Ya no me miran los hombres tan jóvenes. Están perdiendo la capacidad de admirar la rica fruta madura. La culpa de esto la tienen las pantallas, está claro. Pierden visión, se les escapan los detalles. No están a lo que tienen que estar. ¡Que yo con 20 tenía una 90 de pecho y ahora tengo una 105! Por las pantallas… ya ni distinguen tamaños.

Santo Dios Bendito… la tecnología va a acabar con la humanidad.

Quiero tener más hijos, ¿cómo va a ocurrir eso con la mitad de pretendientes? Así va el tema de la natalidad. En picado.

En el gimnasio conté mis planes de buscar más descendencia. Me salen bien guapos, es normal que sea algo adictivo para mí. Pues cayó como un jarro de cloroformiato de bencilo. (Soy una mujer de ciencias, quería que quedara patente pues las de letras, a mi edad, se dedican a escribir artículos ridículos)

A lo que iba, que se echaron sobre mí como hienas. Que si estás loca, que vaya manera de estropearte la vida, que ya son ganas, que el cuerpo se estropea más, que ya no tienes edad, y un largo etc. que ocuparía todo un rollo de papel higiénico. La culpa de ese pensamiento es Facebook. Esta red social tiene a las mujeres maduras fatal. Se unen en esta página, hacen piña y atacan a todo lo que se mueva de forma rara. ¡Esto antes no pasaba! Mi madre me tuvo con 45 y mi abuela a mi madre con 42. Era lo normal en una familia de más de 5 hijos. La tecnología otra vez, que va a por nosotros y no nos estamos dando cuenta.

Me encanta la música estilo Skrillex, pero no tengo amigas que me quieran acompañar a discotecas «modernas» como ellas las llaman. ¿Pero esto qué es? Si los 40 son los nuevos 20, ¿por qué hablan de forma tan vetusta?

¿Por qué van a conciertos de Ismael Serrano?

No me cuadra. Estamos en una especie de Matrix y soy la única que no está enchufada a la máquina.

Twitter… eso es lo que les pasa. Se meten ahí a discutir con chicas jóvenes y no quieren parecerse a ellas en nada. A ver, no te puedes gastar un pastizal en cremas antiarrugas y luego dártelas de súper madura. El punto de locura es lo que mantiene a una persona joven. La música prohibida, los deportes de aventura. Si algo te gusta, decir que te mola. Pero las redes sociales están dividiendo demasiado a las personas. Los chinos o los rusos deben estar detrás de esto.

Nunca he sido más feliz que a los 40. Pago mis facturas con alegría, tengo un buen coche, me han crecido las… ya sabéis. A mi marido ya no le importa que salga por ahí de parranda mientras tenga cerveza en la nevera y la tele solo para él. Calo a los hombres con la agilidad de un guepardo. Mi suegra está más suave que la seda. Sabe que tiene un pie en su casa y otro en el geriátrico. Vamos, que nunca antes tenía yo ganas de visitarla y ahora me prepara unos platos que ya la quisieran los hermanos Torres en su restaurante. La quiero, siempre la he querido. Lo que pasa que antes para mal y ahora pues para… para que me pelotee con sus recetas. Quiero pensar que no escupe en mi plato. El próximo día iré muy sigilosamente a la cocina para ver qué hace. Tendré preparada una lista de los peores geriátricos de Corea del Norte.

Todo va mejor a los 20×2

Mis hijos ya limpian la casa, meten la compra y me cuidan cuando tengo fiebre. ¡Hasta me hacen la comida!

Otro de los beneficios de llegar a mi edad es que cada vez uso menos tacones altos. La virgen, qué tortura eso de estar a 8 cm por encima de la medida de una. Ya no. Rara vez me calzo unos tacones de aguja. Busco tacones bonitos y cómodos. Y más botas y calzado deportivo. ¡Es genial, por fin empieza una a cuidarse! Y un largo etc. que necesitaría DOS rollos de papel higiénico para escribirlo.

¿Qué le pasa a la gente a los 40? ¿Tan mal han abonado el camino? ¿Es que sufrir la famosa crisis de los 40 te da luego un estado de paz extraordinario? Pues vale, si es lo bueno, lo que me tiene que pasar, pues nada, aquí me tenéis mundo:

Mujer de 40 busca crisis y lo que surja.

Compartir
Artículo anterior«Nunca pasa nada», estreno en el festival Surge 2019
Artículo siguiente… pedazo de la España en la que nací
Susana Gálvez
Si necesitas conocer a una persona sincera de verdad, Susana Gálvez NO es la mujer indicada. Su currículum es un papiro repleto de falsedades con el que consiguió trabajar en todo lo que se propuso. Cocinera, directora de cuentas, ama de casa, escritora... Las croquetas le salían de maravilla. Los resultados de las campañas publicitarias eran una locura. Como mamá, sus 7 chiquillos ya los querría en su familia la reina de Inglaterra para lavar su imagen. Lo de escribir ha sido ya... lo nunca visto. Nunca visto...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here