Rembrandt es, sin duda, el pintor holandés más importante del siglo XVII. Mientras que la
mayoría de artistas de su época se especializaron en un género concreto, él sobresalió en
numerosos campos, y no solo como pintor, también como dibujante y grabador. El género del retrato fue uno de ellos y, a pesar de haber alcanzado al igual que en los otros el máximo nivel, nunca hasta ahora se había dedicado una exposición en exclusiva a su faceta como retratista.

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta Rembrandt y el retrato en Ámsterdam 1590-1670, que reúne una selección de retratos realizados durante su «siglo de oro», con la figura y la obra de Rembrandt como eje central. Una excepcional selección de casi un centenar de pinturas y grabados que incluye algunos de los mejores ejemplos, tanto de Rembrandt -22 en total- como de otros artistas de la época, para mostrar la gran variedad y extraordinaria calidad de su trabajo.

La muestra está comisariada por Norbert E. Middelkoop y cuenta con la colaboración de la
Comunidad de Madrid y el apoyo de JTI. Las obras proceden de museos y colecciones de todo el mundo, con préstamos destacados del Amsterdam Museum, el Rijksmuseum de Ámsterdam, el Metropolitan de Nueva York, la National Gallery de Washington y The National Gallery de Londres, buena parte de ellos nunca antes vistos en España y, en algún caso, que dejan su museo prácticamente por primera vez, como el retrato de un joven procedente del Nelson Atkins Museum de Kansas. Destaca también el conjunto de grabados procedentes de la Biblioteca Nacional de España.

El recorrido de la exposición sigue un orden cronológico a lo largo de nueve capítulos. Las primeras salas están dedicadas a la tradición del retrato inmediatamente anterior a la llegada de Rembrandt a Ámsterdam y el inicio de la renovación del género. Les sigue un espacio centrado en sus comienzos como retratista y varias salas cronológicas que presentan a ‘Rembrandt y sus rivales’, para terminar en ‘Los años finales’ con obras de entre 1660 y 1670. A mitad del recorrido hay un espacio dedicado a los retratos de género y de pequeña escala, y se reserva un último capítulo a su trabajo como grabador, con una destacada selección de retratos privados y autorretratos. Debemos señalar, igualmente, la presencia a lo largo de los distintos capítulos, en función de su cronología, de magníficos ejemplos de los denominados tronies (del holandés tronie, que significa ‘rostro’), un tipo de retrato específico holandés en el que no se representa a una persona en concreto, sino el busto de un personaje con determinadas poses o expresiones faciales y la figura generalmente viste ropajes exóticos o llamativos. Estas obras servían para estudiar no solo la expresividad de los rostros, sino también la composición y la luz. Finalmente, una de las obras de la exposición, un gran retrato colectivo de una guardia cívica, realizado por Frans Badens, por sus grandes dimensiones (186 x 362 cm), se expone en el hall de entrada al museo.

 

FICHA DE LA EXPOSICIÓN

  • Título: Rembrandt y el retrato en Ámsterdam, 1590-1670
  • Organizador: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, con la colaboración de la Comunidad de Madrid y con el apoyo de JTI.
  • Sede y fechas: Madrid, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, del 18 de febrero al 24 de mayo de 2020.
  • Comisario: Norbert Middelkoop, Conservador del Amsterdam Museum.
  • Comisaria técnica: Dolores Delgado Peña, Conservadora de Pintura Antigua del Museo
    Nacional Thyssen-Bornemisza.
  • Número de obras: 97 (80 pinturas, 16 grabados y 1 plancha de grabado).
  • Publicaciones: Catálogo con textos de Norbert E. Middelkoop, Dolores Delgado, Maerten Hell, Rudi Ekkart, Claire van den Donk y otros autores. Guía didáctica.

 

INFORMACIÓN PARA EL VISITANTE

  • Dirección: Paseo del Prado, 8. 28014, Madrid. Salas de exposiciones temporales, planta baja.
  • Horario: De martes a viernes y domingos, de 10 a 19 horas; sábados, de 10 a 21 horas.

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