FOTOGRAFÍA: MÓNICA REBOLLO
Conocida como “La madrileña”, Johanna Ortiz Calderón es una diseñadora que sabe dar la vuelta a lo clásico, a lo tradicional, dejando intacta su esencia. Una esencia que ella venera y preserva como nadie. Esta flamenca contemporánea, es una de las novedades más interesantes del mercado de la moda a escala nacional. La nueva colección flamenca de la modista será presentada el próximo 15 de enero en el desfile We Love Flamenco.

 

¿Qué tal está? 

Pues bien, ahora mismo me encuentro corriendo porque ya es cuenta atrás para el desfile. Hoy queda un mes y quince días. Y nada, corriendo mucho. Porque el desfile aunque empieces en agosto, siempre surgen mil cosas y mil historias. Siempre vas justa de tiempo y nada, trabajando mucho. He pasado una época rara personalmente que también me he visto tocada en un aspecto profesional. Pero creo que todos después de dos años de sí y no, luego nos confinan y desconfinan, hay bodas y no bodas… bueno, no me puedo quejar porque ha sido un proceso de aprendizaje muy guay y duro. Estoy bien, de momento que no es poco. 

¿Cómo se definiría? 

Como persona te voy a decir cosas que me dicen a mi, porque no soy de definirme a mi misma. Mi familia y mis amigos me dicen que soy muy generosa, muy empática, que siempre estoy cuando me necesitan. Eso si te lo digo, no sé decir “no”, sea para lo que sea. Interpongo un poco mi vida personal y profesional siempre cuando alguien necesita un favor o algo. Si tengo que dejar de lado lo mío, lo dejo. Eso forma parte de la generosidad y de la empatía de ponerte en el lugar del otro. Así que, luego siempre me dicen que soy alegre y siempre estoy sonriendo. A mi cuando me pasa algo se me nota porque la cara me cambia. Aunque me pase, intento que nadie se de cuenta. Eso es una virtud para el resto pero a veces, es un defecto porque una no está bien y necesita ayuda. 

¿Qué suele hacer un día normal? 

Hoy por ejemplo… mira, tengo un amigo que dice que cuando se queda con Johanna Calderón tienes que llevar un bañador por si vas a la playa, una sudadera por si vas a esquiar… puedes hacer paracaidismo, tiro con arco… puedes ir desde a un museo hasta acabar de cañas. O sea, yo a lo mejor he quedado con amigos en Sevilla y de repente hemos acabado en Madrid. Nunca se sabe. Pero un día normal me levanto prontito, reviso el mail y los Whatsapp pendientes. Miro la agenda con las cositas que tengo organizadas y nada. Hoy por ejemplo he tenido una novia por la mañana, me he ido al proveedor de tejidos, he tenido una comida… ahora tenemos la entrevista, casting de modelos y luego mientras estoy en el AVE tengo una llamada. Los días son caóticos pero ordenados.  

¿Cuáles son sus hobbies? 

Mira me encanta bucear, me saqué la titulación de buceo advance. Soy amante de los tiburones, mi sueño era nadar con tiburones en libertad grandes, cuanto más grandes y más dientes mejor. Entonces me saqué mi certificación oficial para bucear. Me encanta bucear, ir a museos, al cine… con todo esto del coronavirus estaba deseando de ir al cine. Antes corría, corrí media maratón pero me lesioné. El otro día corrí por el Día de la Mujer, tenía ese gusanillo runner. Con esta etapa que he tenido en verano, estar con mi familia es para mi un nuevo hobbie, saco una tarde libre y la aprovecho para estar con mi familia. Así que, como hobbies museos, exposiciones y bucear. Me voy a bucear porque me transporta a otro sitio, no sé a donde, no oyes pero sientes tu respiración, estás contigo misma. 

¿Qué canción define su vida? 

Uf, ¿una sola? Mira ayer estuve haciendo lo de Spotify que estuvo haciendo todo el mundo y me ha salido Nathy Peluso con su “perra sorprendente”. La he escuchado 733 veces, la pongo para todo. Tengo un primito pequeño que cuando me ve, empieza a cantármela y le digo a su madre que lo siento. Nathy Peluso me ha marcado mucho. El otro día en una entrevista me dijeron que leyeron en mi web que quería vestir a Jennifer Lopez y Sarah Jessica-Parker. Pero, lo cambio todo, ahora quiero vestir a Nathy. Me gusta mucho el lema que lleva de las mujeres, ese modo de vida, es muy trabajadora. Ahora ha sacado un documental, está todo el día ensayando, de un lado para otro. Me encanta su modo de vida y su transparencia, es honesta. Me gusta mucho la gente así. Ahora mismo una canción, pues esa. En cuanto a canciones de mi vida, “Wannabe” de las Spice Girls siempre ha estado en momentos clave de mi vida. Estuvo en mi comunión, en mi graduación, en mi boda… siempre está presente, es una canción que cuando estoy un poco así, me enchufo mis Spice y para adelante. 

