Llegamos a junio con medio año a nuestras espaldas; 6 meses plagados de novedades, jóvenes promesas y buena literatura. El papel de las redes sociales se ha vuelto vital a la hora de promocionar o darle visibilidad a un libro. El escaso coste del medio y el gran alcance de las publicaciones son las principales causas de su uso. Gracias a su influencia, cada vez son más las pequeñas editoriales que escapan de lo invisible y llegan a un colectivo mayor. En este artículo mostraré una breve selección de títulos publicados por dichas editoriales que merecen -todavía más- difusión.

¡Comencemos!

Primera persona, de Margarita García Roballo (Tránsito)

Después de dos exitosas novelas, Tránsito lanza Primera persona: un compendio de relatos escritos en primera persona donde la autora colombiana se abre en canal y muestra su mundo interior. García Robayo reflexiona, mediante textos autobiográficos, sobre temas como la sexualidad o el miedo a la maternidad. Todo ello enfundado en una potente prosa.

 

Lagunas, de Sarah Hepola (Pepitas)

Sarah Hepola sorprende con una novela tan cruda como entretenida. En Lagunas nos encontramos con una autobiografía sobre su difícil salida del pozo del alcohol; esa droga socialmente aceptada que saboreó por primera vez a los tiernos 7 años.  También resulta muy interesante la forma en la que Hepola se sirve de sus vivencias para exponer la paternalista mirada sobre el alcoholismo en la mujer.

 

La memoria donde ardía, de Socorro Venegas (Páginas de espuma)

Esta prolífica autora mexicana se inspiró en las pinturas negras de Goya a la hora de crear algunos de los 19 cuentos que integran La memoria donde ardía. Las piezas, que están plagadas de un aura oscura  e inquietante, abarcan temas como el sufrimiento por la pérdida/ausencia o el retrato del dolor en la infancia, así como las maneras de superarlos.

 

Mi vida en la carretera, de Gloria Steinem (Alpha Decay)

Gloria Steinem se erigió como icono feminista y principal referente de la llamada “segunda ola del feminismo”. En esta autobiografía, la periodista plasma su vida itinerante por Estados Unidos defendiendo los derechos de la mujer. Leer a Steinem resulta altamente inspirador; un chute de energía para continuar con la búsqueda de la igualdad.

 

Telefónica, de Ilsa Barea-Kulcsar (Hoja de Lata)

Hoja de Lata ha recuperado una novela-testimonio escrita hace ochenta años y publicada por entregas en un periódico austríaco. Barea-Kulcsar narra su experiencia –mediante un alter ego- en la oficina de censura de prensa extranjera, cuya sede residía en el edificio de la Telefónica, durante la Guerra Civil. En esta novela nos encontraremos con el horror sufrido por los bombardeos, así como una defensa de la democracia frente al fascismo.

 

 

Cuerpo feliz. Mujeres, revoluciones y un hijo perdido, de Dacia Maraini (Altamarea)

Dacia Maraini nos presenta un interesantísimo y lúcido ensayo en el que establece un diálogo con un hijo que nunca llegó a nacer. La escritora italiana focaliza su narración en el papel que han tenido –y tienen- las mujeres en la historia, la maternidad y la opresión patriarcal, así como las entidades que la incentivan. Leer a Maraini es tan necesario como respirar. También se encuentra en Altamarea su fantástica novela: Los años rotos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here