El problema de empezar a pensar es que luego no paras. Te levantas y ya estás planteándote cosas sobre la ética, la estética, la moral y las ideología. Desde el tiempo de la ducha hasta el pan que tomas con el desayuno, el transporte hasta el trabajo o, los muy locos, la interpretación de las noticias que lees o escuchas. Y claro, al final eso es un martirio.

O no.

Algo así le pasa a Jaime Rubio. O al Jaime Rubio del libro “¿Está bien pegar a un nazi?” (Libros del K.O.), que no sé muy bien si es el mismo u otro. O mitad-mitad, vaya. Seguramente esto último. Pero vamos, que se pasa el día pensando, el tío. Enfrentándose a dilemas de corte filosófico. Y tomando decisiones, por supuesto. Que no es sino lo que hacemos todos cada jornada de nuestra vida, solo que no nos damos cuenta. Actuamos con el piloto automático puesto (normalmente en modo “bien” o en modo “me la suda bastante el tema”, depende del momento). Rubio nos lo hace saber, nos invita a que reflexionemos sobre cada pequeño punto en el cual nuestro lunes puede virar en una u otra dirección. Como los libros antiguos esos de “escoge tu propia aventura”, pero en el mundo real. E interactuando.

Yo me he pasado muchas horas de mi vida intentando explicar filosofía. No les voy a engañar, no han sido las más frenéticas de mi existencia. Y no porque piense que la Filosofía no es apasionante (lo es, y mucho, además de un desafío para nuestro intelecto y, en pocas palabras, el único arma que nos separa de una barbarie siempre más cercana de lo que pensamos) sino porque resulta complicado. Usted puede hablar de la Guerra de Sucesión española (asunto espinoso, le advierto) y adornarlo con las chifladuras de Felipe V, los dimes y diretes a nivel europeo y un par de traiciones austracistas. Pues bien…hacer lo mismo cuando el tema a tratar es Rawls (o Kelsen, o Gadamer, o Wittgenstein) resulta un poco más peliagudo. Siendo finos en la expresión, vaya.

Por eso aprecio adecuadamente el libro de Jaime Rubio. Porque sé lo que cuesta. Y si algo caracteriza a su lectura es la diversión. Sí, amigos, un título de filosofía que se lee con una sonrisa perenne en el rostro. Una que a veces, traviesa, se estremece y acaba explotando en carcajada. Carcajada. Mientras te hablan sobre Kant, que será, fácilmente, el tipo más aburrido de la historia de la Humanidad (dice la leyenda que el relojero de Königsberg ponía en hora sus creaciones con el paseo vespertino de Herr Immanuel…ya ven, un frenesí de hombre). Ese es el mérito de “¿Está bien pegar a un nazi?”. Bueno, ese y las preguntas.

No busquen respuestas aquí. Es una putada, pero la Filosofía suele abstenerse de esas cosas. A ella le van más las preguntas. ¿Tienes una duda? Pum, pregunta. ¿No sabes cómo comportarte en determinada situación? Hala, pregunta. Hay, claro, opciones. Algunas mejores, otras peores, las de más allá directamente descartadas en una sociedad que se precie de tal nombre. Pero eso, orientaciones. Jaime Rubio no te dice cómo debes actuar (si buscas un libro de autoayuda seguramente estén en otra balda de la librería…sí, sí, esa que tiene dibujos de mandalas, atardeceres pintados y páginas con letra muy gorda) sino que te extracta, en base a diferentes ejemplos, cómo han abordado ese problema tuyo (o uno similar, no nos sintamos tan especiales, somos todos un calco los unos de los otros) distintos pensadores a lo largo de la Historia. Pensadores, añado, que a veces pasaban por completo de hacer caso a sus propias teorías (porque los filósofos son así, gente muy punki), pero que echaban el rato diciéndote a ti lo que está bien y lo que no. ¿Justo? ¿Qué es la Justicia? ¿Eres capaz de explicármelo? ¿Ontológicamente? ¿Epistemológicamente? Qué complicado todo, ¿verdad?

Pues eso, que resulta de lo más interesante. Y divertido. Y que además tiene dibujos humorísticos, que es algo muy posmoderno y nos servirá para que ese Catedrático de Filosofía al que tenemos tanta tirria (o su cuñado, vaya) enarque una ceja. Fuertemente. Tanto que parezca que se le va a ir a la nuca. Léanlo, háganme caso. Y caigan en esta espiral de pensamientos, reflexiones y dicotomías éticas en la que vivimos los tipos de moral laxa pero existente…

 

  • Autor: Jaime Rubio Hancock 
  • 344 páginas
  • ISBN: 978-84-17678-10-4
  • Precio: 19.90 €
  • Ilustraciones: Lalalimola
  • Prólogo: Kike Martín (El Mundo Today)
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Marcos Pereda
Marcos Pereda (Torrelavega, 1981) es escritor profesor. O al revés. Ha publicado "Arriva Italia" (Popum Books, 2015) y "Periquismo. Crónica de una pasión" (Punto de vista, 2017). También asoma la cabeza por medios de comunicación, de los mainstream y de los raros. A veces le han dado algún premio, pero tiene mala memoria para esas cosas. Le gustan el café y las tildes diacríticas.

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