¿Cuál es la última serie que ha visto? ¿La recomendaría? 

Sí, he estado viendo dos a la vez. He visto “El juego del calamar”, porque me la recomendaron y tengo sentimientos encontrados. Todavía la estoy digiriendo, no quería verla porque me dijeron que era muy sangrienta y muy tal. Pero, creo que con esa serie no te tienes que quedar con la sangre y cómo mueren en las pruebas. Te tienes que quedar en cómo una persona no ayuda a la otra por sobrevivir, cómo una si ayuda al otro por sobrevivir los dos. Creo que en esa serie se ven aspectos de las personas, desde el egoísmo, la soberbia hasta la generosidad, empatía y amor. Creo que se ven muchas cosas y la gente se ha quedado con las muertes. No solo juegan a la cuerda, juegan a otras muchas cosas. La última que vi fue esta de Blanca Suarez, “Jaguar”, me encanta como actriz. Me gustaba ver a Madrid en esa época del franquismo, la decoración que han utilizado, la gestión… ahora, en cuanto se estrene “La casa de papel” a ver qué pasa. Lo he visto todo, mi tío es uno de los protagonistas, Pedro Alonso. La empecé a verla porque él actuaba en la primera temporada y siempre le doy la enhorabuena porque su papel es alucinante. No solo él, sino que todo el equipo se dan unas palizas brutales. Tengo muchas ganas de ver el desenlace de la serie. Tengo muchas ganas de verla. 

¿Por qué diría que es andaluza de corazón y madrileña de nacimiento? 

Porque es así, yo nací en Madrid pero es verdad que toda mi familia por parte de madre es de Andalucía. Entonces, yo me he vestido de flamenca, mi primer traje fue a los ocho o nueve meses, o sea, que ni andaba. Ya tenía mis tacones y pendientes. En mi casa siempre ha habido un volante flamenco, ha habido todo. Pero es verdad, que yo he vivido en Madrid y me he educado en allí. Yo vivo en Madrid y si me tengo que apartar para diseñar o cualquier cosa, acudo allí. Al final Madrid, es la base y Sevilla es mi modo de trabajo. Es verdad, que cuando estoy en Madrid echo de menos Sevilla y viceversa. Entonces, es mi definición, es un poco fifty-fifty. 

¿Cómo se ha enfrentado a la pandemia? 

Pues mira, yo estaba aquí en Sevilla organizándome la agenda de todas las citas que tenía en marzo y abril para las flamencas. Yo acababa desfilar en enero. Recuerdo que me llamó mi madre el 9 de marzo diciéndome que iban a cerrar la Comunidad de Madrid por el virus ese. Yo lo veía como algo imposible, es la capital, el sitio en el que llegan todos los aviones. Le pregunté si estaba segura de esto y me dijo que lo cerraban ese día a las ocho de la tarde. En ese momento yo vivía en Londres, mi madre en Madrid y yo estaba en Sevilla. Eché las persianas, recogí todo y me fui, pensé lo mismo que todos, que eran dos semanas que me iban a servir para organizarme. Me acuerdo que yendo al coche de aquí a la calle Adriano, me llamó mi prima y me dijo que le comprara pañales. Me preguntaba por qué no iba al supermercado, pero no habían. Ahí fue cuando dije que esto no eran quince días, sino que había algo gordo. Y ya, me llamó mi prima, mi abuela… según mi madre les iba diciendo que yo iba para allá me iban pidiendo más cosas. Según cogí el coche me fui al Corte Inglés de la Magdalena y compré tres carros. O sea, la gente me miraba muchísimo, me ayudó mi amigo. Recuerdo que cuando iba a Madrid me paró la Guardia Civil, preguntándome hacia donde iba. Pasé por la frontera de Madrid en torno a las 20:30h, me pidieron la documentación y claro, pone mi dirección de Madrid. Cuando iba a pasar, el guardia me preguntó si estaba segura, insistiendo que Madrid estaba muy mal. Claro yo no sabía nada, cuando llegué las calles estaban completamente solas. Me dediqué a repartir la compra y me quedé en mi casa hasta el 29 de abril, volé a Londres. No lo hice antes porque no me dejaban volar, llamé a la Embajada pero me dijeron que no había tráfico aéreo. Volví el 2 de junio para hacer las fotos de la colección de baño, recogí a Lorena Duran y ya hicimos las fotos. Entonces, el confinamiento cuando el 14 de marzo nos dicen que nos quedábamos encerrados. Yo dije que no había feria, semana santa ni nada de eso, yo miraba a mi madre diciendo que no eran quince días, que era algo gordo. Recuerdo que me cayeron dos lagrimones y en ese primer momento, es muy frívolo pero pensé que era una putada, que nos quedábamos sin feria. Después, han muerto familiares de amigas, me enteré que en Madrid ha sido brutal, pienso que ojalá mi única preocupación hubiese sido la feria. He visto amigas que no han podido despedir a sus familiares, brutal. En ese momento, pensé la colección de baño, las citas las teníamos por Skype. Me levantaba temprano, me ponía un horario, todos los días trabajaba. Cerré novias, invitadas, flamencas… seguí mi ritmo normal de citas pero on-line. 

