¿Dónde se torció todo? ¿Cuándo empezó el declive en una relación de pareja que acaba por extinguirse? Isaac nos ofrece en esta novela una historia que a muchos nos sonará por haberla vivido en carnes propias o en historias de amistades cercanas pero con la original estructura de estar contada hacia atrás. Feliz final es un juego de espejos enfrentados con las voces de él y de ella en cada capítulo en monólogos interiores que ahondan en lo más íntimo de las relaciones de pareja, el proceso de ruptura y cómo afrontarlo, los reproches mutuos, los hijos, en una retrospectiva hacia el génesis de todo.

Las voces a menudo se entretejen, discuten, se confunden, olvidas quién dijo qué a la otra parte y asistes a medida que avanzas la lectura al desarrollo de esta historia reversible como quien se ve a sí mismo reflejado en otras historias vividas. Tal vez el mayor acierto de esta obra sea trasladar el lenguaje de la intimidad, ya sea verbalizado o de la conciencia al papel y enfrentarlo a la universalidad a la que aspira todo texto, a nuestros miedos más atávicos, a las zonas de confort, a los patrones repetitivos de las historias que acaban mal.

Feliz final no es apta para estómagos blandos o tal vez sí lo sea. La buena literatura no tiene por qué tener finales felices o infelices, basta con tener principios y reconocernos en ellos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here