Lo primero es lo primero. Ten paciencia mientras argumento que el tiempo es una divisa. La única divisa.

Como a cualquier economista le costaría admitir, es una buena unidad de medida, es divisible, es fungible, intercambiable y se puede decir que es un perfecto portador de valor. Por eso todos vendemos nuestro tiempo trabajando para otros. No importa si eres la dueña de la empresa y trabajas para tu cliente o un empleado que trabaja para su jefe; estás intercambiando tu tiempo, por moneda local. Y éste es el intercambio más antiguo que conoce el hombre.

Y ya que estamos en ello, si eres ducho en materia, o si tienes mucha experiencia, tu tiempo vale más. No tu dinero, un euro siempre es un euro, pero tu tiempo SÍ vale más. Un senior gana 100 [inserta aquí tu divisa] mientras que un junior gana 30. Los mismos 60 minutos, diferentes costes. ¿Ves como tu tiempo es un gran portador de valor?

Como Malcolm Gladwell nos dice en su libro “Fuera de Serie”, dedica 10.000 horas a adquirir cualquier capacidad y conseguirás ser un experto. Cobra por ello.

Ni siquiera tus ingresos se calculan por si mismos, siempre se dividen por la unidad de tiempo. No ganas 5.000. Ganas 5.000 al mes. Si quieres ganar 60.000 sólo tienes que añadir “al año”. Así, la divisa local es solo tan importante como la ventana de tiempo que la acompaña; y eso realmente pone las cosas en perspectiva.

“Y es por eso que inventamos mil y una soluciones para NO perder el tiempo”

 Por tanto, siguiendo esta línea de pensamiento, nada tiene su coste en moneda local sino en tiempo; lo que representan 100 euros para mí, no es lo que representan para ti. Puede que tu ganes esos 100 euros más rápido que yo. Así, unos cuantos aguacates puede que cuesten una hora de tu tiempo en la oficina; una hora de tu vida.

Y es por eso que inventamos mil y una soluciones para NO perder el tiempo. Hambriento? Solucionado, tenemos una app que entrega a domicilio.  ¿Quieres llegar más rápido? Uber te lleva. Hacer la compra? Repite tu último pedido con un click. Frutas y vegetales frescos? Tenemos un modelo de suscripción para eso. ¿Pasar la aspiradora? Conga se ocupa. Y si lo piensas, tiene sentido. ¿Cómo podría NO pagar más en moneda local, por un servicio que me ahorra tiempo? ¿No estoy en realidad intercambiando una moneda más barata, -el euro- por una mucho más escasa? El día que naciste tenías una media de 25.550 días de vida, y apuesto a que has usado por lo menos un tercio. ¿Vas a seguir ahorrando tiempo o dinero?

Y así, este pensamiento se torna extremadamente interesante cuando piensas que tus ingresos, habitualmente, se incrementan a medida que te haces mayor. El enfoque humanista nos dice que es lógico, tenemos más experiencia y conocimiento; pero… ¡Ey! Es que también nos queda menos tiempo de vida. Es natural, que desde un punto de vista puramente económico, un bien escaso incremente su precio.

¿No deberíamos, entonces, darle éste valor al tiempo en todas las áreas de nuestra vida?

¿No deberíamos, entonces, darle éste valor al tiempo en todas las áreas de nuestra vida? Cuanto más mayores somos, menos amigos tenemos; amigos de verdad. Bajo esta lente, no debería sorprendernos que formemos conexiones más fuertes con un menor grupo de personas. Familia, cónyuge… Estamos invirtiendo esta rara divisa nuestra en un grupo de gente bien seleccionado. Me sorprendería que no lo hiciéramos.

El problema del tiempo como divisa, es que es que es la única moneda que podemos vender, pero que no podemos volver a comprar. Así que pensemos más en nosotros. Ahorremos tiempo, y no dinero.

 

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