Hablando de su carrera profesional, ¿en qué momento surge su interés por la moda? 

Yo estudié diseño de moda, hice un FP superior de patronaje y moda, luego hice la carrera de diseño de moda. No sabía muy bien si estudiar criminología o diseño y moda. Entonces, le dije a mi madre que iba a ir a una charla de IFEMA en la que te informan sobre los estudios universitarios. Ya quieras ser bombero, policía o astronauta, te informan de todo. Yo cogí información para las dos cosas. Entonces, me dijo mi madre que lo que estudiase, me tenía que hacer feliz. Entonces, estudié diseño de moda, me ha encantado desde siempre. Entonces, hice esos estudios y luego hice cursos de escaparatismo, marketing de moda, de eventos de lujo, visuals, comunicación de moda… me he ido formando en torno a la moda pero, en distintos aspectos. Estuve trabajando para otras firmas de moda, formé mi agencia de comunicación durante cinco años y ya dije que había llegado el momento de formar mi empresa. Saqué una mini colección de cinco trajes de flamenca, de manera on-line fue un éxito y hasta hoy. 

¿Recuerda su primer diseño? 

Sí, perfectamente. Es ese vestido negro que está allí colgado. Este fue el primero que dibuje y no lo cambié. Tal cual está, es así. Este vestido lo ha querido comprar muchísima gente pero nunca lo he vendido porque es mi primer diseño. A veces, cambio muchísimo los bocetos, les cambio el color y la forma, pero ese es tal cual. Ese fue el primer diseño de Johanna Calderón. 

¿Cómo recuerda sus inicios? ¿Tuvo vértigo en algún momento?

Me dio vértigo sobre todo porque yo decía, ¿a dónde voy yo sacando una colección de flamenca? Luego al final, hay mucha gente que me dice “La madrileña”, como C. Tangana, entonces, es mi branding, es mi imagen de marca. Al final, muchos diseñadores y proveedores me conocen así. Entonces es un poco así, me dio vértigo, creo que lo hice de la mejor manera que pude. Me dio vértigo pero no miedo, lo hice, hice las fotos y para adelante. 

¿Qué nos cuenta de su marca? 

En Johanna Calderón ahora mismo puedes comprar un traje de flamenca, un traje de novia de colección o a medida, invitadas y luego está la línea de bañadores, camisas, blazers, camisetas… ahora hemos sacado las camisas nuevas y próximamente habrá más cositas. Entonces, en Johanna Calderón hay una baraja muy grande y para distintas ocasiones. Tengo la suerte de tener unas clientas muy fieles, las visto de flamenca, si se van a casar las visto de novia, las visto de invitadas… a mi eso me hace feliz, tengo sus medidas y es un común para todo. 

¿Cómo gestiona las redes sociales? ¿Son para usted una buena herramienta? 

