Los libros van de una cosa. Solo que, en realidad, van de otra. O de otras. Yo me entiendo. Son los temas ocultos (música de Íker Jiménez, tirurí…)

Vemos, por ejemplo, el caso de El tren de las almas (Algaida Editores), la novela de Mado Martínez. Aparentemente… en fin, ya saben ustedes que a mí no me gusta andar destripando contenidos y argumentos. Es irrespetuoso, también un poco insultante para lector y autora. Como si alguien necesitase que yo le dijera mira, oye, pasa esto y esto, y si eres de las personas a las que les gusta que pase esto y esto… pues entonces, cojonudo, corre a comprarte este libro. Y chimpún. Oigan, miren, no.

Entonces… bueno. Que novela de terror. Se coge una leyenda del ámbito rural y se desarrolla. Efectiva y, a ratos, efectista. Tiene un saborcillo que nos suena así, como conocido, pero es que a estas alturas las reglas del género se han convertido casi en un descenso de esquí donde tienes que rozar todas las puertas sin hostiarte con ninguna. Más o menos, vaya. Yo no esquío, porque carezco de equilibrio.

Solo que no. O no únicamente. Ojo, que se me entienda… con lo otro ya nos daría para disfrutar el asunto, ¿eh?, porque una buena novela de terror (o de intriga, hasta una del oeste) es suficiente por sí misma para alegrar la tarde de cualquier hater. No soy yo sospechoso de buscar dobles lecturas a los libros para venderlos de intelectualismos vacuos. Como si no fuera suficientemente profundo el género, oigan. Que sí, que lo es.

«Porque «El tren de las almas» es un relato sobre cierto tipo de amor. Uno tóxico. Tan apasionado, entregado y aparentemente maravilloso como las relaciones sanas»

Pero aquí, llámenme loco, veo otra cosa. Otra intención. Otra, al menos, corriente subterránea. Porque El tren de las almas es un relato sobre cierto tipo de amor. Uno tóxico. Tan apasionado, entregado y aparentemente maravilloso como las relaciones sanas. Tan grande. Tan profundo. Solo que no. Encierra más cosas. Una subtrama. Como las series de televisión. Fea, desagradable, aunque por fuera sea aparentemente perfecto. Un mausoleo. Uno ocupado.

Entonces… lean esta novela. Si la toman por lo que parece… disfrutarán un montón. Sin duda. Trama bien enlazada, dos o tres momentos en que el vello de los brazos se estremece él solito, el muy cabrón. Y después, entre miedo y miedo, me cuentan si ustedes también vieron lo otro.

O si, fantasioso, me lo estaba inventando.

Título: EL TREN DE LAS ALMAS
Autor: Mado Martínez
Nº de páginas: 344
Editorial: ALGAIDA
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788491890393
Año de edición: 2018
Plaza de edición: ES

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