Si hay un arte que ha cautivado a Occidente desde hace siglos es sin duda el originario de Egipto. Y es que la fascinación por el país del Nilo es patente desde las obras de los autores griegos y romanos donde se empieza a forjar una visión idealizada de Egipto. Pero fundamentalmente es a partir del Renacimiento donde surge un redescubrimiento de esta cultura y de su legado artístico, con los primeros viajeros que llegan hasta Egipto. Este fenómeno alcanza un punto culminante en el Romanticismo, cuando los arqueólogos redescubren el legado del antiguo Egipto, con grandes acontecimientos como la famosa campaña de Napoleón a Egipto. Durante el siglo XX se multiplicarán las excavaciones en Egipto, con grandes hallazgos como la tumba de Tutankhamon, llegándose a crear una disciplina científica, la Egiptología,  dedicada en exclusiva al estudio de esta civilización.

Uno de los monumentos más interesantes tanto desde su visión histórica como artística es sin duda es el complejo conocido como Templo de Abu Simbel, ubicado en Nubia, al sur de Egipto que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. El Gran Templo de Abu Simbel fue terminado unos 1200 años A.C. y está dedicado a los dioses Amón, RaHorajti y Ptah, así como al Ramsés deificado, y está considerado como uno de los más bellos de todos los construidos durante el reinado de Ramsés II y es probablemente uno de los más monumentales de Egipto.

A este Templo está dedicada la magnífica exposición “El templo de Abu Simbel. Ramsés, rey de reyes”, obra del artista egipcio Hany Mostafa. Mostafa desde el año 2006 trata de acercar la cultura clásica egipcia a Europa, dedicando más de cinco años en levantar una réplica fiel del templo de Abu Simbel, y realizando más de un centenar de visitas al emplazamiento original para poder confeccionar al mínimo detalle esta maravillosa réplica. Hay que recalcar que Hany trabajó todos esos años sin ayuda de gobiernos o entidades externas, lo que le llevó a vender todas sus posesiones para poder finalizarla, habiendo visitado el templo en más de 100 ocasiones.

En esta interesante muestra se puede admirar la fachada del templo Ramses II a escala 1:5, la cual consta de cuatro estatuas que representan al faraón Ramsés II divinizado, midiendo cada una de ellas unos 20 metros de altura. Como ejemplo de la fidelidad al original, se puede observar una de las cabezas de los colosos en el suelo, ya que en el Templo de Abu Simbel, ése mismo coloso tiene la cabeza despendida al haberse partido durante un terremoto.

También se puede admirar la Sala de Osiris (escala 1.3) con un trabajo excepcional en el techo y las paredes, donde se representan diferentes batalla, sobresaliendo el bajo relieve de la batalla de Qadesh, en la pared de la derecha, con un nivel de detalle verdaderamente espectacular y que el escultor tardó cerca de ocho meses en terminarlo.

En la segunda sala hipóstila, dedicada a mostrar las ofrendas de Ramsés y Nerfertari a los dioses egipcios llama la atención el colorido de las columnas y las paredes. La tercera sala es la más pequeña y recogida, y donde se encuadran 4 estatuas que representan a Ptah (el dios del inframundo), Amón (dios relacionado asociado al aire y lo intangible), el propio Ramsés II y Ra-Horakhti (dios de la luz solar). Hay que señalar a modo de curiosidad que cada 21 de octubre y 21 de febrero, los rayos del sol penetraban en la sala e iluminaban las esculturas de Ramsés y los dioses Amón y Ra, mientras que el dios Ptah (el dios del inframundo) permanecía en penumbra.

Por último el templo de Nefertari, a escala 1:2 donde se muestran diferentes estatuas tanto de la propia Nefertari como de Ramses. Se trata del único templo elegido en honor a una mujer en todo el Egipto antiguo, y  además supone un caso excepcional en el arte egipcio al representarse a la esposa del faraón en la misma proporción. También se muestra el sarcófago de oro macizo con el cuerpo del Faraón.

La Exposición incluye documentación con cartelería e información, y se puede solicitar un guía para la visita. La exposición permanecerá abierta hasta finales de 2017, con entradas de siete euros, mientras que los colegios e institutos públicos de Alcobendas tendrán un precio reducido de un euro por alumno.

¿Dónde puede visitarse?

  • En el Invernadero del arroyo de la vega, Avenida Olímpica, 1. Alcobendas (Madrid). Hasta el 31 de diciembre de 2017.

Horario de visita

  • Lunes a viernes de 10:30 a 14:30 y de 18:00 a 22:30
  • Fines de semana y festivos: 13:30 a 22:30

Precio (visita guiada incluída)

  • General: 7€
  • Reducida: 6€
  • Entrada familiar: 18€ (2 adutlos y 1 niño / 2 niños y 1 adulto)

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