Sí, las redes sociales para mi es verdad que desde el último apagón que tuvo Instagram, no sabía cómo vender. Ahora estoy haciendo un trabajo brutal de marketing, SEO, mailing, newsletter… hemos hecho una nueva web muy enfocada en la búsqueda de Google. Me he dado cuenta de que el 98% de las ventas que tenía era a través de Instagram, si se cae y deja de existir, dejamos de existir todos. Al final, las redes sociales son inmediatas, porque yo saco la colección de camisas y ya tengo clientas escribiéndome. O saco un link para la web y se nota muchísimo. También lo noto cuando salgo yo hablando, ahora soy embajadora de Foreo y se nota, no es lo mismo enseñar una cajita a salir tú misma. Entonces, lo noto muchísimo. Para mi, las redes sociales desde el minuto uno han sido muy importantes. Creo que es algo que me ha diferenciado en muchos aspectos, mis redes son muy potentes con fotos de muy buena calidad, no subo fotos desde el móvil. Entonces creo que eso me ha diferenciado mucho, cuido mucho la estética de las stories, lo que subo y no. 

¿De dónde proceden sus clientes? ¿Son internacionales? 

Sí, de todos lados. Tengo la suerte de decir que bañadores de Johanna Calderón hay por todo el mundo. Hasta en Emiratos Arabes, o sea, brutal. He trabajado con una novia a distancia desde Sidney y se hizo sin probar. Tengo novias de México y Estados unidos, flamencas por el mundo. Mis trajes han ido a Japón, Noruega… brutal. Obviamente mi público es español principalmente. Un traje de flamenca le queda bien a todo el mundo, no hay mujer fea vestida de flamenca. 

¿En qué suele inspirarse para no caer en repetición? 

Pues en todo, por ejemplo, para esta colección de flamenca he visto muchas exposiciones. Cuando vivía en Londres me iba a museos, tiendas de lujo, me sentaba en un banco a ver a gente pasar… Londres es una pasarela al igual que lo es Nueva York. Me he basado en pelis y libros, a veces, miro bocetos míos para buscar cosas. En todo, en revistas, hago recortes, cuando vivía con mi madre que compraba revistas, casi siempre se las encontraba recortadas. Siempre tengo paneles de inspiración o en mi Ipad. A veces me ha pasado de soñar algo, despertarme y dibujarlo. Un poco de todos los lados. 

¿Qué opina de que la moda flamenca se relacione en parte con el toreo? 

A ver, chan chan, es que… ¿cómo no va a estar relacionada? Si es que, tú vas a Estados Unidos a un Oklahoma profundo y te dicen “¡ay España, las flamencas y los toros!”. Entonces, te guste o no te guste, el mundo del toro y el de la flamenca es nuestra imagen fuera de España, añadiéndole la tortilla de patatas. Es así, yo por ejemplo siempre digo que los toros no me gustan porque yo defiendo mucho al animal. Yo ahora estoy enfocando la marca a la sostenibilidad, la colección de bañadores ha sido sostenible, sin el uso de plásticos, porque yo, como buceadora veo mucha basura en el mar y la recojo, cuando buceo saco bolsas de basura. Entonces, eso me hizo darme cuenta. A mi el toreo me fliparía sino se matase al animal, sino se le tratara mal, sino se le hiriese… entiendo que es el modo del toreo, entiendo que es así pero se le podría dar una vueltecita o un miramiento para ver qué se puede hacer. A mi me encantaría hacer un traje de luces, siempre lo he dicho, me encantaría vestir a un torero aunque no fuese para torear. Hacer tres fotos, me fliparía pero, es un tema complicado porque igual que tiene sus detractores, también tiene sus defensores. Y bueno, no me posiciono, a mi el toreo me gusta pero no me gusta lo que le hacen al animal porque yo he estado en la plaza. Un amigo me invitó a ir y me tuve que salir por los gritos que daba ese animal, se me caían las lágrimas. Yo este verano he visto un perrillo en la cuneta y he dado un volantazo para recogerle. Entonces eso, me echa para atrás, sino lo matarán sería otra cosa, me parece tan valiente un torero, pone su vida delante de un animal bravo pero, el momento de hacer daño a un animal no me gusta nada. Entonces, ¿eres antitaurina? Pues en parte, si no lo mataran me encantarían los toros, ahora mismo no puedo decir que sí. Me da pena, porque yo por ejemplo, ves el ambiente que hay en la calle Adriano con la gente vestida tan bien… pero me da pena, es innecesario hacer sufrir a un animal. En otros países se hace, pero no se mata al toro. Entonces, habría que darle una vuelta como a todo. 

¿Qué prenda elegiría para la nueva colección?

Creo que las camisas, no me las quito. Además, las últimas fotos las hice con unos shorts, converse, otras más arregladas con tacón… entonces, creo que te las puedes poner con lo que te de la gana. Para cenar con tacón, con una gabardina… es lo que estoy usando ahora mismo. Y en verano, mis bañadores, o sea, es que no me los quito. No porque sean míos, sino porque me encanta la moda de baño. Me pasa como a mis clientas, me ponco un short con mi bañador y no me lo quito. 

