“Domingo, son las 6 de la tarde y Ángela está tumbada en el sofá con la cabeza en otra parte”

¿Cuántas veces has leído esto en el comienzo de una novela? No me contestes, lo sé. Más de las que te hubiese gustado.

Ahí estas tú con la “obra maestra” del momento, y justo en el primer párrafo te desesperas. No es que espere de un libro que comience con algo tan demoledor como LO LI TA, pero…

Una de las cosas que mas odio de las novelas son esos principios cutres y manidos. Eres escritor, ¿no?, pues dame algo en las primeras palabras. Haz que lo mío contigo sea amor a primera linea. Es importante cautivarme, soy tu lector, quieres que te quiera, que te ame mientras leo tu libro sobre todas las cosas. Adelante. Sorpréndeme nada más abrir tu narración.

Y no te quedes en las primeras páginas, porque yo soy una lectora exigente, ese tipo de lectora que en vez de temer debes buscar. Esos devoradores de libros que no queremos leer como tus asesinos suben las escaleras así: “Sujeta el cuchillo en su mano izquierda mientras la derecha agarra el pasamanos. Avanza lentamente, primero el pie derecho, luego el izquierdo, luego el derecho, nuevamente el izquierdo”. Vamos, que tu asesino sube las escaleras como tú y como yo, y como todo el mundo, no hace falta que me lo describas. Que tampoco eres Cortazar, (sin acritud).

“Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables”
(Instrucciones para subir una escalera. Julio Cortázar)

Lo sé. Sé que piensas que tiendo a tiquismiquis cuando sujeto un nuevo bestseller, sobre todo si la editorial, las listas, y los medios culturales, o culturetas, me han dicho que DEBO LEER ESE LIBRO. Y ese libro seguramente tenga unos personajes planos, llenos de tópicos, y poco creíbles. Yo digo NO a los personajes poco creíbles. Si no me creo a tus protagonistas ¿cómo voy a confiar en tu historia? ¡Qué he leído libros en los que Adela ha perdonado al asesino de su hijo y aún esta dudado si se casa o no con él!

Y en Marte no sé, pero en la tierra no veo yo esos excesos de bondad y compresión. Claro que, a lo mejor y solo a loooo mejoooor, le has dado tantas vueltas a una trama incompresible que solo la consigues cuadrar si Adela se enamora de ese que le jodió la vida. Un paso más y, en vez de ficción, tienes lo último en ciencia ficción…

Ay, me estás tirando de  la lengua y al final va a salir todo lo que aborrezco de una novela… ¡Cómo eres! Ya que me preguntas sobre los personajes que viven dentro de la narración, te diré que no soporto esas historias en las un personaje secundario muere en la página 100 y resucita por arte de magia en la 350 porque es el verdadero protagonista de obra. No estaba muerto que estaba de parranda, pero por favor, eres un autor que vende miles de copias… ¡Cúrratelo un poco, chaval!

Y no te digo nada de los saltos temporales avisados. 1980… 2018…1980…2018… Si no sabes jugar con el tiempo a la hora de escribir tal vez no deberías escribir una novela con saltos temporales. Es simple. Hay fantásticas novelas lineales. No todo es jugar con el tiempo.

Creo innecesario nombrar los errores ortográficos, de estructura, de ritmo o de estilo. Debería estar prohibido, pero esa es una batalla que hemos perdido. Viva la falta de ortografía y viva el ritmo que adormece. Hip, hip, hurra. Esto ya parece no importarle ni a los que leen dichas obras. Y lo que es peor, tampoco les preocupa a los que las escriben ni a los que las publican.

Faltas de ortografía, saltos temporales avisados, personajes con defecto de fabrica, descripciones de redacción escolar, principios de diario infantil… Podrías pensar que esto es lo menos me gusta de un libro. ¿Qué puede haber peor?

Siento comunicarte que te equivocas… Aún no te he confesado lo que más detesto de una novela. ¿Estás preparado?

No tolero a esas grandes mentirosas… Esas que rompo antes de llegar a casa y ahora están tan de moda. Ni un libro sin ellas, nos dice el mercado. Ahí, para que la veas antes de comenzar tu lectura, con sus mentiras y sus grandes promesas incumplidas. Lo que mas odio de una novela son las fajas. Estoy segura de que se llaman así porque, como todas las fajas, siempre engañan.

2 Comentarios

  1. Interesante reflexión… ahora bien… lo que para uno es “mentira ” o “cliché” para otro es la sumun de la buena lectura, porque ya sabemos que cada libro es distinto, según el lector, aunque estemos hablando de la misma historia.

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