Los apasionados a los vinos bien sabemos que podemos transportarnos a través de los sabores que estos nos transmiten a los campos y pagos donde crecieron y maduraron las uvas que llenan nuestra copa. Hungría es uno de esos países tocados con la varita mágica para producir un vino semidulce de postre que hará las delicias de los paladares y mesas más exigentes, el tokaji.

«Durante décadas de mandato comunista, los vinos húngaros bajaron notablemente de calidad, pero permaneció la memoria de aquel delicioso néctar que antaño se producía»

Apartada en el lejano noroeste de Hungría se encuentra una de las mayores regiones vitivinícolas del mundo, conocida como Tokaj. Durante décadas de mandato comunista, los vinos húngaros bajaron notablemente de calidad, pero permaneció la memoria de aquel delicioso néctar que antaño se producía. Tras la caída del comunismo apareció una fiebre del oro para adquirir parcelas en estos parajes ideales para la viticultura.

Tokaji

Se conoce así al vino de la región de Tokaj y fue el primero en usar uvas afectadas de botrytis  (moho gris) en su producción. Las brumas matinales de otoño del río Bodrog acentúan este efecto en las uvas predominantes Furmint, intensificando gradualmente su azúcar y acidez naturales. Otras dos variedades de uva completan la selección: Hárslevelú y Sárga Muskotály.

«El tokaji se clasifica según la cantidad de uva aszú que se añade a cada barrica, medida en términos de número de puttonyos que llenan: tres, cuatro, cinco o seis o alrededor de ocho para el dulce intenso»

Primero se hace el vino seco base. Cuando se cosechan las uvas se apilan juntas durante una semana. El jugo untuoso que surge se le llama essencia. Este por sí solo apenas es capaz de fermentar, con las levaduras intentando funcionar en presencia de tanto azúcar, pero su alto nivel de acidez y consistencia la convierten en una esencia demasiado concentrada de uvas. Las uvas restantes se convierten en una pasta y se añaden al vino seco base para ponerlas en remojo durante una semana antes de poner el vino en barricas para que fermente y madure lentamente.

El tokaji se clasifica según la cantidad de uva aszú que se añade a cada barrica, medida en términos de número de puttonyos que llenan: tres, cuatro, cinco o seis o alrededor de ocho para el dulce intenso. Existe también una tendencia creciente de producir vinos de vendimia tardía sin crianza en roble consiguiendo con esto un estilo más fresco. Además, existen vinos Szamorodni (‘sin añadidos’), o bien secos o dulces, que no tienen uvas aszú añadidas y son parecidos al estilo de los jerez.

Tres ejemplos:

Tokaji Aszú etiqueta azul 5 puttonyos.

Tokaji Noble vendimia tardía

En España el archiconocido y exclusivo grupo Tempos Vega Sicilia es propietario de una bodega en Hungría que produce el Oremus Tempos Vega Sicilia, cuyo precio ronda los 30-40 €, y puede convertirse en ese regalo exclusivo y original o en un capricho delicioso para el paladar para disfrutar con los dulces navideños en familia.

Sea como fuere, os propongo una alternativa interesante a los sabores tradicionales del moscatel dulce o el PX para apreciar este vino dulce o semidulce que hará las delicias de los más exigentes.

 

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