos para quedarse con 1, y luego las suben a las redes como si hubieran disparado el flash una vez y hala, hecho. La gente joven es muy vulnerable. Si se hacen tres fotos y ninguna sale bien, se frustran. Luego vienen los problemas de que no estoy conforme con mi físico, me sobran kilos… Las redes son una realidad de mentira, es muy fácil mentir. Yo prefiero pasar un poco de ellas. Solo utilizo Instagram y cuando me apetece.

«Esta profesión es de largo recorrido. lo importante no es alcanzar el ‘éxito’, sino saber mantenerse y eso se hace con el trabajo de uno mismo, no con contactos»

Me has dicho que has tenido que luchar contracorriente para llegar a ser lo que hoy eres. Actualmente, muchos están en la tesitura en la que tú estuviste: enfrentarse a unos padres que no desean que sus hijos estudien arte dramático. ¿Qué mensaje les mandarías?

Que tengan paciencia y que crean en ellos. Mis padres no me apoyaron al principio y ahora están gordos de orgullo. A los que están empezando, les diría que hicieran cosas y que no dejaran de hacerlas. No hay que esperar a que las oportunidades lleguen. Yo empecé con unos monólogos que yo misma escribía en bares. Me cosía hasta mi ropa. Que hagan, que confíen y que crean en ello. Esta profesión es de largo recorrido. Quiero decir, lo importante no es alcanzar el ‘éxito’, sino saber mantenerse y eso se hacer con el trabajo de uno mismo, no con contactos. También es importante que se diviertan. En el momento en el que esta profesión o cualquier otra, comience a hacerte daño, te produzca ansiedad o te haga sufrir, lo mejor es dedicarse a otra cosa porque no merece la pena.

El arte dramático se basa en entretener, no en operar a corazón abierto. Esta profesión tiene una conexión directa con lo lúdico, y eso no significa que no te lo tomes en serio, pero a la hora de interpretar debes conectar con la alegría y sentir que verdaderamente estás haciendo lo que querías hacer.

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