Alaitz Leceaga. La primera vez que escuché el nombre de esta escritora ya me pareció que tenía magia. Después, me interesé por el libro que estaba a punto de publicar, “El bosque sabe tu nombre”, bajo el sello de Ediciones B, y del que había escuchado hablar.

“La autora asegura que todo empezó con la historia de un zapato rojo que vio en un acantilado mientras paseaba”

La autora asegura que todo empezó con la historia de un zapato rojo que vio en un acantilado mientras paseaba. Al verlo allí tirado, rápidamente imaginó la historia de estas dos hermanas, y quién le iba a decir a Alaitz Leceaga que “El bosque sabe tu nombre” alcanzaría en tan poco tiempo la tercera edición.

«La primera vez que sentí el fuego tenía once años. Fue la misma tarde en que la abuela Soledad saltó por el acantilado que había detrás de nuestra casa. Mi hermana Alma ya podía hablar con los muertos antes de que a nuestra abuela se la tragaran para siempre las aguas heladas del Cantábrico, pero yo tuve que esperar hasta aquella tarde».

“Las hermanas crecerán rodeadas de lujos, pero también rodeadas por un gran maldición, y es que una de las dos, no llegará a cumplir los 15 años”

Con este apoteósico arranque, situado en Basondo, un pueblo ficticio de la costa de Cantabria, en los años 20, me resulto casi imposible no quedarme prendada de la historia de Estrella y Alma, dos hermanas gemelas capaces de ver a los muertos una, y de dominar la naturaleza a su antojo la otra,  y aparentemente iguales a excepción de su color de ojos. Las hermanas, hijas de los marqueses de Zuloaga, propietarios de una casa solariega y una mina de carbón, crecerán rodeadas de lujos, pero también rodeadas por una gran maldición, y es que una de las dos, no llegará a cumplir los 15 años.

Alaitz Leceaga escribe con maestría esta historia plagada de magia, poderes sobrenaturales y apariciones, y recuerda en algunos capítulos al magnífico libro de Isabel Allende, “La casa de los espíritus”, y que, casualmente, también fue su primera novela.

“El bosque sabe tu nombre” es una historia de magia, pero por encima de todas las cosas, es una historia de superación”

“El bosque sabe tu nombre” es una historia de magia, pero por encima de todas las cosas, es una historia de superación. Es una historia de cómo superar las etiquetas que nos pone nuestra familia desde que nacemos y es una historia sobre cómo superar las adversidades de la vida, y ya lo decía Miguel de Unamuno: “el escritor solo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad”, y no hay nada más humano que querer dejar de ser lo que nos han impuesto para brillar por nosotros mismos.

“Alaitz Leceaga describe tan bien los paisajes, que resulta casi imposible no imaginarse caminando por Basondo, y por su bosque, otro de los grandes protagonistas de la novela”

Asimismo, Alaitz Leceaga nos inmiscuirá en los oscuros años de la posguerra en España, donde la pobreza y la miseria estuvieron a la orden del día, y describe tan bien los paisajes, que resulta casi imposible no imaginarse caminando por Basondo y por su bosque, otro de los grandes protagonistas de la novela. Además, a través de los ojos de la hermana superviviente, no diremos cuál para no destripar la novela, y recorreremos California o el Madrid de los años 40 siguiendo la historia  de una mujer que no le teme a nada ni a nadie si se trata de defender a lo suyo y a los suyos.

Sin duda, “El bosque sabe tu nombre” es una novela altamente adictiva y que consigue atrapar al lector desde la primera página, y su autora, Alaitz Leceaga, una escritora de la que escucharemos hablar durante mucho tiempo.

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