En No Fucking Way se cuentan tres historias que están, de modo muy sutil, interconectadas. Tres historias que giran en torno al amor, la suerte y el dinero. Tres historias que están unidas por el azar. Y es el azar también el que impone el orden.

«Cada sábado por la noche se representa, por tanto, una versión diferente de No Fucking Way. Las historias son las mismas, pero el orden en el que se cuentan depende del público. 8 personajes para tres actores y lo imprevisible como norma»

Cada sábado por la noche se representa, por tanto, una versión diferente de No Fucking Way. Las historias son las mismas, pero el orden en el que se cuentan depende del público. 8 personajes para tres actores y lo imprevisible como norma. No Fucking Way, nos explican Hugo Alejo, Judit García Rosado y  Carlota Baró, es para ellos como “un juego”: “jugamos a eso, a que el público pueda participar de alguna manera. Les damos a la entrada unas pegatinas que deben pegar en un billete según su orden de preferencia. Al azar  elegimos un billete del público y entonces arranca la obra”. Este azar, afirma Judit García Rosado, que interpreta con increíble fluidez dos personajes muy distintos, deja en la obra “muchas víctimas y pocos ganadores”. Para Hugo Alejo, poder hacer tres personajes en una hora te hace estar “muy atento, despierto y preparado”, por lo que para él la función es “un caramelo”, que como actor “te pone las pilas”.

«Para Hugo Alejo, poder hacer tres personajes en una hora te hace estar “muy atento, despierto y preparado”, por lo que para él la función es “un caramelo”, que como actor “te pone las pilas”.

“Los personajes también juegan al azar”, explica Carlota Baró. A ella, que interpreta a tres personajes muy diferentes, fue el riesgo lo que más le llamó. Hugo explica que la estética de la obra es muy cinematográfica, y por ello “puede llegar a muchos grupos”. Las influencias son las películas de los 90, algunas road movies americanas como Amor a quemarropa.

Los tres intérpretes, que se formaron juntos en la escuela Nancy Tuñón de Barcelona, explican las diferencias entre el off de Barcelona y el de Madrid. Mientras que en Madrid hay mucho ocio, “Barcelona funciona más fines de semana”, aunque Judit García Rosado sostiene que el off siempre “supone mucha lucha”. La obra, nos explican Judit y Hugo, empezó a hacerse en Barcelona con una estética más tirando a lo Almodóvar que a lo Tarantino. En un principio, nació de una creación colectiva de los actores, por lo que la dramaturgia que firma L. Paz Insua y el trabajo escénico de Laura Ortega vinieron después, fruto de ello es esa estética de Las Vegas tan especial. Carlota nos explica que en el trabajo de construcción del personaje con la directora, Laura Ortega, intentó huir de los clichés trabajando “desde lo interno”, para que todos los personajes estén “justificados” en sus movimientos y sus acciones.

«Para Carlota Baró, “es una obra por y para actores”. El espectador de No Fucking Way  disfruta y nota que se lo pasan bien, y sorprende la naturalidad con la que Judit García Rosado se acerca al público»

“El juego, el riesgo que te hacen volar” es para ellos lo que más se llevan de la experiencia. Para Carlota Baró, “es una obra por y para actores”. El espectador de No Fucking Way  disfruta y nota que se lo pasan bien, y sorprende la naturalidad con la que Judit García Rosado se acerca al público. Que desde antes de entrar a la sala el público se vea interpelado, el admirable trabajo escénico y  la iluminación, que consigue que viajemos a dos escenarios radicalmente diferentes sin mover ni un solo objeto de escena, todo ello hacen de No fucking way una experiencia total.

 

  • Dirección: Laura Ortega
  • Dramaturgia: L. Paz Insua
  • Reparto: Judit García Rosado, Hugo Alejo, Carlota Baró.
  • Producción: Verano y humo
  • Sábados de Mayo y Junio a las 22:15h
  • Teatros Luchana

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