Gente que me conoce, y que es tan “leona” como yo, me lo habían repetido mil veces, ¿cuándo te lo vas a leer? Y nunca encontraba ni tiempo, ni ganas, para comprarlo, para leerlo. Este curso 2017-18, habiendo obtenido el Premio Nacional de las Letras, no tenía escapatoria, debía leer.

Una obra sublime, ya la defino de antemano. He pedido perdón a todo lo divino y humano,
por no haber sido capaz de vencer la pereza para leer este precioso volumen, que no sé cómo definirlo. He visto que la mayor parte de los críticos y comentaristas literarios tienen el mismo problema. En el capítulo 18 dice la misma autora: Cuando empecé a idear este libro, pensaba que iba a ser una especie de ensayo sobre la literatura, sobre la narrativa, sobre el oficio del novelista. Luego, no sólo iba a tratar de la literatura, sino también de la imaginación.Y un día, advertí que este libro también trata otro tema fundamental: la locura; la cual tiene relación con la creatividad y ésta, a su vez, con la inmortalidad. La creatividad carece de límites.

“El escritor siempre está escribiendo, comienza el libro”

Ciertamente, la obra trata del arte literario, de los dimes y diretes de muchos escritores, de las historietas (muy divertidas), de la propia Rosa Montero, (he aquí otro tema sobre el que trata este libro: la pasión amorosa). He subrayado el libro hasta la saciedad, entre líneas o verticalmente; he asaeteado los márgenes de las páginas (muchas veces señalo frases, ideas, con flechas); porque merece la pena señalar tan buenas ideas y tan bien escritas: El escritor siempre está escribiendo, comienza el libro. En ocasiones redacto mentalmente la frase perfecta, y a lo peor, si no la apunto a tiempo, luego se me escapa de la memoria. Son mañosas las palabras, y rebeldes, y huidizas. No les gusta ser domesticadas. Hay algo aún mucho más importante que ese tintineo de palabras, y es la imaginación. Escribir es estar habitado por un revoltijo de fantasías, a veces perezosas como las lenta ensoñaciones de una siesta estival, a veces agitadas y enfebrecidas como el delirio de un loco, (es una selección de frases de los primeros párrafos del libro).

“Escribir es estar habitado por un revoltijo de fantasías, a veces perezosas como las lenta ensoñaciones de una siesta estival, a veces agitadas y enfebrecidas como el delirio de un loco”

¿Trata de autores? Si hiciera un recuento de autores no sé si me diera la hoja para todos ellos: Martin Amis, Sergio Pitol, W. Faulkner, Carson McCullers, Rudyard Kipling, José Ovejero, E. Vila-Matas, Oscar Wilde, E. Zola, Henry James, Voltaire, W. Goethe, García Márquez, Truman Capote, Herman Melville, Robert Walser, Norman Mailer, César Aira, Paul Theroux, Philip K.Dick, E. Carrère, Mark Twain, Italo Calvino, Mary Shelley, Anthony Burgess, R. L. Stevenson, Sadie Plant, Gore Vidal, Stendhal, G. T. de Lampedusa, Platón, Flavio Josefo, Victor Klemperer, George Eliot, Gay Talese, Leon Tolstoi, M. de Cervantes, Isak Dinesen, María Lejárraga, Dostoievski, Gaham Greene, Pal Verlaine, Vargas Llosa, James M. Barrie, Stephen Vizinczey, Kafka,etc. Lo dejo aquí -y dejo en el tintero gran cantidad de autores-, algunos son simplemente citados, de otros se cuenta algún “chascarrillo”, hay de quien se comenta algún escrito, se habla de sus cónyuges, etc.

“Escribir novelas es una actividad increíblemente íntima, que te
sumerge en el fondo de ti mismo y saca a la superficie tus fantasmas más ocultos”

¿Que habla de literatura?: Escribir novelas es una actividad increíblemente íntima, que te
sumerge en el fondo de ti mismo y saca a la superficie tus fantasmas más ocultos. ¿Cómo no va a sentirse frágil el escritor, después de tan desaforado exhibicionismo?. Escribir es flotar en el vacío. Es de los hermanos Goncourt y dice así: La literatura es una facilidad innata y una dificultad adquirida.

Una de las últimas afirmaciones que hace en la obra Rosa Montero es: no escribes para que los demás entiendan tu posición en el mundo, sino para intentar entenderte. Pero, en las primeras páginas dice: Para mí, escribir es una manera de pensar, y ha de ser un pensamiento de lo más limpio, lo más libre, lo más riguroso posible. Todo arte es la búsqueda de esa belleza capaz de agrandar la condición humana. La pasión engorda con la imposibilidad y con el equívoco. Más aún, la pasión es puro equívoco.

“Una obra maravillosa, que se hace fácil de leer, que te engancha y que te entretiene”

Una obra maravillosa, que se hace fácil de leer, que te engancha y que te entretiene. Lo tiene todo. Es una obra ejemplar. Me encantó la reflexión sobre cómo la literatura hace que sobreviva lo que sucedió, la historia, con el relato del fraile John Clyn y la peste o la del holocausto nazi y V. Klemperer. Impresionante el capítulo 7 sobre los éxitos y los fracasos… Diría que este libro te acerca al misterio de la escritura hecha arte. Y, ciertamente, la “imaginación” (La loca de la casa) de Rosa Montero tiene magia.

“Dejar de escribir puede ser la locura, el caos, el sufrimiento; pero dejar de leer es la muerte instantánea”

Un libro que se puede leer más de una vez. La aventura con el galán M., narrada de diferentes maneras, es “descacharrante”. Yo también podría narrar aquella vez que cené con la actriz J., y después… (¡¡lo contaré en otra ocasión!!). Hay una última frase que va dedicada a todos los que estáis aguantando este escrito: Dejar de escribir puede ser la locura, el caos, el sufrimiento; pero dejar de leer es la muerte instantánea.
Libro que se puede valorar con un 5 sobre 5.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here