TOCATA Y FUGA EN CATALUÑA

Esta semana, para contraprogramar la citación a los investigados por el Procés del Juez Llarena en el Supremo, el presidente del Parlament, Roger Torrent, decidió convocar un pleno de investidura de forma extemporánea, por teléfono y sin cumplir los requisitos y plazos que el reglamento de la Cámara fija. Informados los portavoces de la oposición de que el candidato sería Turull y la primera convocatoria el jueves por la tarde (que al día siguiente se le esperaba en Madrid para que el Juez del Tribunal Supremo les procesara y, probablemente, encarcelara provisionalmente) ya que el independentismo confiaba en mandar a Madrid a todo un presidente de la Generalitat a ser procesado y encerrado en Madrid.

El plan se torció cuando los impredecibles chicos de las CUP decidieron abstenerse e impedir la investidura de Turull en esa primera convocatoria del jueves y seguramente también en la del sábado, donde bastaba con una mayoría simple inalcanzable para ERC y Junts per Catalunya sin la renuncia de los fugados Puigdemont y Comí.

De manera que tras otro pleno del Parlament lleno de irregularidades y con los derechos de la oposición pisoteados, el mutis de las CUP dejó a Turull a los pies de los caballos judiciales. Tanto él, como el resto de investigados tenían que presentarse al día siguiente en Madrid para ser procesados y conocer las medidas cautelares que impondría el Juez Llarena para asegurar el procedimiento.

Durante la noche, Marta Rovira cogió el canasto de las chufas y se fugó, siguiendo los pasos de otros investigados como Puigdemont, Comí, Serret, Puig, Ponsatí y Ana Gabriel. Esta nueva fuga, justo horas antes de que el juez decidiera si había riesgo de fuga, si no fue determinante, desde luego no ayudó a que el resto de los procesados salieran bajo fianza o con medidas cautelares.

El resultado fue que todos los procesados acabaron en prisión y que sobre los fugados pesan sendas órdenes de detención internacional que al ex president Puigdemont le ha cogido en Finlandia, donde de las 38 peticiones de extradición por parte de España en los últimos años, se han concedido 36. En la mañana del domingo, la policía alemana retuvo a Puigdemont cuando cruzaba su frontera desde Dinamarca, camino de Bélgica donde espera encontrar mejor trato del independentismo flamenco. En Alemania, el delito de Alta Traición a la Federación con violencia puede llegar a ser castigado de por vida. Por la tarde de ese mismo día, Clara Ponsatí se entregaba a la justicia escocesa.

Mientras tanto, el sábado en el parlamento de Cataluña, en lugar de suspender el pleno, sin más, como le sugirieron a Torrent todos los actores legales, el independentista decidió rubricar un nuevo capítulo esperpéntico, organizando un debate/performance con cánticos en sala anexa, similares a los del pasado 27 de octubre en los que Puigdemont declaró la independencia de Cataluña, la suspendió y se fue a cantar Els Segadors con un multitudinario grupo de alcaldes independentistas, vara de mando en mano incluida.

Hay una víctima sorprendente de los últimos acontecimientos, el líder de Cataluña sí se puede, Domenech, se unió al acto organizado por Torrent, rubricando con su presencia un manifiesto que puede colocar a la marca de Podemos en Cataluña frente al abismo. Hasta ahora, Pablo Iglesias había defendido un referéndum pactado, pero sin trasgredir la ley ni conculcar la Constitución. Con el apoyo de Domenech al secesionismo el sábado, cruza una línea roja de dudoso interés para sus expectativas electorales y pone de manifiesto que son muchos los políticos catalanes que están sufriendo su pintoresca semana de pasión.

EL MISTERIO DEL TFM DE CIFUENTES EN MADRID

Mientras en Cataluña vivían su particular semana de pasión, en Madrid, un diario destapaba diversas irregularidades en un Máster que, aparentemente había cursado la ahora presidenta de la Comunidad de Madrid en 2012, pero cuyas notas fueron alteradas en 2014 por una técnica, amiga de la interesada. Las explicaciones que ha dado Cifuentes se contradicen con las que ha dado la Universidad Rey Juan Carlos y con las que la portavoz de la propia Cifuentes dio al medio en las primeras horas.

Los documentos que se han presentado para justificar que la presidenta sí aprobó una asignatura que aparecía como no presentada y que también presentó y aprobó un Trabajo de fin de Máster que no aparece ni físicamente ni en los registros de la Universidad, están llenos de irregularidades, errores en las direcciones y correos electrónicos que no se corresponden con las fechas en las que la presidenta cambiaba de cargo en la administración madrileña.

Con el paso de los días, se han encontrado más discordancias, irregularidades en la confección del supuesto tribunal evaluador, alumnos que sí cursaron ese máster que afirman no haber visto a la presidenta por allí ni un solo día, pese a que la asistencia a clases es obligada para aprobar dicho máster, el TFM sigue sin ver la luz y en el Twitter de la presidenta han desaparecido todos los que escribió durante el tiempo que se supone estaba cursando el máster de marras.

En un país donde hay políticos acusados de delitos tan graves como la rebelión o la secesión, otros de malversar millones de euros, otros de tener fortunas en paraísos fiscales… puede que parezca poca cosa mentir en el currículo y que, incitar o consentir que un funcionario falsifique un documento público, que es un delito, no parezca tan grave pero, el acuerdo de investidura que firmó el Partido Popular con Ciudadanos tiene un punto que habla concretamente de aquellos que falsifiquen sus currículos o mientan sobre su formación académica como causa para apartarse de la vida pública o romper el citado acuerdo.

