Loles Salvador de Andrés, matriarca de una familia que lleva alto el estandarte de la gastronomía valenciana, se ha ido a los 83 años, circundada no solo del cariño de hijos, sobrinos y nietos, sino que Valencia entera y el mundo de la gastronomía española la llora.

Era una verdadera dama. Dulce y decidida, desprendía una fuerza y una positividad que contagiaban. En la última ocasión en la que la encontramos, estaba arropada por esa bellísima familia que había crecido con sudor y esfuerzo y recogía el premio “Uno de los nuestros” en la feria Gastrónoma Valencia.

Uno de los muchos que le han sido otorgados a lo largo de su inmensa carrera. Su sonrisa iluminaba el auditorio entero. Perfecta representante de esas mujeres que, detrás de los fogones, han impulsado la gran gastronomía valenciana, le gustaba recordar que no había sido la única, humilde y generosa por pura naturaleza.

Había empezado muy joven con un puesto de verduras en el Mercado Central, luego creó el restaurante La Sal y, años después, La Sucursal. Ahí estaba plantando la semilla del Grupo La Sucursal, que, ahora, con sus cinco restaurantes, es sin duda uno de los grupos gastronómicos más importantes de la Comunidad Valenciana.

Al mismo tiempo daba vida a una verdadera saga familiar, con cinco de sus ocho hijos que siguen dedicando su vida y alma a la hostelería.

Su hijo Jorge de Andrés Salvador, el conocido chef del restaurante Vertical, expresaba magnificamente en una frase en las redes su despedida: “Su mejor receta fue el amor”. Un Jorge lleno de cariño, nos reconoció una vez que, además de transmitirles el amor y la pasión por la cocina y la sala, Loles había sido inflexible con todos ellos exigiéndoles siempre la maxima profesionalidad y dedicación a su trabajo.

Eso sí, con ese cariño y simpatía que siempre la han caracterizado. Y eso les había convertido en lo que son ahora, una familia llena de amor y de grandes hosteleros. Añadimos que también les ha hecho maravillosas personas.

Otro hijo suyo que también es muy conocido en el mundo de la gastronomía es Javier de Andrés Salvador, el Director Gastronómico del Grupo La Sucursal y Premio Nacional de Gastronomía 2015. Javier daba a conocer la noticia despidiendo la madre con unas palabras conmovedoras en las redes: “Loles nos ha dejado. Nos ha dejado amor, coraje, dignidad, generosidad, talento, elegancia, belleza. Infinitas enseñanzas, infinita gratitud”.

Entre los otros hijos que seguirán haciendo tesoro de su legado está Miriam de Andrés Salvador que lidera, junto con su hermana Cristina, la cocina del restaurante La Sucursal. Mientras que Manuel de Andrés Salvador se dedica a la búsqueda del mejor producto para los restaurantes en lonjas, mercados y huertas.

También ha crecido con ella su sobrino Rubén Fenollar, que está triunfando en el mundo con su exclusivo arroz con oro de 24 kilates, porque era prima hermana de su abuelo y, como se quedó huérfana, se crío en casa de sus abuelos y su tío.

Por eso tenía un vínculo muy directo y desde aquí le dedica unas preciosas palabras «en mi recuerdo siempre quedará su sonrisa, sus buenas palabras y sus consejos: ‘sobrino, llegarás lejos, sigue por ese camino, pero siempre ten los pies en el suelo’. Lo recuerdo entre lágrimas, pero con una sonrisa. Fue una mujer dedicada a la gastronomía y a dar a sus hijos y familia amor y valores. Hoy la gastronomía está de luto».

Buen viaje, Loles, una parte de ti siempre brillará en Valencia. Y en toda España.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here