El polifacético escritor Benjamín Prado indaga en su última novela, “Los treinta apellidos” sobre los orígenes de algunas de las grandes fortunas del SXIX en España, y asegura que por conservar el poder y el dinero, el ser humano llegaría a hacer cualquier cosa. El escritor también afirma sentirse esperanzado con el nuevo cambio de gobierno.

 

España ha vivido tiempos convulsos. Parecía estancada. Parecía como si la desidia y la crispación fuesen un español más. Como Usted y yo. ¿Cómo recibe Benjamín Prado, luchador nato,  el cambio de gobierno? ¿Se alegra del giro político que hemos dado estos días?

Eso lo sabré cuando vea los resultados. Pero, como mínimo, esperanzado, igual que casi todo el país. Si en esta legislatura da tiempo a hacer tres cosas por ministerio, nos conformamos. En Cultura: una ley de propiedad intelectual que acabe con el saqueo; la bajada de un IVA que hace perder dinero al país y condena el sector a la miseria; y la abolición de esa absurda ley que hace que un escritor no pueda cobrar su pensión y sus derechos de autor a la vez, aplicada con mano de hierro por políticos que, ellos sí, tienen compatibilizan sueldos, por ejemplo, de ex-ministro y diputado europeo.

«El problema del pasado es que toda Europa está construida sobre la esclavitud y el colonialismo»

En tu novela, “Los treinta apellidos” te adentras en temas como la codicia y la esclavitud en España . ¿Hasta dónde se llega en la sociedad actual por conservar el poder y el dinero?

Hasta donde no se llegaría por ninguna otra razón. Es curioso, si nos fijamos, los que se lo llevan todo ya eran los que lo tenían todo. El problema del pasado es que toda Europa está construida sobre la esclavitud y el colonialismo; el del presente, y eso es muy importante en la novela, que se sigan practicando, de otro modo, salvando todas las distancias que sea necesario, pero teniendo que aceptar la explotación como ingrediente básico.

«Mi intención no era hablar de las páginas de nuestro libro de historia que hemos pasado, sino de las que se han arrancado»

Ahora que lo nombra, en España hay temas de los que tendemos a no hablar.  Ocultamos, o quizá, simplemente, miramos hacia otro lado. Tendemos a ocultar ciertas partes de nuestra historia.

En esta serie de novelas protagonizadas por el profesor Juan Urbano, ya dije que mi intención no era hablar de las páginas de nuestro libro de historia que hemos pasado, porque eso es imprescindible para seguir adelante, sino de las que se han arrancado. Estos libros están aquí para ponerlas de nuevo en su sitio.

Poeta, novelista, analista político, conferenciante y compositor. Polifacético. ¿Qué disfruta más Prado?

Disfruto de todo ello y del privilegio de tener lectores, público… Les estoy muy agradecido, estar en sus manos garantiza mi independencia.

«Los jóvenes la han puesto de moda la poesía, y han renovado los auditorios y el lenguaje»

Es usted, o eso creo, ante todo poeta. El poeta está viendo resurgir la poesía gracias a un extraño, a veces mal criticado, que lanzan al estrellato literario a autores como Marwan, Diego Ojeda o Elvira Sastre. La poesía triunfa, ya no es  la hermana pequeña de la literatura, ha dejado de estar relegada a un segundo plano…

Nunca lo ha estado en lo que importa. Este es el país de Góngora, Quevedo, Garcilaso, Rosalía de Castro, Bécquer, Machado, Juan Ramón, Lorca, Alberti… Sí tal vez en lo que se refiere a su presencia. Ahora lo que ha ocurrido es que mucha gente se ha dado cuenta de que le gustaba la poesía, sólo que no lo sabía.

Con frecuencia leemos muchas críticas, y muy duras la mayoría de ellas, hacia  la poesía actual… Benjamín Prado, como poeta consagrado, ¿tiene algo que reprocharle?

Ninguno. Los jóvenes la han puesto de moda, han renovado los auditorios y el lenguaje. Luego, el tiempo pondrá a cada uno en su sitio, como siempre: en la foto fundacional de la Generación del 27 están algunos que ya no son… 

La tristeza y la melancolía parecen ser los mejores compañeros de cama para escribir poemas. Asociamos la poesía al dolor, al sufrimiento, al desamor. Escribe usted poesía solamente cuando sufre o no cree que sea necesaria a lo hora de crear un gran poema.

No lo creo, ni lo creen los lectores tampoco: mi último libro de poemas, Ya no es tarde, es una obra de celebración, y va a salir su novena edición… Lo digo porque eso demuestra que también disfrutamos de lo positivo, lo alegre: ¡somos españoles, sabemos divertirnos! Y más en general, los seres humanos somos complejos, caben en nosotros todos los sentimientos. En ese mismo libro, está el poema más triste que he escrito en mi vida, a la muerte de mi madre, y he visto a tanta gente llorar al escucharlo…

«A mí lo que me importa es tener a Joaquín Sabina en la silla de al lado otros cien años»

Compañero de fatigas Joaquín Sabina. Es inevitable preguntar por su estado de salud…

Está muy bien, descansando.

Queremos volver  a escuchar sus canciones, tus canciones, las canciones que creáis juntos sobre el escenario tras ese descanso. ¿Es viable?

No lo sé, los escenarios son un lugar duro. Hermoso pero duro. Personalmente, a mí lo que me importa es tenerlo en la silla de al lado otros cien años.

 ¿Se plantea en algún momento dedicarse plenamente a la música? Joaquín Sabina dijo que eras una estrella del rock sin ningún disco…

Lo cierto es que no. A mí lo que me gusta es escribir, incluso canciones… En ese terreno, me encuentro bastante parecido con la persona que soñaba ser. Hay algo maravilloso en escribir canciones y ver a Joaquín Sabina, Amaia Montero, etc, cantar ante miles de personas que las viven con suyas.

«Estamos volviéndonos imbéciles, la corrección se ha confundido con la tachadura»

Benjamín Prado compone, crea de letras para canciones, ¿Qué piensa cuando saltan noticias como la condena de Valtonyc? ¿Estamos perdiendo nuestro derecho a la libertad de expresión?

Estamos volviéndonos imbéciles, la corrección se ha confundido con la tachadura y la ley mordaza del PP, digna de un ministro del Interior que se dedicaba a condecorar vírgenes y a rezar en sus ratos libres el Valle de los Caídos, ha dado lugar a sainetes como ese.

Rafael Alberti, su amigo, su mentor, su maestro… ¿Cómo reaccionaría si se despertase hoy en España?

Escribiría un poema maravilloso, atribuido a su heterónimo Juan Panadero.

«Mi mayor miedo es que le pase algo a la gente que amo»

 Medio año “nuevo” llevamos y casi nada cambia. Cual es para usted el gran fracaso de 2018

El de siempre: la desigualdad. ¿Merece la pena poner un pie en la luna si el resultado es que sigues dejando morir de hambre y de frío a otros seres humanos al borde de tus fronteras, bajo una valla electrificada?

 Y su mayor miedo…

El de todo el mundo: que le pase algo a la gente que amo.

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