Puede que nos encontremos ante las últimas horas de Cifuentes como presidenta de la Comunidad de Madrid y que, o bien el Partido Popular apueste por otro de sus miembros para terminar la legislatura o, se opte por disolver la cámara madrileña y convocar elecciones anticipadamente lo que puede ser catastrófico para más de una formación en Madrid que andan sufriendo su semana de pasión.

LOS JUBILADOS TOMAN LAS CALLES Y LE COMPLICAN LAS VACACIONES A RAJOY

Aunque Montoro tenía guardadas “unas zanahorias”, según sus propias declaraciones” para el año que viene, año electoral en el que se juegan las municipales y gran parte de las elecciones autonómicas, en forma de rebajas fiscales y subidas de sueldos de funcionarios y/o pensiones, el repentino alzamiento de los jubilados españoles, hartos de ser olvidados por este gobierno, le ha complicado las vacaciones de Semana Santa a Rajoy.

Ahora tiene que negociar unos Presupuestos Generales del Estado con sus “socios”, Ciudadanos, comiéndoles la tostada en las encuestas, su apoyo incondicional (o condicionado a su cupo), el PNV y los siempre bien dispuestos Canarios, que incluyan mejoras para Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado a los que les ha prometido homologación, con bajadas de impuestos para las clases medias que siempre votan, subida de pensiones para los jubilados que son su nicho de voto fundamental y, al mismo tiempo, seguir cumpliendo con su estricta política de austeridad y reducción del déficit, siempre a costa de los mismos, eso sí.

El Partido Popular está sufriendo un severo castigo en las encuestas desde hace ya varios meses, fundamentalmente por la corrupción ya que ahora se están siguiendo las instrucciones y juicios tan polémicos como la Gurtell, la Púnica, el Canal de Isabel II en Madrid, la Fórmula 1 o la visita del Papa en Valencia, etc., pero también por la injusta manera en que España está saliendo de la crisis, con empleo precario, salarios de miseria, pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas, de los funcionarios, en una palabra, sin que la supuesta mejora de la economía se note en los bolsillos de la mayoría de nosotros. Si a esto le unimos un papel poco activo durante los últimos años con el gravísimo problema del secesionismo catalán, o incluso su complacencia en muchos momentos, que ha sido percibido por sus votantes como una traición a España, que está siendo muy bien aprovechada por Ciudadanos, cuya postura en defensa de la unidad del Estado es indubitada, nadie podrá negar que el PP está pasando su particular semana de pasión (o mes, o año…)

PODEMOS EN EL AYUNTAMIENTO DE MADRID ENTRE MANTEROS Y ÁRBOLES CAÍDOS

La capital de España, la ciudad más grande y poblada de nuestro país, está en manos de un consistorio cuyos miembros están enfrentados entre sí, no aprecian ni respetan partes de ese propio ayuntamiento como son la Policía Municipal o la misma institución en sí y, además, no están a la altura de lo que requiere un presupuesto de tal magnitud que afecta a varios millones de personas.

Primero crearon un conflicto racial violento en Lavapiés y, digo bien, crearon, al tachar de violencia policial lo que no había sido más que un desgraciado infarto sufrido por un ciudadano senegalés sin que mediara incidente previo alguno. Es más, esos policías municipales acusados, velada o abiertamente, por varios miembros del consistorio, incluida la alcaldesa Manuela Carmena, de ser causantes de la muerte del senegalés, estuvieron más de media hora intentando reanimarle.

Tras una noche de destrozos sin control por el barrio, a la mañana siguiente, la policía hubo de evitar que un grupo de senegaleses lincharan a su propio cónsul cuando acudió a visitar a la familia y amigos de la víctima. El concejal de seguridad, el que debería defender a sus policías, ha cambiado de versión sobre los hechos varias veces y ha dejado en mal lugar a la Policía Municipal de Madrid poniéndoles en riesgo. Desde ese día han sido numerosos los ataques sufridos por los agentes en sus tareas de identificación en Lavapiés.

La solución de Podemos en Madrid a un infarto por una enfermedad congénita sufrida por un ciudadano senegalés que se encontraba en España de forma irregular y que, al parecer, se ganaba la vida como “mantero” es: “despenalizar la venta de productos falsificados” y dejar en el descrédito la actuación de su Policía Municipal. Esperemos por el bien de todos que el polvorín que han formado en Lavapiés no estalle cualquier día de estos.

Sin que se apagasen los fuegos por la muerte del senegalés, el Ayuntamiento de Madrid, pese a la alerta por fuertes vientos, decidió reabrir el Parque del Retiro, que llevaba varios días cerrado por el riesgo que supone la unión de grandes y viejos árboles con rachas de viento huracanado y, desgraciadamente, falleció un niño y su padre resultó herido.

Por un tema similar, caída de árboles en el Retiro con el fatal resultado de un fallecimiento, en el año 2014, cuando Ana Botella era la alcaldesa de Madrid, desde Podemos se acusó a la popular de ser la responsable exigiendo su dimisión. También en Madrid, Podemos vive su particular Semana de Pasión, una más entre tantas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here