Ayer fue la presentación de la tercera edición del Festival Río Babel en la azotea del Hotel Vincci de la Gran Vía madrileña; en la misma ciudad que ha acogido el festival con los brazos abiertos desde su nacimiento.
Es el Río Babel una buena muestra de los valores de esta ciudad nuestra: abierta, un cruce de culturas, de tendencias, de nacionalidades; una ciudad que es popular y underground a la vez, que tiene joyas tan a la vista que permanecen casi en el anonimato.
Por eso la apuesta musical de los directores del festival casa a la perfección con la ciudad que la acoge, que también es un lugar donde las diferentes culturas latinoamericanas se unen, se influyen y se enriquecen las unas a las otras. Nos enriquecemos los unos a los otros.
Bad Bunny es, evidentemente, el nombre más llamativo del cartel, uno de los 25 artistas más escuchados del mundo, uno de los mayores revolucionarios en el género urbano latinoamericano desde -ojo, que no me he vuelto loco- Daddy Yankee. Su presencia en cualquier festival o evento es una forma de llamar la atención de todo el mundo. Un festival como el Río Babel, que muestra un respeto y una atención de primera por la cultura latinoamericana, al incluir a Bad Bunny esta diciendo «vamos a lo grande, estáis avisados».
Y el tirón de Bad Bunny sirve para el verdadero objetivo de los responsables del festival, que es sacar a la luz el enorme talento oculto que hay en España y en especial en Latinoamérica. Ayer lo dijeron tanto en la comparecencia ante los medios como en todas las conversaciones que se formaron en los corrillos del cóctel una vez fuimos haciendo nuestra la barra libre. Lo normal en cierto tipo de eventos es hablar mucho de dinero y poco de música. Ayer fue justo lo contrario. A la gente del festival le brillaban los ojos al hablar de las perlas que habían traído. Son personas que aman su trabajo.
Recomendaban Germán Quimasó y Roberto Recuero a Mon Laferte, la jovencísima cantautora mexicana y a Trending Tropics, el nuevo proyecto de Visitante de Calle 13, en el que se conjugan diferentes influencias musicales y culturales. Una buenísima representación del espíritu de un festival que destaca tanto por la mezcla de culturas como de géneros musicales. Si el primer día Bad Bunny es el encargado de dar la bienvenida a tres noches de música de nivel, es Fatboy Slim el que lo cerrará simbólicamente el sábado. Del trap latino al dance británico y, entre medias, mucho que descubrir.
Si la organización del Rio Babel es, como es esperable, del nivel de la presentación de ayer, el festival va a ser uno de los eventos del año en Madrid. Yo no me lo voy a perder, ¿tu sí?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here