• Acompañada de 4 bailaoras, 4 bailaores y 7 músicos en directo, María Pagés interactúa con su memoria flamenca tanto a nivel dancístico como musical para impregnarse de su esencia y nutrirse de ella.
  • El espectáculo vuelve tras su estreno en los Teatros del Canal en abril de 2018, cuando tuvo una gran éxito tanto en el público como en la crítica.

 

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan Una oda al tiempo, un espectáculo de danza de María Pagés que estará en la Sala Roja del 30 de octubre al 10 de noviembre.

Doce escenas. Doce palos: Soleá ,  Seguiriya, Cantes de Trilla, Toná, Alegrías de Córdoba, Peteneras,  Vidalita, Milonga, Alboreá, BuleriasMaría Pagés,  contando con la dramaturgia y los textos del poeta El Arbi El Harti, narra el tiempo de la euforia, del amor, del deseo, de la exaltación de los sentidos y de la belleza. Pero también el tiempo de la melancolía, del miedo, de la violencia…

En Una oda al tiempo conviven con naturalidad la tradición flamenca con los lenguajes estéticos más contemporáneos. Asimismo combina de manera armónica la determinación colectiva del cuerpo de baile con la singularidad de cada uno de las bailaoras y bailaores.

Es una coreografía flamenca sobre la contemporaneidad. Está construida en torno a una iluminación, una música, una escenografía, un vestuario y un relato dramatúrgico que hablan de la temporalidad y de sus ritmos,  movimientos y ondulaciones.

Las coreografías de Una oda al tiempo recogen la esencia rítmica de cómo vivimos la experiencia temporal concreta y emocional, cómo repercute en nosotros, cómo afecta a nuestros sentimientos: el día, la noche, las estaciones, nuestra obsesión de medir, dar forma al tiempo, sacralizar el instante y buscar sin respuesta el sentido de la eternidad. En este universo coreográfico pagesiano, inspirado en la ecuación del tiempo, la teoría de la relatividad y en El Guernica de Picasso y Saturno devorando a su hijo, cohabitan el movimiento, el ritmo, la fuerza colectiva, el poder de la  diversidad y  la singularidad de cada uno de sus 16 intérpretes.

La puesta en escena minimalista por convicción, recoge elementos concebidos para comportar una intensa carga simbólica y dramática, como es el caso de un péndulo que se metamorfosea a la largo de la obra para adquirir la forma precisamente de un péndulo,  de una luna o de un sol.

Las letras originales relatan el hilo dramatúrgico, han sido concebidas para mantener la intensidad narrativa de la obra desde el primer quejío de la primera escena hasta los últimos cantes de trilla y tonás, que cierran el círculo abriendo el invierno a la promesa de una primavera redentora.

La música original en su totalidad, emana del trabajo transversal de la dirección y los músicos – guitarra, chelo, violín y percusión – y la escucha, interpretación e integración de los paradigmas musicales de Ígor Stravinsky, Bernard Herrmann, John Cage,  Antonio Vivaldi y Georg Friedrich Händel. Considerada como un personaje estructural esencial de la obra, la música constituye un hilo dramatúrgico que explora los nuevos lenguajes para alimentarse de ellos sin claudicaciones.

Una oda al tiempo es una coreografía flamenca sobre lo efímero, la permanencia y la eternidad… Con la experiencia profesional y vital acumulada, e incorporando reflexiones de Platón, Margaret Yourcenar, Jorge Luis Borges,… María Pagés reflexiona sobre la implacable irreversibilidad del tiempo sobre el cuerpo, el deseo, el arte y la vida.

En esta obra de madurez, la coreógrafa sevillana continúa su diálogo permanente con la memoria del baile flamenco, que constituye su propia memoria. Lo hace de manera serena y sin tabúes para extraerle su mejor savia e interpretarla desde su singularidad y su modo de ver y concebir el baile, la coreografía y el espectáculo flamencos. Para María Pagés, la tradición ha sido desde siempre su fuente y su ágora. No concibe el arte fuera de la incesante escucha y observación de la herencia cultural, creada a fuerza de genio y perseverancia por todos los que se han dedicado a él.

Desde su personalidad poliédrica y la creatividad sincrética que le caracteriza y en un intercambio íntimo, acompañada de 4 bailaoras, 4 bailaores y 7 músicos en directo, María Pagés interactúa con su memoria flamenca tanto a nivel dancístico como musical para impregnarse de su esencia y nutrirse de ella.

Desde 1990, fecha de creación de María Pagés Compañía, la bailaora y coreógrafa sevillana ha hecho de su carrera nacional y en particular, internacional, un arraigado proyecto de investigación en el flamenco y en la tradición dancística y musical española, abierto siempre al diálogo con la universalidad de los diversos lenguajes culturales. En su ya dilatada carrera, María Pagés siempre ha buscado y reivindicado la universalidad de los mejores valores del flamenco y de la cultura española. Obtuvo el Premio Nacional de Danza para la Creación en 2002, así como la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2014 ambos otorgados por el Ministerio de Cultura de España. María Pagés ha colaborado con Mikhail Baryshnikov, Sidi Larbi Cherkaoui, Tamara Rojo, Ángel Corella, Plácido Domingo, José Saramago y Oscar Niemeyer, entre otros. Actualmente la actividad de María Pagés se ha incrementado por la puesta en marcha en 2018 del Centro Coreográfico María Pagés, en Fuenlabrada, concebido como espacio abierto al mundo de la danza en su diversidad, desde el flamenco y la danza española, a la danza contemporánea o la clásica.

  • Dirección, coreografía, diseño de vestuario: María Pagés
  • Dramaturgia : El Arbi El Harti
  • Letras: El Arbi El Harti, Marifé de Santiago
  • Música: Rubén Levaniegos, Antonio Vivaldi, Georg Friedrich Händel, David Moñiz, Sergio Menem, María Pagés, música popular
  • Producción: María Pagés Compañía

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