¿Qué opina de la revolución curvy? 

Pues opino que ya era hora, que aquí está mi campaña con Lorena Durán. Para mi Lorena ha sido todo, se lo digo a ella, a día de hoy nos une una gran amistad, hablamos casi a diario. Le digo que es muy necesario decir aquí estamos. Yo he sido la primera que ha ido a una multinacional a comprarme un vaquero y no he entrado, ponía talla 46 y no entro, yo no tengo esa talla sino la 44. Entonces, desde mal tallaje hasta… somos mujeres reales. Yo tengo clientas desde la talla S hasta la talla XL, de hecho, de la colección de baño lo que más vendo son XS y XXL, misteriosamente. Ya era hora de normalizar las estrías, los pechos caídos y de trabajar todas las tallas. Yo he tenido novias que me han dicho que han ido a estudios y les han dicho que no, me he quedado de piedra, yo es que me levanto y me voy. Que te cuente eso una clienta con ojos llorosos, es duro. Es hora y gracias a Dios ha llegado para quedarse. Grandes firmas como Alexander McQueen y Dolce Gabana, tienen a grandes modelos curvy.

¿Quién es su máximo referente? 

Pues es que podríamos decir que como diseñador, sin duda, Alexander McQueen. De hecho, en esta época que he estado raruna me he vuelto a ver sus libros, documentales… hay muchos guiños en la nueva colección que voy a presentar en WeLove Flamenco. Porque creo que ha estado en puntos importantes de mi vida y en decisiones que he tenido que tomar. Viendo su documental he visto cosas, para mi es una gran referencia. En Londres muchas veces he ido a su tienda y ojeaba, arriba tiene una parte que parece su taller. Luego en España, Anna Luking, tuve la inmensa suerte de trabajar con ella y para mi es un referente como profesional y persona. Es una crack, ha supuesto mucho en mi vida. Luego, a nivel celebrities, Sarah Jessica Parker me encanta, Nathy Peluso, Jennifer López… en España, me encantaría una Nati Abascal, Carmen Lomana, Nieves Álvarez, Eugenia Silva…

¿Qué es para usted el éxito? ¿Es un arma de doble filo? 

Sí, totalmente. El éxito te puede llevar muy arriba pero la caída puede ser muy grande. Hay muchas veces que me dicen que tengo mucho éxito pero, ¿qué te supone a ti el éxito? Yo este verano me he dado cuenta cuando he tocado un poco fondo con algunas cosas. Pensé que sacar la colección de baño a lo mejor, no me compensa porque me estaba perdiendo momentos de mi familia. Si me preguntas hace nueve meses te diría que vender tantos bañadores y tener una portada en Vogue. Pero una vez que tienes eso, el éxito es pasar tiempo con tu familia, tener tiempo para ti misma, poder sentarte a dibujar tranquilamente, es disfrutar de un café con tu madre. Para mi el éxito a día de hoy, es eso, sin duda. 

¿Qué diría que le queda por conseguir? 

Wow, un montón de cosas. Te puedo responder, antes del confinamiento yo volaba a Londres para tener una reunión con Harrods, entonces es algo que tengo pendiente. Iba a ir en diciembre pero es imposible, lo tengo para el año que viene. Había hablado también con unas pasarelas de Nueva York y París, para hacer una colección cápsula y eran mis siguientes pasos. Para mi eso, desfilar en sitios grandes, tener un equipo grande para dar trabajo a mucha gente… me fliparía pero, mis pasitos son esos. 

¿Qué proyectos tiene a corto plazo? 

El desfile, llegar a tiempo. Va a ser algo distinto, hay gente que se lo espera y otros no. Luego, volveremos a la colección de baño. Ya hay gente pidiéndome una nueva colección de novias. Al final un poco de esas cosas que siempre hay que ir haciendo. Me quiero enfocar un poco en el mercado internacional porque ya que tengo abierta puertas de otras ciudades lo quiero aprovechar. Y eso, compaginar mucho mi vida personal con la profesional, estoy en ese mood filosófico. Creo que es el momento, porque ya he conseguido muchas cosas pero, tengo que cuidarme y disfrutar, no todo es trabajar. Con este desfile tenía muy claro que quería disfrutar, disfrutar en el taller, diseñando, disfrutar de las cosas y creo que lo he conseguido.