Es indudable que Madrid de unos años para acá ha dado un giro en cuanto a establecimientos hoteleros de lujo se refiere. Porque la globalización de la sociedad, y muy particularmente en lo referente al mundo del turismo, ha hecho que la clásica oferta mastodóntica y casi industrial de cierto tipo de hotel ha llegado quedado un poco desfasado. Ahora el cliente no solo exige lujo, sino un lujo personalizado, a medida. Se podría decir, haciendo un simil con el mundo de la moda, que de unos años acá la Alta Costura ha llegado al mundo de los hoteles. Cada persona es un mundo, y cada mundo tiene que ser un hotel. Y un ejemplo de este concepto el Hotel Palacio de Atocha.

«Ahora el cliente no solo exige lujo, sino un lujo personalizado, a medida»

Este hotel situado en la parte más chic de Madrid, se sitúa en un antiguo palacio construido a mediados del siglo XIX en pleno centro de Madrid, y a escasos metros del denominado Triángulo del Arte, formado por el Museo del Prado, Museo Thyssen y el Museo de Arte Moderno Reina Sofía. Edificio representativo de la vanguardia arquitectónica y artística en el momento de su construcción que presenta una espectacular fachada que da la histórica calle Atocha, ha sido adaptado a las nuevas exigencias pero sin perder un ápice de su encanto palaciego como se puede ver en las excepcionales columnas de hierro fundido en la planta principal o la fuente de granito original que recuerda a la llegada del agua corriente al edificio.

Pero con todo y con eso quizás su mayor atractivo se encuentra de puertas para adentro. Con unas zonas comunes que destilan elegancia (hay que resaltar el jardín interior con una piscina realmente peculiar), las 34 habitaciones del establecimiento (con un tamaño entre 34 y 110 m2) en dos pisos, cada uno con una personalidad diferenciada. Porque en este hotel nada es igual y todo es diferente, con las habitaciones del primer piso de carácter industrial y masculino, frente a las suites del segundo piso, que destilan clasicismo y sofisticación.

 

CoolSuites: El estudio del fotógrafo y El estudio del pintor

Los alojamientos estrella de COOLROOMS Palacio de Atocha son sin duda sus dos CoolSuites, que además de contar con su propia terraza privada con jacuzzi en el exterior rinden homenaje a la energía artística de la capital.

La primera de ellas reproduce la suite-estudio de un fotógrafo, con cámaras antiguas, una pequeña biblioteca de fotografía y dos miradores excepcionales a los tejados y cúpulas del cielo madrileño. Un alarde de originalidad y buen gusto, que hace a los huspedes viajar en el tiempo y en el espacio

Mientras, la suite conocida como el El estudio del pintor, recrea la magia de los talleres de los grandes artistas y es una invitación a tomar los pinceles y pinturas disponibles en la suite y plasmar una visión de lo que les rodea.

Y es que sin duda el Hotel CoolRooms Palacio de Atocha ha supuesto una nueva opción para el turismo de alto standing de Madrid, con un oferta diferente y diferenciada en el sector de hoteles “de autor”, y nunca mejor dicho, habiéndose convertido en un hotel referencia en la oferta tri´sitica en la capital de España, no en vano ha sido elegido como el Mejor Hotel Urbano por la prestigiosa publicación Conde Nast Travel

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