Nuestro epílogo

Se miran y se ven Magnos. Descendientes de Alejandro. El magnífico que fue por Aristóteles tutelado. Se miran y ven a ninfas ofreciéndoles ambrosías...

La niebla

Érase una casa enorme y añeja. Érase una habitación rancia y obsoleta. En medio un armario, uno enorme era. Érase un puño que en...

La realidad Wittgensteinana: Nos están mintiendo

¿Son las palabras que decimos las verdaderas palabras con que nos entendemos? El Ergo. Esa licuadora con que exprimimos azafatas no la vemos todos...