Podemos se presentó a las elecciones europeas de 2014 con la cara de su líder, Pablo Manuel Iglesias en las papeletas electorales de su formación. Con ese comienzo ¿qué podría salir mal?

Hay quienes afirman que el fin de Podemos hay que buscarlo en la casa de lujo con piscina y casita de servicio que los actuales líderes podemitas se compraron en Galapagar. Al menos 600.000€ para dejar de vivir en Vallecas, con la gente, con los de abajo, para irse a criar a sus hijos tras el muro de su casoplón, junto a la casta. Otros piensan que la causa es su posición pro independentista en Cataluña que ofende a quienes, en el resto de España, ven como se conceden privilegios, una y otra vez, a quienes  jamás tienen suficiente y que hace sentirse agraviados a sus confluencias de otros territorios que no se ven regados con millones en los Presupuestos Generales del Estado. Otros sospechan que la incongruencia entre el discurso y la realidad les ha ido minando poco a poco. Asegurar que se limitarían los salarios pero en realidad cobrarlos completos, con sus ayudas para la vivienda, con sus cheques para el transporte y luego “donar” el exceso a organizaciones creadas por ellos mismos o sus familiares… Apostar por los círculos y una organización transversal pero acabar tomando las decisiones entre un grupo cada vez más reducido de la cúpula…

“Hay quienes afirman que el fin de Podemos hay que buscarlo en la casa de lujo con piscina y casita de servicio que los actuales líderes podemitas se compraron en Galapagar. Otros piensan que la causa es su posición pro independentista en Cataluña. Algunos sospechan que la incongruencia entre el discurso y la realidad”

Los más están convencidos que la huída de Iñigo Errejón a la plataforma de Manuela Carmena es la puntilla definitiva para un barco del que llevan saltando los pasajeros casi desde su botadura. No en vano de la foto de aquel primer Vista Alegre, solo queda el líder supremo.

Yo creo que el nacimiento de Podemos ya fue la crónica de una muerte anunciada. Un grupo de politólogos mediáticos que se reúnen bajo un discurso populista, en el peor momento de la crisis económica, para decirle a la gente que sus problemas tienen una solución mágica que pasa por acabar con el bipartidismo, con la casta, con el régimen del 78. ¡Y funcionó!

De la nada consiguieron 5 eurodiputados primero y 70 diputados nacionales, confluencias mediante, después. Se hicieron, aunque no fuera con su marca, con las grandes ciudades españolas, en eso que llamaron con su pedantería característica: ayuntamientos del cambio. Y por un momento estuvieron a punto de lograr su ansiado sorpasso al PSOE aunque con ello dejaron el confortable espacio de las ideas, de las palabras, de los unicornios rosas y se situaron en el terreno del hacer, de cumplir, de gobernar, de solucionar problemas de la gente. El balance de su irrupción en el panorama político español fue el fin del bipartidismo PP/PSOE pero no para goberna ellos, sino para instaurar una mayoría aplastante del PP en España y en casi todas las Comunidades Autónomas. Al mismo tiempo que tenían un indudable éxito en las elecciones, y precisamente por la esencia misma de su origen, dentro de la organización se libraba una descarnada batalla por el poder en la que las bajas se cuentan por fundadores: Luis Alegre, Monedero, Bescansa, Errejón…. Algunos, que llevábamos años militando en el PSOE, advertimos de que en Podemos acabarían matándose, que solo había que darles tiempo y moqueta que pisar. En más de una reunión con compañeros socialistas les decía “dejadles, ellos solos se autodestruirán, son hijos nuestros, han llegado a la política con todos nuestros defectos corregidos y aumentados” Y no me equivocaba, pisaron moqueta, se subieron al coche oficial, probaron los salarios de alto standing y ninguno estaba dispuesto a volver a vivir una vida de círculos perroflaúticos.

“Algunos, que llevábamos años militando en el PSOE, advertimos de que en Podemos acabarían matándose, que solo había que darles tiempo y moqueta que pisar”

La primera que ha visto claro que la marca Podemos es un lastre para sus opciones electorales es la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que ya hace meses anunció que se presentaba por libre y que se rodearía de aquellos que ella considerase y no los que pretendiera imponerle Iglesias y sus primarias del todo a cien. Y en una jugada maestra se ha llevado consigo a Iñigo Errejón, uno de los miembros mejor valorados de Podemos para los votantes de izquierda que se presentará a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Aunque para la derecha todo lo que hay a la izquierda de Ciudadanos son peligrosos rojos radicales, para el votante progresista, para el que no se siente cómodo con el PSOE de Pedro Sánchez y su elegido para Madrid, Angel Gabilondo, por diversas razones, pero tampoco siente simpatía por el egocéntrico Pablo Iglesias, la opción de Errejón fuera de Podemos, es tremendamente atractiva. No cabe duda de que el tique Carmena / Errejón va a atraer muchísimo voto progresista, salvo que en las próximas semanas se presente alguna novedad de izquierda no nacionalista, plural, sin complejos, que reúna parte del descontento existente.

“De momento, el miedo a enfrentarse con Errejón en las urnas, no en las primarias amañadas de su organización, ha hecho dimitir a Ramón Espinar de todos su cargos y que Podemos renuncie a presentarse con su propia marca en la Comunidad de Madrid”

De momento, el miedo a enfrentarse con Errejón en las urnas, no en las primarias amañadas de su organización, ha hecho dimitir a Ramón Espinar de todos su cargos y que Podemos renuncie a presentarse con su propia marca en la Comunidad de Madrid. Si a esto le sumamos la más que probable ruptura del pacto que el ínclito Garzón hizo con Iglesias para subsumir a Izquierda Unida en Podemos, se presenta un complejo panorama para la formación morada en las próximas elecciones.

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