Franco, Videla, Hitler, Mussolini y Pinochet. Menuda delantera ¿eh?, da un miedo de cojones. En realidad sería fácil de defender, porque todos atacan por la extrema derecha pero vaya… la cosa iba a ser crudísima, con sus hostias, sus malas artes, sus arengas en voz muy alta y sus venas a punto de explotar…

Yo no sé si a Cristóbal Villalobos, autor del magníficoFútbol y fascismo” (Altamarea, 2020) se le habrá ocurrido alguna vez esa comparativa (la de una vanguardia para retemblar) pero si no pasó no fue por falta de tino. A Cristóbal ya lo tenía en el radar, porque escribe en un montón de sitios y siempre con estilo reconocible. Riguroso pero ameno, que no son, en modo alguno, términos antagónicos. O no deberían serlo, no permitan que les engañen.

«Riguroso pero ameno, que no son, en modo alguno, términos antagónicos. O no deberían serlo, no permitan que les engañen»

La cosa es que todo lo bueno que digo sobre él aparece en “Fútbol y fascismo”. Aumentado, además, porque el “formato libro” permite aprehender de forma más clara la evolución, las sutilezas, amarrar cabos que de otra forma quedarían sueltos… en definitiva, recorrer más de medio siglo de historia a través de goles y brazos en alto. Lo hace contando un puñado de relatos sobre Alemania, sobre España, sobre Italia o las dictaduras sudamericanas. La mayoría de ellos muy desconocidos, con lo que el lector habrá de gozar gracias a la sorpresa. Y en los otros… bueno, en los otros, en los que suenan, la prosa de Villalobos nos lleva de forma suave y dulce, incluso con ciertos rebrinques irónicos en algunos (los mejores) momentos…

No piensen que la obra gustará solo a los aficionados al fútbol, no. Ojo, a esos les va a encantar, para qué engañarnos. Pero los otros también pueden disfrutarla. En el fondo es tirar del hilo que ya esbozó Foucault hace medio siglo… no hablemos de Historia, sino de historias. Historias de las cosas, de las sociedades, de las pasiones. Y ahí entra el fútbol, claro, como vehículo perfecto que actúa a modo de metáfora. Los goles que metió Argentina a pocos metros de donde estaban torturando a presos políticos. O el partido fantasma de Chile frente a la Unión Soviética. No digo que sean las imágenes más potentes de esos casos, pero sí que sirven como pincelada ideal, casi inmejorable, de un tiempo, de un país.

«No piensen que la obra gustará solo a los aficionados al fútbol, no. Ojo, a esos les va a encantar, para qué engañarnos. Pero los otros también pueden disfrutarla»

Y luego está el humor. Ramalazos, un pequeño chisporroteo que surge aquí y allá. La lotería de Di Stéfano con sus secuestradores. Las mamarrachadas grandilocuentes que salvaron a Zamora en la cárcel. La sonrisa detrás de la tragedia, como si una no pudiera desgajarse de la otra. Esto también está muy bien expresado en el libro. En su proporción justa, que más hubiese dado una impresión equivocada. Y, oigan, no hay nada más serio que hablar de cosas tristes arrancando alguna pequeña carcajada…

En fin, no les aburro más. Solo insistir. Léanlo. Si les gusta el fútbol, claro. Y si no, también. Tengan mente abierta…

 

 

  • Título: «Futbol y fascismo»
  • Autor: Cristóbal Villalobos
  • Tapa blanda: 200 páginas
  • Editor: Altamarea Ediciones; Edición: 1 (10 de junio de 2020)
  • Colección: Ensayo
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 841211034X
  • ISBN-13: 978-8412110340

 

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